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La siembra de trigo cayó un 17%

2 de Agosto, 2008

La siembra de trigo entra en la recta final. Los productores ya implantaron el 90% de la superficie proyectada. El dato central es que el área sembrada (4,5 millones de hectáreas) va a ser un 17% inferior a la de la campaña del año pasado.

Esta es la estimación que realizaron esta semana los técnicos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. Hay tres razones que explican esta fuerte caída en la producción triguera. El conflicto campo-gobierno, la sequía que afecta a buena parte del área agrícola y el significativo aumento de insumos críticos.

¿Qué falta sembrar? Cerca de 500.000 hectáreas, que sobre todo se localizan en la zona de mar y sierras, y en los campos cercanos a Tres Arroyos (provincia de Buenos Aires).

Mientras tanto, la siembra de girasol viene bastante lenta. Hasta ahora sólo se implantó el 1,1% de “la superficie destinada a la primicia del cultivo”, informan los especialistas de la bolsa porteña. De todas formas, la entidad mantiene su estimación de que el área sembrada con girasol va a crecer un 6%, respecto de la temporada anterior.

La campaña maicera está prácticamente terminada. Sólo falta trillar un 1% de la superficie implantada (22.000 hectáreas). La Bolsa de Cereales de Buenos Aires cree que la cosecha de maíz alcanzará las 21 millones de toneladas, con un rendimiento promedio de 64,8 quintales por hectáreas.

El primer paso es terminar con “las chicanas”

26 de Julio, 2008

La primera semana de Carlos Cheppi en la secretaría de Agricultura no termina bien. Cuando los periodistas le preguntaron cuando convocaría a los dirigentes rurales, el funcionario eligió “ningunear” a la Comisión de Enlace.

No tenemos ningún problema en empezar a reunirnos con las entidades rurales, pero la institucionalidad que se le puede dar a la mesa de enlace terminó en el Congreso con el rechazo a la resolución 125”, afirmó, ante las cámara de televisión.

Esta declaración no cayó bien entre los hombres del campo (tampoco la confirmación de que Cheppi no asistiría a la 122° Exposición Rural de Palermo). Luciano Miguens (SRA) dijo que se necesita un secretario con vocación de diálogo y poder político que esté dispuesto a escuchar a las cuatro entidades juntas. “Es la única forma de encontrar una respuesta consensuada”, argumentó Miguens.

No hay que ser inocentes, esta es una cuestión de estrategia política. El Gobierno necesita desarmar el frente compacto que surgió a partir de la resistencia a una nueva vuelta de tuerca en las retenciones, pero que ahora reclama muchas más cosas (una política para la carne, para la leche, para las economías regionales, etc).

Pero “las chicanas” no son la mejor forma de cerrar este frente. Al contrario, le quitan oxígeno a los funcionarios que tienen la delicada misión de recuperar la iniciativa y sacar al Gobierno de la crisis política.

Cheppi va a necesitar ese oxígeno para consensuar el plan de desarrollo que asegura haber planificado para el 2015. Esta claro, este debería ser el camino. Porque un conjunto de políticas serias son la mejor forma de cerrar las heridas, terminar con los conflictos y salir para adelante.

Pero el primer paso es terminar con “las chicanas”.

Las vacas que mueren de sed y hambre (segunda parte)

8 de Julio, 2008

La semana pasada, un equipo de Campolitoral recorrió el norte santafesino. Este es un reportaje fotográfico que amplía las crónicas que se escribieron para el suplemento. Es importante recordar que la Sociedad Rural de Tostado estima que ya murieron 30.000 animales y todavía faltan los meses más crudos del invierno, en los que el daño que hace la sequía se va a potenciar con las heladas.

Por Gastón Neffen y Federico Aguer

Martes 1 de julio. Son las cinco de la tarde y hace mucho calor en la ruta 90-S, cerca de Logroño. La tierra está tan seca que se siente como talco y tiene el mismo color que el polvillo del cemento. A los costados, no se ven animales ni gente. Sólo espartillos, tacurús y muy pocos árboles. Hace meses que no llueve “en serio”.

 

La ruta sigue hacia el este, hacia los bajos. Pero la camioneta de Campolitoral dobla a la derecha para buscar el río Salado. Hay que frenar “en seco” y poner primera. Aparecen cientos de vacas que vienen de tomar agua en el río. Caminan a “paso lento”, rodeadas de polvo.

No todas las vacas pueden hacer el camino de vuelta. A los costados hay animales muertos, huesos y trozos de cuero. Es que los animales están muy débiles y encima pierden mucha energía cada vez que caminan largos trechos para beber agua. Los que no resisten “caen” sobre los espartilos y el polvo.

