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Política: POLI-10

Murió Guido Di Tella, el canciller récord

Fue además embajador en Estados Unidos y ministro de Defensa de Menem. Se encontraba escribiendo sus memorias.


El ex canciller Guido Di Tella falleció el último día de 2001, a los 71 años, víctima de un accidente cerebro vascular. El sepelio de sus restos se iba a realizar en la fecha, a la espera de la llegada de dos de sus hijos que residen en el exterior, en una ceremonia privada.

Di Tella murió en una clínica de la Capital Federal, luego de haber sufrido un problema de salud mientras se encontraba en su casa de campo en la localidad bonaerense de Navarro. Había nacido en Buenos Aires en junio de 1931 y de su matrimonio tuvo cinco hijos.

De anti a peronista


Di Tella fue canciller durante el gobierno menemista, cuando encabezó la reconstitución de las relaciones diplomáticas con Gran Bretaña tras la guerra por las Malvinas y ocupó distintos cargos desde su militancia justicialista.

Ingeniero industrial recibido en la Universidad de Buenos Aires, luego hizo un master en economía en el MIT (Massachusetts Institute of Technology, de los Estados Unidos).

En su época de estudiante universitario militó en la Línea Recta una agrupación de Ingeniería, de tradición antiperonista. Luego se acercó a la democracia cristiana, y poco después de la caída del gobierno de Juan Domingo Perón en 1955, la represión ejercida contra el peronismo y sus militantes lo llevó a la decepción y a acercarse a ese movimiento político.

Di Tella fue viceministro de Economía en el tercer gobierno de Perón (1973-74), y cuando se produjo el golpe militar de 1976 compartió varios días de prisión con otros dirigentes justicialistas, entre ellos Carlos Menem, en el barco 33 Orientales.

Por la acción de varios economistas, incluido el ex ministro de la dictadura José Alfredo Martínez de Hoz, Di Tella consiguió salir en libertad y se fue a Inglaterra, donde ejerció la docencia en la Universidad de Oxford.

En su trayectoria en la actividad empresaria privada se desempeñó como presidente de Inverco S.A., vicepresidente de Siam Di Tella, y fue presidente de la Fundación y director del Instituto de Desarrollo Económico e Industrial del Instituto Torcuato Di Tella.

Di Tella regresó a la Argentina luego de recuperada la democracia, se sumó a la renovación peronista y fue diputado nacional por el PJ de la provincia de Buenos Aires durante la gobernación de Antonio Cafiero. Cuando Carlos Menem asumió la presidencia en 1989 fue designado embajador en los Estados Unidos.

Luego fue convocado por Menem para hacerse cargo del Ministerio de Defensa, cargo que ocupó por apenas seis días ya que pasó a ejercer el cargo de canciller. Di Tella resultó a la postre quien más tiempo estuvo en ese cargo en la Argentina, desde febrero de 1991 hasta diciembre de 1999.

Con un sentido del humor muy particular, Di Tella encaró gestiones para consolidar la relaciones de la Argentina con los Estados Unidos, tarea que resumió en el término relaciones carnales, que quedó grabada a fuego en la memoria colectiva. Además, fue el gestor de la restauración de las relaciones con Gran Bretaña luego de la guerra por las Islas Malvinas.

Al respecto y pese a las críticas, fue insistente en su tarea de acercamiento a los kelpers, los habitantes de las Malvinas, estrategia a la que denominó como política de seducción.

Un tercer pilar de la gestión de Di Tella en el Palacio San Martín estuvo relacionado con el fin de las disputas territoriales con Chile, cuyo broche estuvo dado por el acuerdo entre ambos países en torno a los Hielos Continentales.

A la Justicia


A los pocos meses de concluido el gobierno menemista, Di Tella debió acudir varias veces a la Justicia en el marco de la investigación por el tráfico de armas que comprendió a varios funcionarios de esa administración.

Fue oficialmente declarado inimputable y excluido de toda la causa luego que su abogado defensor León Carlos Arslanián pudiera demostrar que Di Tella padecía una leucoencefalopatía progresiva multifocal, una afección cerebral de origen viral, degenerativa.

Su sólida formación intelectual lo llevó a escribir varios libros y a participar de la creación, junto a su hermano Torcuato, del Instituto Di Tella, que agrupó a jóvenes artistas y se convirtió en un reducto revolucionario en materia estética.

Familiares dijeron que el ex canciller estaba trabajando en sus memorias y había conversado la semana pasada con el ex presidente Carlos Menem, a quien le manifestó su preocupación por la crisis económica y la situación que atraviesa el país.




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