Día Mundial de la Salud 2006
Colaboremos por la salud
El próximo 7 de abril se conmemorará en todo el mundo el Día de la Salud, en esta oportunidad pondrá su atención sobre la labor que desarrollan los trabajadores sanitarios -escaso para la demanda en aumento- y qué medidas deben tomar los países para contribuir con esa labor esencial.
Mariana Rivera
El Día Mundial de la Salud es el principal evento anual de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Desde 1950, se viene celebrando cada año el día 7 de abril, con el objetivo de fomentar la toma de conciencia sobre determinados problemas sanitarios mundiales.
El tema de este año Colaboremos por la salud destaca la ardua y -a menudo- ilusionante labor que llevan a cabo los trabajadores sanitarios. En el Día Mundial de la Salud 2006, la OMS presentará su Informe sobre la Salud en el Mundo 2006, que trata sobre dicho tema.
Con el apoyo del gobierno de Zambia y de otros asociados fundamentales, la OMS también presentará en Lusaka una nueva alianza mundial por los recursos humanos para la salud, cuya labor consistirá en armonizar las actividades internacionales en esta materia de importancia vital. Éstos y otros eventos que serán organizados por la fecha permitirán reunir a los principales planificadores de políticas, defensores de los derechos humanos y expertos en esta materia. También se emprenderá una campaña concertada de acciones destinadas a fomentar condiciones de trabajo justas y seguras para los trabajadores sanitarios y a mejorar la eficacia del personal sanitario.
En su informe -que puede ser consultado en Internet en www.who.int/world-health-day/2006/es- la OMS expone la importancia crucial de los trabajadores sanitarios y las medidas prioritarias que pueden tomar los países y sus asociados en todos los sectores.
Bienestar de la humanidad
El director general de la OMS, Lee Jong-wook, opinó que "el Día Mundial de la Salud 2006 nos brinda la oportunidad de celebrar el importante aporte de los trabajadores sanitarios a la salud y al desarrollo humanos. Si se consigue avanzar en las áreas de acción prioritarias que se definen en este documento y se logra fortalecer o, allí donde se haya perdido, restablecer la confianza de la población en los sistemas de salud, los potenciales beneficios para la salud y el bienestar de la humanidad son incalculables".
También mencionó que "los sistemas nacionales de salud de todo el mundo están teniendo dificultades para formar, mantener y retener a su personal sanitario. En los países desarrollados, el envejecimiento de la población y el aumento de las enfermedades crónicas crean una demanda incesante de personal sanitario, a la que se está haciendo frente cada vez más, mediante la contratación de trabajadores capacitados de los países en desarrollo, agravando así la escasez de recursos humanos de esos países".
En tanto, precisó que "los progresos de la atención sanitaria no podrán beneficiar a quienes los necesitan si no se dispone de una fuerza laboral sólida. La prevención y el tratamiento eficaz de las enfermedades requiere una labor de evaluación, prestación de servicios y supervisión que es llevada a cabo por el personal sanitario, cuya escasez pone en peligro la capacidad de respuesta ante la amenaza de pandemia de gripe humana, los esfuerzos mundiales por lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio, y todos nuestros esfuerzos en la lucha contra las enfermedades prioritarias".
Esta escasez -agregó- no se limita a los proveedores de asistencia sanitaria sino que también afecta al personal docente y de apoyo, así como a los gestores. La mala distribución de los recursos, las aptitudes mal empleadas o no utilizadas y la migración de los profesionales sanitarios están empeorando aún más una situación que ya es mala".
Por otra parte, el titular de la OMS aseguró que "hay soluciones para estos problemas y se está tratando de encontrar otras nuevas. Los métodos innovadores y eficaces de formación teórica y práctica del personal sanitario, las alianzas público-privadas, las políticas adecuadas de financiación y gestión, y las experiencias fructíferas de los países nos ayudan a aprender unos de otros. Por eso, los invito a que nos unamos a la OMS para fomentar la toma de conciencia sobre este problema crónico y lograr las condiciones que aseguren que haya personal sanitario disponible para trabajar donde y cuando sea necesario, y que tenga la capacitación que le permita proporcionar a todas las personas, vivan donde vivan, el máximo nivel de salud alcanzable".
Crisis del sector
Por su parte, el Dr. Tim Evans, subdirector general de Pruebas Científicas e Información para las Políticas de la OMS, planteó que "el personal de salud (es decir, los que prestan asistencia sanitaria a quienes la necesitan) son la piedra angular de los sistemas de salud. Sin embargo, está atravesando una crisis en el mundo entero, a la que ningún país escapa por completo. Los resultados están a la vista: clínicas sin profesionales de la salud y hospitales incapaces de contratar o retener a personal básico".