En estos campos, el Salado funciona como si fuera un oasis. Todos los animales vienen a beber, las vacas, los caballos, los zorros. Se siente e olor a humedad y este es uno de los pocos lugares donde “la seca” te da una tregua. 

En el norte de Santa Fe, estos lugares son cada vez más escasos porque las lagunas y los esteros están secos (La Loca, La Tigra, El Bonete), el agua de pozo se saliniza y las pasturas están arruinadas y quemadas.

Las vacas beben todas juntas en los charcos que se forman junto al cauce del río. Cada animal necesita tomar unos 60 litros de agua por día. Jerónimo Senn, de la Sociedad Rural de Tostado, cuenta el dramático estado de la hacienda que aún sobrevive. “Los animales perdieron mucho peso, el porcentaje de parición es nulo y encima sufren enfermedades propias de la pobreza”.

Miércoles 2 de julio. Campolitoral se traslada al campo “La Revancha”, 30 kilómetros al este de Pozo Borrado.  En este establecimiento murieron 80 animales. Los huesos están desparramados en lo que debería ser un estero.

Ismael Asan era el dueño de estos animales. “Mis campos son un asco, están llenos de huesos”, dice Don Ismael. En lo que va del año estima que perdió 1.000 animales.

¿Condenadas? Las vacas resisten el calor debajo del monte de espinillos. Les queda muy poco pasto y casi nada de agua porque los pozos se salinizan en muy poco tiempo. En el departamento 9 de Julio hay más de un millón de cabezas de ganado.

 

Lázaro Monje, peón de “La Revancha”, trabaja en este campo desde el 14 de abril de 1983. Dice que esta sequía es la peor que recuerda. “Los únicos que están gordos son los caranchos y los zorros”, afirma, con una mueca triste e irónica.

Los animales están flacos. Y hay que decirlo otra vez: aún no comenzó el invierno. Cuando el frió apriete, la situación podría empeorar todavía más. “Las vacas van a comer papel cuando se sumen las heladas”, augura Gustavo Giailevra, presidente del Comité de Cuenca de Pozo Borrado.

Los Bajos Submeridionales ofrecen una oportunidad excepcional para la ganadería extensiva, cada vez más acosada por la expansión de la frontera agrícola. Es una geografía única, enmarcada por infinitas extensiones de espartillos y tacurús.

Un plan estratégico de desarrollo sustentable y una gestión integrada de los recursos hídricos son dos aspectos claves para que los productores y los animales dejen de sufrir con cada inundación y con cada sequía. Y pueden disfrutar en paz de los increíbles atardeceres que ofrece esta región de Santa Fe.

 

¿Por qué la cola cada vez es más larga?

30 de Junio, 2008

La semana pasada miles de camiones congestionaron los accesos a las terminales portuarias. En la circunvalación de Rosario, los transportistas hacían cola desde el comienzo de la autopista hacia Santa Fe hasta el acceso a la Playa Pérez (unos 15 kilómetros), que estuvo a tope durante todos estos días.

En promedio, los camioneros esperaron un día para descargar sus granos. Además, congestionaron el tránsito en las rutas. En la 33 (Rufino-Rosario) y en la 14 (San Gregorio-Pérez) era muy peligroso circular porque había que pasar largas caravanas de camiones.

Es obvio que esta situación se produce porque el comercio de granos estuvo casi paralizado durante los tres meses de paros, piquetes y protestas. Y ahora, vienen todos los camiones juntos. Pero el paro no hizo más que profundizar los crónicos problemas que tiene la infraestructura de cargas en la Argentina.

Casi el 80% de los granos que exporta el país se embarcan en los puertos cercanos a Rosario. El 85% se traslada en camiones viejos (el 75% se patentaron antes de 1980), 14% en ferrocarril y 1% en barcazas, según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario.

En los países más desarrollados, los granos que están a más de 500 kilómetros de los puertos se llevan en ferrocarril, medio que concentra -por lo menos- el 50% del transporte de cargas (esquema que se respetaba en la Argentina hace 50 años). Los camiones son más flexibles -y más baratos- para las distancias más cortas.

Todos los expertos en infraestructura vial y de cargas coinciden en que el país debe pensar una estrategia de mediano plazo para que los camiones no se sigan acumulando en las banquinas y las rutas dejen de ser un peligro para todos.

En febrero de este año, Campolitoral elaboró un informe especial para conocer mejor las debilidades de este peligroso embudo: “Un cuello de botella cada vez más angosto”.

