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Políticas de turismo incluyente 03 -12-2017
Buscan que Santo Tomé sea una ciudad más accesible e inclusiva

En la práctica. En algunos espacios públicos de Santo Tomé, como la plazoleta Martín Miguel de Güemes de la costanera, ya se desarrolla el concepto de juegos inclusivos o integrados. Foto: Luis Cetraro


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Una iniciativa legislativa propone la inclusión de personas con discapacidad en los distintos ámbitos y actividades ciudadanas. Plantea incorporar la infraestructura que hace falta para que ese atributo de “accesibilidad” caracterice a todo el distrito santotomesino.



Sergio Ferrer
area@ellitoral.com

 

El “turismo inclusivo”, también conocido como “incluyente” o “accesible”, es el que permite la igualdad de oportunidades de todas las personas, para desarrollar aquellas acciones que componen la actividad turística de una manera segura, cómoda, autónoma y normalizada. También puede definirse como el turismo que procura beneficiar tanto a la persona con discapacidad, como a las empresas del sector.

 

Cualquiera de esos conceptos se refieren a las adecuaciones que la infraestructura turística debe orientar, de común acuerdo con las necesidades de las personas con capacidades especiales. En Santo Tomé, a partir de una iniciativa elevada al Concejo Municipal por la edil Alejandra Chena, quieren que se impulse la posibilidad de “transformar paulatinamente” al distrito “en una ciudad accesible e inclusiva”, para que la vivan o la visiten como localidad generadora de turismo incluyente.

 

Alejandra Chena, concejal Santo Tomé.Foto: Archivo

Para la legisladora, “todo lo que el municipio santotomesino pueda invertir en accesibilidad será en beneficio de los ciudadanos locales y visitantes, ya que se convertirá en un atributo característico de la ciudad”. Chena remarca que los conceptos y valores que sustentan estas prácticas turísticas, desde una óptica público social, implican que el Estado procure (a través del diseño políticas en las que los conceptos de accesibilidad e inclusión forman parte de una estrategia integral), la integración física (porque facilita el contacto con otros individuos y el desplazamiento por el territorio), funcional (porque favorece el uso y acceso a los servicios) y social, porque logra la interacción con otras personas.

 

Ventajas comparativas

 

“El turismo accesible es un derecho indiscutible, que apunta a otorgar igualdad de oportunidades y calidad de vida a las personas con discapacidad”, explica la edil en sus argumentos, sin dejar de mencionar aquellas ventajas comparativas con las que ya cuenta Santo Tomé en función de esta iniciativa. 

 

En este sentido, citó la existencia del Lenguaje de Señas dentro del Departamento de Lenguas del Liceo Municipal Faustino M. San Juan y la traducción a dicha lengua en todos los actos oficiales. En forma paralela, Chena aclara que, como posibilidad emergente, está en vías de implementación el subtitulado o traducción de toda la pauta comunicacional del municipio, así como la impresión en Braille de las tasas retributivas de servicios. 

 

También recuerda, por otra parte, que el casco histórico institucional y bancario de la ciudad cuenta con rampas en las esquinas, si bien aún están pendientes algunos de los accesos a edificios públicos. Además, remarca que existen cajeros automáticos adaptados, con teclado Braille, parlante y tomas para audífono. Sin olvidar el respaldo de una norma específica, la ordenanza N° 2.970 de 2013, que establece la obligatoriedad de reservar espacios para personas con discapacidad en espectáculos públicos o privados, garantizándoles accesibilidad e igualdad de oportunidad en el disfrute de los mismos.
 

Acciones directas

 

Según lo planteado por Alejandra Chena, el municipio santotomesino, a través de distintas áreas competentes (Turismo, Comunicación, Producción, Cultura y Salud, entre otras), puede desarrollar actividades específicas tendientes a generar ese atributo de accesibilidad para la ciudad. Una de esas acciones implicaría brindar a la comunidad (con proyectos financiados por la Ley de Cheques u otros programas nacionales o provinciales), las adecuaciones necesarias para que se pueda disfrutar sin restricciones físicas o sensoriales de los espacios públicos: señalización en sistema Braille, bicicletas tándem, sillas de ruedas anfibias, plazas accesibles con juegos adaptados, biblioteca parlante, estacionamientos para discapacitados, entre otras. 



 



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