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De la cercanía a la Setubal a la lejanía del centro científico 04 -06-2018
Tres santafesinos estudiarán en el Balseiro

La terna estudiantil es el mayor número que irá desde Santa Fe al centro de estudios. El antecedente más cercano donde accedieron tres santafesinos sucedió entre 2012 y 2013. Foto: Luis Cetraro


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Accederán por primera vez esa cantidad de jóvenes al prestigioso Instituto. Los tres tienen 21 años y cursan en la misma facultad. La preparación como factor clave y la motivación como diferencial.



Mauro L. Muñoz | educacion@ellitoral.com

 

Un promedio de doscientos estudiantes se inscriben cada año para cursar en el Instituto Balseiro, ubicado en la ciudad de Bariloche. Los perfiles varían entre los que llegan de las provincias y los que arriban del exterior (alrededor del 5%), pero todos pretenden acceder al prestigioso sistema de beca completa. Desde hace 60 años, el centro forma ingenieros nucleares y físicos. El año pasado hubo récord de inscriptos con 210 postulantes. En 2018, Santa Fe será nuevamente una de las provincias que engrosarán la cifra, tres jóvenes se instalarán allí.


Aylén Córdoba, Juan Ignacio Díaz Schneider y Agustín Silva pasaron las instancias evaluadoras y estudiarán en la unidad académica que se encuentra integrada al Centro Atómico Bariloche. En el caso de los dos primeros cursan Ingeniería Química en la FIQ, mientras que Silva lo hace en la misma facultad en Licenciatura en Matemática y en la UTN en Ingeniería Eléctrica. En el nuevo sistema educativo, se formarán en Ingeniería Nuclear (Aylén) y Licenciatura en Física (Juan y Agustín). Como estudiantes aplicados, se organizaron y acercaron a contar su experiencia a la redacción de El Litoral.


“Yo me enteré en la secundaria de la existencia del Balseiro por participaciones en las Olimpíadas de Física en donde había chicos de todo el país que hablaban del Instituto”, comentó la joven que finalizó sus estudios medios en una institución con historia al respecto como es la Escuela Industrial Superior.


“En mi caso también me enteré por comentarios de profesores y algunos familiares. Me interesaba estudiar ingeniería nuclear y de ahí que me inscribí en la FIQ para tener ingeniería química como base”, explicó Juan, que cursó en la escuela La Salle Jobson.


Agustín fue compañero de Juan en el secundario, pero su transitar fue distinto. “Me enteré al arrancar el segundo año de ingeniería, por él (señalando a su amigo). No tenía relación con la física más que alguna materia, ni estaba enterado de que había olimpíadas, me dedicaba al deporte, estaba en el seleccionado nacional de canotaje”, desarrolló.


Examen y preparación


Para el Balseiro, lo operativo y la practicidad se pone a prueba desde el examen de ingreso. A principios de mayo, los jóvenes realizaron una evaluación escrita donde se les presentan problemas de física y matemática. Con posterioridad, se realiza una entrevista personal una semana después de recibir los resultados, en caso de haber pasado exitosamente.


Juan y Agustín, se presentaron anteriormente pero por diferentes circunstancias no pudieron aprobar. Esta vez, con algunos cambios, conocimientos más firmes y perseverancia, accedieron a lo buscado.


Los estudiantes del exterior deben aplicar en los consulados de Argentina en su país de origen. Los nacionales lo hacen en la misma fecha en diversas sedes del país. “El tiempo de las entrevistas es variable. Se suelen hacer preguntas de tipo personal y algún comentario sobre los problemas que se plantearon en la parte escrita”, comentaron. Además se concreta un examen de inglés con finalidad nivelatoria para definir el grado de conocimiento en las asignaturas de idiomas, que luego son obligatorias.


“Es una vuelta de tuerca interesante que te hace pensar a full los contenidos sobre termodinámica, matemática, física y química en el mismo problema”, analizó Aylén. En la misma línea Agustín añadió que “te encontrás con un planteo distinto al cotidiano, es una solución nueva para cada planteo”. Y Juan dijo que si bien “cada uno tiene sus tiempos”, muchas veces pasa que “no se estudia todo en profundidad, sino para aprobar y acá hay que clarificar los temas porque te evalúan todo junto”.