En todo el planeta -continuó- hay una escasez crónica de profesionales de la salud, producto de décadas de anemia inversora en la formación, remuneración, condiciones de trabajo y gestión de esos profesionales. Ello ha provocado una grave carencia de personal con conocimientos clave y un nivel creciente de cambios de profesión, jubilaciones anticipadas y migraciones nacionales e internacionales.
El Dr. Evans también informó que "se calcula que en el África subsahariana, donde a los problemas mencionados viene a sumarse la pandemia de VIH/SIDA, hay alrededor de 750.000 agentes de salud para un total de 682 millones de habitantes. Esta proporción es de 10 a 15 veces superior en los países de la OCDE, donde el envejecimiento de la población no hace sino exacerbar la gran presión que soporta el personal de salud, que trabaja ya al máximo de sus posibilidades".
La solución: entre todos
Las soluciones a esta crisis -opinó Evans- deben fraguarse en los planos tanto local como nacional e internacional, y en ellas deben participar desde gobiernos hasta dirigentes comunitarios, pasando por las Naciones Unidas, los profesionales de la salud y las organizaciones no gubernamentales.
Y continuó: "No existe una solución única para un problema tan complejo, aunque sí hay direcciones de trabajo en las que ahora es preciso avanzar. Por ejemplo, algunos países desarrollados han implantado políticas para acabar con la contratación activa de personal de salud procedente de países con plantillas muy deficitarias en este terreno. Algunos países en desarrollo han revisado sus escalas salariales e introducido incentivos no pecuniarios para retener a su personal y desplegarlo en zonas rurales. Se han adaptado los procedimientos de formación teórica y práctica a las necesidades específicas de los países. Los agentes comunitarios de salud están ayudando a sus comunidades a prevenir y tratar enfermedades muy importantes. Es preciso actuar ahora para obtener resultados tangibles en los años venideros".
Mensajes clave
Los siguientes son los mensajes a través de los cuales se debe insistir para mejorar la situación actual de los trabajadores sanitarios:
1. Los trabajadores sanitarios con buena formación teórica y práctica salvan vidas. El personal sanitario es fundamental para que toda la población, incluida la que vive en situaciones de extrema pobreza, tenga acceso a la prevención, atención y tratamiento de las enfermedades.
2. Protección y apoyo al personal sanitario. Deben asegurarse condiciones de trabajo seguras y apropiadas, y hay que mejorar los salarios, los recursos y las estructuras administrativas.
3. Nuevas estrategias para aumentar la eficacia del personal sanitario. Hay numerosas posibilidades para aumentar la eficacia en muchos entornos. Teniendo en cuenta que se necesita tiempo para contratar y formar a nuevos trabajadores sanitarios, las estrategias deben centrarse en el personal existente.
4. Corrección de desequilibrios e inequidades. Los desequilibrios e inequidades en la disponibilidad y la migración de los trabajadores sanitarios son cada vez mayores y ponen en serio peligro la dispensación justa y universal de la asistencia sanitaria.
5. Los gobiernos deben tomar la iniciativa. Para que se pueda progresar en todas las áreas antes mencionadas, los gobiernos deben tomar la iniciativa en la planificación, formulación y aplicación de las políticas necesarias.
6. Fomento de la cooperación y las alianzas. Para que se pueda hacer frente a los retos tecnológicos y políticos que plantea la formación del personal sanitario es necesario que las partes interesadas formen en los países alianzas que tengan un respaldo a nivel regional y mundial.
7. Creación de un clima de confianza entre todas las partes interesadas. Hay que fomentar y mantener un clima de confianza entre los gobiernos, los empleadores, los trabajadores de la salud y las comunidades a las que sirven.
¿Qué podemos hacer?
La OMS explica que cada una de las áreas de actuación prioritarias que se mencionan en el documento -elaborado en oportunidad del Día Mundial de la Salud 2006- constituyen "puntos de entrada" potenciales para una amplia gama de individuos y organizaciones, tales como los organismos nacionales e internacionales, el mundo universitario, los periodistas y otros representantes de los medios de comunicación, las organizaciones no gubernamentales, las asociaciones profesionales y los sindicatos.
Por eso, ofrece algunos ejemplos de actividades concretas necesarias en cada una de las áreas prioritarias que se mencionan en este documento:
- Promoción del derecho a la salud para impulsar el cambio y aumentar la transparencia y la rendición de cuentas en materia de adopción de decisiones sanitarias.
- Concientización sobre el alcance de la crisis del personal sanitario y sus posibles soluciones.
- Promoción de políticas, por ejemplo, en materia de formación, apoyo y retención del personal sanitario.
- Investigación y recolección de información, por ejemplo, para conocer mejor el número actual de profesionales sanitarios y su distribución, y para fundamentar intervenciones eficaces.
