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Robo de ganado 05 -02-2018
San Cristóbal: productores en jaque por el cuatrerismo

Las imágenes son por de más de elocuentes de la gravedad del asunto. Foto: Gentileza Miguel de Oromí


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La situación hace peligrar un plan de inversiones que había para la zona. Reclaman urgentes medidas de seguridad.



Danilo Chiapello
dchiapello@ellitoral.com

 

El hurto de ganado es un delito casi “tradicional” en las zonas rurales de la provincia. Con distinta intensidad se lo ha combatido pero nunca se logró erradicarlo por completo. 


Prueba de ello es que desde hace un tiempo esta práctica se ha agudizado de manera más que preocupante, a punto tal, que está poniendo al límite de sus fuerzas a diversos productores.


Una de los sectores más castigados se ubica al noroeste de la provincia, más precisamente en el departamento San Cristóbal, donde los “cuatreros” están haciendo un verdadero desastre.


Varios de los casos se dieron en perjuicio del establecimiento Fortín Baguales, el que se ubica 10 kilómetros al oeste de Villa Saralegui. 


Esta localidad (Villa Saralegui) se halla geográficamente entre el río Salado y el arroyo San Antonio. Su vía principal de comunicación es la ruta provincial 2, que la comunica por el noroeste con la ciudad de San Cristóbal y por el sudeste con San Justo.

 

El Volkswagen Gol en el que se movilizaron los delincuentes para sustraer dos terneros vivos.Foto: Gentileza Miguel de Oromí



Tiros contra terneros


Quien conoce a la perfección esta situación es Miguel de Oromí (68), administrador y asesor económico de empresas agropecuarias, entre ellas la de Fortín Baguales.


En diálogo con El Litoral, Oromí relató que en poco menos de 40 días han sufrido tres robos de hacienda, además de otros episodios delictivos. 

 

* El 21 de diciembre de 2017 se robaron cuatro terneros que estaban al pie de la madre. A la distancia los balean con carabinas y los matan. Luego se los llevan arrastrando. Este incidente se consumó por el camino vecinal que se origina en la ruta 2, que va de San Justo a San Cristóbal y termina en la ruta 29.


Respecto a este hecho, Oromí comentó que “los empleados de mantenimiento de caminos de la Comuna de Villa Saralegui (que estaban arreglando el camino vecinal), vieron pasar un VW Gol gris sospechoso, que entró en dicho camino vecinal.


Ese mismo vehículo se lo vio en las cámaras de La Lucila. Los expertos están analizando si las imágenes que se ven en la luneta trasera pertenecen a dos cabezas de vacuno como pareciera”, agregó.


Más adelante Oromí se quejó porque “de las cámaras de Villa Saralegui, Ñanducita y La Lucila entregadas por el Ministerio de Seguridad a sus respectivas comunas, la única que funcionaba era la de la Lucila”.


La denuncia fue radicada en la comisaría de Villa Saralegui y le corresponde la fiscalía de Santa Fe. Además tomó intervención la delegación regional de Los Pumas, de Huanqueros.


“Carneada” al paso


* El 15 de enero del corriente se produjo otro hecho de gravedad. Autores desconocidos faenaron una vaca de 400 kilogramos. Este episodio ocurrió en otro camino vecinal denominado El Toro, lindero a Villa Saralegui. Los maleantes se llevaron el cuarto y las paletas.


La denuncia quedó radicada en la comisaría de Villa Saralegui, con conocimiento de la Fiscalía de la ciudad de Santa Fe.


Cabe acotar que un hecho de similares características había ocurrido el 18 de setiembre de 2017; es decir, apenas cuatro meses antes.


Más tiros y muerte


 * El 27 de enero del corriente, sobre el mismo camino vecinal pero en tres sectores distintos, los delincuentes volvieron a atacar con sus carabinas. En esta ocasión mataron a tres vacunos. Dos de ellos se los llevaron arrastrados mientras que al restante lo dejaron en el campo con un tiro en la cabeza, entre los ojos.


En este caso la denuncia también fue radicada inmediatamente en la comisaría de Villa Saralegui, con conocimiento de la sección Los Pumas, y Fiscalía en turno de Santa Fe.


Inversiones en riesgo


Como todo hecho delictivo, sus consecuencias se hacen sentir en distintas direcciones.


En este punto, Oromí manifestó que “en todos esos lugares, se habían programado inversiones para mejorar el aprovechamiento ganadero; inversiones que lamentablemente quedan postergadas por el aumento del riesgo de abigeato.


La decisión se mantendrá hasta que la seguridad y la propiedad estén garantizadas por las autoridades provinciales”, dijo.


Más adelante explicó que la situación no es exclusiva de los productores agropecuarios, sino que alcanza a mucha más gente. “Lamentamos la pérdida de trabajo para contratistas rurales, vendedores de semillas, herbicidas y fertilizantes, así como personal a pie que debía destroncar esos lotes, pero no podemos llevar adelante esos planes hasta que las condiciones cambien radicalmente”, culminó.

 

Sugerencias para las autoridades


En otra parte del diálogo, Oromí enumeró una serie de sugerencias que pone a consideración de las autoridades de la provincia.


* En primer lugar: “Verificar el funcionamiento de todas esas cámaras y contratar a una firma responsable que se comprometa por un abono fijo a tener esas cámaras funcionando en por lo menos un 90% del tiempo, con penalidad por incumplimiento. Se deben reponer las que cumplan con su vida útil, reparándolas o lo que haga falta para cumplir con el objetivo de disponibilidad del 90 % antes citado. Como decoración, no sirven. O funcionan o se sacan”, manifestó de manera terminante.


* “Pedimos que se transfiera el control de las cámaras desde las comunas hacia las autoridades policiales, que son las que tienen competencia para perseguir delitos y que deben considerar a estas como un anexo a los vehículos patrulleros.


* Por último, “aumentar el número de cámaras e implementar un seguimiento central, haciendo más efectivas las recorridas. Mejorar la coordinación y las tácticas, para capturar a los delincuentes”.



 



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