En cuanto a la preparación, los chicos manifestaron que no buscaron un determinado tipo de asesoramiento, sino que hicieron los preparativos de manera individual y, en algunas ocasiones, se juntaron para repasar los temas. “No buscamos mucha ayuda de profesores porque no conozco quienes tengan presentes todos los contenidos de los problemas, sí para algún caso particular. También nos servimos de exámenes anteriores como guía. Además, hay un foro en Internet del mismo Instituto que es administrado por los profesores titulares, donde se publican las posibles soluciones de los problemas ya dados”, explicó Juan.


Aylén asignó a la relectura de la teoría de los libros como una de las claves. “En Salta, suele ser distinto. Tienen un promedio de ingresantes muy alto porque hay un docente que los prepara específicamente para el ingreso del Balseiro”, agregó. El citado profesor es Daniel Córdoba, ideólogo del taller “Física la alcance de todos”. Hace algunos meses en una entrevista, comentó que este curso será subido a Youtube para que su alcance pueda llegar a más gente.


Distancia y motivación


De acuerdo con su historia, los egresados del Balseiro se proyectan como grandes referentes a nivel mundial. A lo largo de más de sesenta años, han surgido reconocidos científicos como el caso del físico Juan Martín Maldacena, premiado con la Medalla de Lorentz por la Academia de Ciencias de Holanda valorada como instancia previa al Premio Nobel.


Todos los ingresantes reciben becas de aproximadamente de alrededor de 15.000 pesos, para cubrir gastos de alojamiento y alimentación, con vacaciones pagas en enero, julio y una semana por semestre. Del importe total, el 15% se destina a la vivienda en caso de instalarse en los pabellones del campus que cuenta con tres edificios con habitaciones donde conviven los alumnos, con camas y escritorios (que son opcionales).


El dato que sobresale es que para mantener la beca y continuar como alumno regular, se debe mantener el rendimiento educativo y llevar la carrera a término. Y si bien son pocos los casos, quienes se encuentren en la dificultad de cumplir deben dejar los estudios. “Se cree que es un instituto para genios”, comentó Aylén y se sumaron los chicos: “La motivación es el motor más importante, si uno está motivado es capaz de muchas cosas”.


Al imaginarse ya instalados, los jóvenes se mostraron entusiasmados por lo que hace a la vida en una de las ciudades de mayor colorido en el país, más allá de lo estrictamente académico. Cada uno vela por su interés pero los tres coinciden en que “nadie va para ser una rata de laboratorio” y que todos “necesitan hacer otras cosas”.


“Hay distintas canchas para fútbol o tenis. También grupos de corredores y ciclistas”, comentó Juan. A lo que Aylén agregó que también “hay gimnasio y encuentros organizados por el centro de estudiantes como cine-debate”. Agustín, exultante comentó la sorpresa que se llevó al enterarse que hay un lugar donde se pueden alquilar botes: “Estaba planeando llevar el mío y me enteré que hay un lugar para la actividad botera, con alquiler de trajes de neoprene, para poder remar en el Nahuel Huapi”.


De todas maneras, aunque hoy en día la explosión de las redes de comunicación hace que sentirnos conectados sea la regla por más que intercambiemos algunos, pocos o cuantiosos mensajes por día, la terna estudiantil del Litoral no le teme a la lejanía.


“No es que no vamos a ver más a la familia, el instituto provee varios días de descanso. Arrancamos ahora en julio y por ejemplo en septiembre tenemos diez días de vacaciones”. “La medida es la organización de los tiempos, hay que hacer un equilibrio. Para ese nivel, hay que ceder en algunas cosas pero no es imposible”. “Es un sacrificio para aprovechar esta oportunidad que es única”. Fueron los testimonios, ligeros de preocupación, de los integrantes de la próxima camada del Balseiro.