- Creación de redes para comprometer a diferentes sectores y organismos en las políticas de planificación y aplicación.
- Seguimiento de las acciones emprendidas para fomentar las intervenciones y medir su impacto.
Más información
En el siguiente sitio web, se pueden encontrar los eventos relacionados con el Día Mundial de la Salud 2006: www.who.int/world-health-day/2006/es.
Juntos podemos hacer que las cosas cambien
En 2006, el Día Mundial de la Salud (que se celebra el 7 de abril de cada año) girará en torno a la crisis mundial de personal de salud. En esa fecha, cientos de organizaciones acogerán en todo el mundo actos destinados a llamar la atención sobre dicha crisis y a subrayar lo digno y valioso que es trabajar en por de la salud.
¿Por qué centrarse en el personal sanitario? Los trabajadores sanitarios salvan vidas. Sin ellos es imposible poner los avances de la asistencia sanitaria al alcance de quienes más los necesitan. La prevención y el tratamiento de las enfermedades requieren una labor de evaluación, prestación de servicios y supervisión que es llevada a cabo por el personal sanitario. No obstante, a los sistemas nacionales de salud de todo el mundo les resulta cada vez más difícil formar, apoyar y retener a su personal sanitario.
Estos problemas amenazan directamente los esfuerzos que se están haciendo en todo el mundo para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y hacer frente a amenazas sanitarias graves, como la pandemia de gripe humana, la epidemia de enfermedades crónicas o los desastres. Además, la escasez de personal docente, de apoyo y de gestión, junto con el derroche de los recursos disponibles, está empeorando aún más una situación de por sí crítica.
No cabe duda de que en muchas partes del mundo hay una crisis de personal sanitario cada vez mayor. La población mundial aumenta pero el número de trabajadores sanitarios se mantiene estacionario, o incluso disminuye, especialmente allí donde los problemas de salud son más graves.
Deterioro en la infraestructura
En el mundo en desarrollo, el personal sanitario se enfrenta a dificultades económicas, a un deterioro de las infraestructuras sanitarias y a disturbios sociales. La pandemia de VIH/SIDA ha diezmado a los pacientes, entre los que también hay trabajadores sanitarios. Esto ha incrementado enormemente la necesidad de prevenir la infección por VIH en el personal sanitario y de proporcionar tratamiento antirretroviral a los trabajadores que ya están infectados.
En los países desarrollados, el aumento de los problemas de salud crónicos en una población envejecida ha generado una demanda creciente de trabajadores sanitarios que se está cubriendo cada vez más mediante la contratación activa de personal capacitado procedente de los países en desarrollo. En los países más pobres esto empeora aún más la escasez de recursos humanos capacitados.
Los sistemas de salud están sufriendo en todo el mundo una triple crisis de escasez de profesionales, moral baja y falta de confianza. La OMS ha hecho un relevamiento que indica que en todo el mundo hay aproximadamente 59 millones de trabajadores sanitarios de ambos sexos, de los cuales unos 39,5 millones son dispensadores de servicios sanitarios, y los 19,5 millones restantes, personal administrativo y de apoyo.
Se calcula que en el mundo faltan más de 4 millones de médicos, personal de enfermería y de apoyo, parteras, farmacéuticos y dentistas. Varios decenios de reducción de costos y de inversiones insuficientes en el sector de la salud han hecho también que las condiciones de trabajo de buena parte del personal sanitario sean verdaderamente terribles. La sobrecarga de trabajo, los bajos salarios y la falta de apoyo han afectado gravemente la moral y el rendimiento de los trabajadores sanitarios. Muchos se sienten incapaces de seguir trabajando en esas condiciones, y eso ha ocasionado una pérdida de personal sanitario, un deterioro de los servicios de salud y una erosión de la confianza de la población en el sistema de salud.
Hay soluciones para los problemas de los trabajadores sanitarios y se está tratando de encontrar otras nuevas. Ya se están recogiendo los frutos de métodos innovadores y eficaces de formación, apoyo y gestión del personal sanitario, y de fomento de las alianzas público-privadas. En los últimos años, la OMS y sus asociados han logrado introducir el problema del personal sanitario en la agenda política.
A continuación, se describen las cuatro áreas de acción prioritarias, que se han estructurado en torno de un enfoque dirigido hacia el "ciclo laboral", con estrategias para las diferentes fases de la vida laboral, desde la entrada hasta la salida en la fuerza laboral, pasando por el trabajo actual.
Las cuatro áreas de acción prioritarias son la formación teórica y práctica de los trabajadores sanitarios; su protección y apoyo; la potenciación de su eficacia; y la corrección de desequilibrios e inequidades.