El Litoral Santa Fe - ellitoral.com   Imprimir esta página
Link completo de la nota: www.ellitoral.com/index.php/diarios/2002/05/28/opinion/OPIN-03.html

Opinión: OPIN-03

La poética del dolor

Por Belkys Larcher de Tejeda (*)


Desde su primer libro, "La inquietud del rosal" encontramos en ella imágenes sensuales, pero teñidas de un profundo cansancio, de un dolorido retorno al principio: el ayer de la infancia, blanca, pura, con los sentidos adormecidos de inocencia.

La sensualidad viene después, asociada con metáforas primaverales y con la madre tierra que finalmente la cobijará. Los símbolos abundan en la última etapa de su producción ("Mascarilla y trébol") le sirven de antifaz para no mostrar el dolor que la angustia. Quiere evadirse, sin embargo, salir de la cueva que le tiende la soledad, quiere elevarse, pero también su carne y espíritu vibran en ese ensueño.

El panteísmo la apresa en esa primera etapa; lo mismo se advierten simbologías y referencias propias del modernismo (las gemas, el cisne).

Pero es en la temática universal de Amor-Muerte, cuando al querer olvidarse de sí misma, en el dejarse llevar por el devenir, ve una meta cerrada, una negación en la lucha cotidiana por rebelarse a su destino de mujer.

Juega con la idea de la muerte, se la imagina, por la dolorosa sensación de querer algo mucho más elevado espiritualmente, y así expresa esa búsqueda constante de respuestas que la vida ya no le ofrece.

En el afán de alejarse de lo vulgar y corriente, en esa evasión puramente espiritual, se canaliza una existencia agobiada por una realidad injusta, que la sofoca. Pero entonces, su poética, descuella. El Amor a través de la figura masculina la subyuga, la seduce, y es el sexo quien cae bajo su influjo. La Muerte, representada en la temática del mar, que consciente o inconscientemente, siempre la atrajo. Amor y Muerte, dos temas universales, clásicos de la poética, que Alfonsina supo plantear con el original punto de vista de la mujer, dos tópicos que el paso del tiempo no ha desgastado, sino que le agregó nuevas ópticas de interpretación. En el hombre, decíamos, encontró sólo palabras huecas, olvido, desazón, pretensiones convencionales, absurdos esquematismos. Por eso su voz es una voz de rebeldía contra el lugar de privilegio del hombre en la sociedad. De allí que se haya convertido en adalid de la población femenina de todos los tiempos. Ella se desgarra en sus versos, los viste de amargura, los corta de un tajo desde su angustia y los convierte en luz por medio de la palabra.

Lo que en ella fue lucha por un manifiesto poético de libertad, y su muerte convirtió en leyenda, es lo que nos subyuga en primera instancia de su poesía.

Pero el valor literario de su producción está en ese buscar sin resuello comprensión, protección, igualdad de oportunidades, superación de su condición de mujer y de su propia finitud. Mucho más que una rebelde, Alfonsina Storni es una creadora que escribe desde adentro, en forma visceral con el alma en la mano, con una profunda visión renovadamente femenina de la dicotomía Amor-Muerte. Estos dos polos opuestos que, tanto en la vida como en la ficción, se atraen.

Dicen algunos estudiosos que con Alfonsina nace una verdadera ciencia de lo femenino. Aunando influencias modernistas y románticas, expresó con valentía la constante lucha interior de una mujer llena de esperanzas, pero que hiló fracasos y desalientos. Sin duda, que la carga afectiva la impulsa en su intuición, con violencia y acritud. Se define como una "mariposa triste" frente al hombre, pero como una "leona" cuando de apoyar a su hijo se trata.

"Soy un alma desnuda en estos versos", dice y las confidencias románticas tienen aristas irónicas, crueles, pero también tiernas. Desbordantes.

Hurgó en su mundo interior, buscó en su vida torturada la fortaleza anímica que sólo la fe en sí misma y en una Voluntad Suprema podían darle. Vivió en una época y en un país difíciles para ser mujer, y encima, escritora.

Con el paso del tiempo, la sociedad ha ido evolucionando, pero sobre todo en la poesía de sus comienzos, ella ha quedado como arquetipo de un espíritu femenino sensible, tenaz, impetuoso, y es esa nueva visión del amor, el mojón que planta en la literatura de lengua castellana: mujer opuesta al hombre, pero atraída por él, y vencida en su delirio.

Para ella, la palabra poética es madero de salvación: "¿Qué fuera de mi vida, sin la dulce palabra...?", se pregunta.

Alfonsina Storni, un hito dentro de la literatura argentina, paladín de mujer y... pasó por Coronda.

(*) Profesora de Literatura, poeta y ensayista con varios libros publicados. Actual asesora de Cultura de la Municipalidad de Coronda.



Diario El Litoral - Copyright 2018