La Salle de celebración


Toda una rareza implica el hecho, no de egresar de escuela que no es técnica, sino que sean dos los ex alumnos que lo logren. Agustín y Juan Ignacio fueron estudiantes del colegio La Salle Jobson en la promoción 2014 bajo la terminalidad de Biológico. “Orgullo lasallano”, expresa una publicación en Facebook del colegio de la ciudad, que cuenta con más de 400 likes.


En este sentido, ambos coinciden que no es una desventaja haber transitado su educación media alejados del ámbito técnico, aunque se evidencia una formación más sólida a la hora de dar el gran salto a la universidad.


Agustín sostuvo que al estudiar una ingeniería “costó el primer año pero después, con dedicación, entrás en ritmo y te familiarizás con los términos”. Mientras que Juan hizo énfasis en que “no quiere decir que se tiene una mala formación, sino que transitamos una terminalidad distinta y los conocimientos son acorde a ello”.


“Los conocimientos con los que salimos del secundario están más orientados a poder seguir medicina o biotecnología, pero se puede equiparar”. “Te da bastante ayuda la base que tengas, pero no es determinante que no vayas a una escuela técnica. La diferencia es que te guste o no te guste”, agregaron ambos.


El antecedente alentador surge del citado Maldacena. El nacido en Caballito, provincia de Buenos Aires, estudió en el colegio La Salle. Y aunque fue sólo su primaria, el curriculum de los tres compartirá dos instituciones formadoras.


¿Una cuestión de género?


Los Cafés-Científicos están resultando una práctica de divulgación científica muy implementada en estos últimos años. En nuestra provincia, de la mano de la ministra de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Erica Hynes, se llevan a cabo acciones en este sentido, incluso cruzando lo estrictamente académico con la perspectiva de género. En la última ocasión, se realizó un demo de una experiencia de este tipo sobre información que guardan los genomas


A fines del año pasado, la Unesco elaboró un informe de la situación mundial sobre los puestos que ocupan las mujeres en la ciencia. La cifra indica que sólo el 28% de los puestos científicos de investigadores son ocupados por mujeres. Y aunque la cantidad de mujeres que se inscriben en carreras de Ciencias Naturales, Ingeniería y Tecnología ha crecido, todavía faltan esfuerzos.


“Este año, de los cuarenta y cinco ingresos, solamente cinco fueron mujeres. En general, las ingenierías y lo técnico siempre estuvo muy relacionado a los varones”, comentó al respecto Aylén.


Con una mirada perspicaz, la joven cuenta que estuvo atenta al fenómeno y que en los últimos años los números se emparejaron en el EIS. Contó que “en la escuela se daba una situación similar. En las olimpíadas se veían más hombres que mujeres. Después seguí Ingeniería Química que suele haber más chicas que en otras ingenierías. De todos modos, creo que actualmente en la escuela hay muchas más mujeres en las camadas nuevas”.


Justamente, el Balseiro realizó en esta semana un Café-Científico titulado “¿Una cuestión de género?”, una charla dedicada al análisis de la situación de la mujer en el ámbito tecnológico. El evento tuvo lugar el día viernes 1º de junio con entrada libre y gratuita.


“Todavía, en las ciencias duras, se nota mucho la diferencia entre géneros con respecto al acceso. Creo que es propio de los estigmas de la sociedad y que eso lleva a que las chicas se interesen menos por estos estudios”, completó una de las chicas que le tocará levantar la bandera femenina en los áridos campos de la ingeniería nuclear.


Beca secundaria

 

El Instituto Balseiro becará hasta quince alumnos y dos profesores para realizar una pasantía de una semana en sus instalaciones, cubriendo los gastos de traslado, alojamiento y alimentación. Podrán concursar todos los estudiantes de los dos últimos años de las escuelas y colegios de enseñanza media del país. Las actividades incluirán realización de experimentos, visitas a laboratorios y asistencia a seminarios. La selección se hará en base a un texto breve elaborado en forma individual. La fecha límite para el envío del trabajo es el 19 de junio. La fecha de la pasantía del 15 al 19 de octubre.

 

Más información

 

Las bases y condiciones están en http://www2.ib.edu.ar/becaib/. En la EIS se puede consultar de forma personal o por correo a la dirección: lengua@eis.unl.edu.ar.



 




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