Trigo: ¿la peor campaña en 15 años?

16 de Junio, 2008

A principios de mayo, un vendedor de insumos agrícolas de Humboldt le dijo a Campolitoral que el trigo era el cultivo que más castigo podría sufrir por el tenso escenario político. Su hipótesis comienza a confirmarse. El último informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires estima que se sembrarían 500.000 hectáreas menos que la campaña pasada (en total, 4,8 millones de hectáreas).

Esta extensión supone un recorte del 12,7% respecto al ciclo agrícola 2007/8”, precisa el informe de la bolsa porteña. Si estás cifras se confirman, la superficie sembrada sería la más baja de los últimos 15 años (en 1992 se implantaron 4,5 millones de hectáreas).

Pero el largo conflicto no tiene toda la culpa. La siembra de trigo también está jaqueada por la falta de humedad. El clima seco continúa dominando el escenario climático en casi todas las regiones trigueras”, dice la bolsa. Hay ejemplos bien concretos.

En la zona de Morteros y Brickmann sólo llego a implantarse un 65% del área proyectada. En Casilda y Arequito hace casi una semana que prácticamente no se siembra. Y en las ricas tierras del sur santafesino (Venado Tuerto, Rufino), el área ocupada por el cereal apenas llega al 40% de lo que se había previsto.

Obviamente, la partida no está definida. Los productores todavía pueden optar por las variedades de ciclo corto. Pero existe el riesgo de que decidan esperar mejores condiciones climáticas y un contexto político más favorable para apostar todos los porotos a la soja de primera.

Hay que recordar que la Argentina está entre los cinco mayores exportadores mundiales de trigo. Cada campaña se producen cerca de 15 millones de toneladas. Un tercio se consume en el mercado interno y el resto se exporta. El 60% se cosecha en la provincia de Buenos Aires. Santa Fe y Córdoba aportan un 30% más, y el 10% restante lo siembran Entre Ríos y La Pampa, entre otras provincias.

Postales de la sequía

6 de Junio, 2008

Definir a los Bajos Submeridionales como un humedal ahora parece una mala broma. Cualquiera que salga de Vera y tome la ruta 98 va a poder comprobar por qué. Apenas se cruza el arroyo Golondrina (límite este de los bajos) uno se da cuenta de que falta algo. Falta el agua. La laguna El Bonete es un inmenso charco de unos pocos centímetros, en el que “caranchean”, solitarios, un par de flamencos. Más al norte la foto es peor. La laguna La Loca no tiene nada de agua y se puede recorrer en camioneta, como si fuera un desierto.

En los bajos hay miles de cabezas de ganado (se supera fácil el millón de animales). Muchas son “vacas corridas” por los cultivos agrícolas de las fértiles llanuras de la pampa húmeda. En la laguna La Tigra, los productores cuentan que mueren a montones por la sequía. Lógicamente, las que no perecen pierden mucho peso y cae el índice de preñez.

Aquí la lluvia es esencial y en lo que va del año sólo se desparramaron unas gotas. El agua subterránea es muy salina y no suele servir para los animales. A veces ni siquiera se puede usar para limpiar. La sal oxida las aberturas de las ventanas y deja los pisos cubiertos por una fina capa blanca.

Dos ministros del gobierno provincial recorrieron esta semana las zonas afectadas. Organizaron la asistencia a los productores y sobre todo a la gente, que en en pleno siglo XXI necesita que le lleven el agua hasta cada pueblo porque no acceden a una red potable.

El contraste con la capital de la provincia es fuerte. Santa Fe tiene servicio de red hace más de cien años. Antonio Ciancio y Juan José Bertero, ministros de Agua y Servicios Públicos y de la Producción, deberían llevarse una conclusión bastante obvia.

En los bajos y en una buena parte de la cuña boscosa, este escenario no se va a modificar hasta tanto no se construyan los acueductos. Además, los esquemas productivos no van a despegar hasta que se consensuen planes maestros de desarrollo sustentable para la ganadería y el resto de las actividades regionales (apicultura, carbón, leña, etc.).

La herencia valesana

28 de Mayo, 2008

Celestino Cerafín Biderbost vivió toda su vida en San Jerónimo Norte, Santa Fe. El pueblo que hoy festeja sus 150 años de vida fue poblado por un grupo de colonos europeos que no llegaron a recibir un lote en Esperanza.

Aquel paraje que se inició en cuatro esquinas fue creciendo gracias al esfuerzo de es os gringos, que conviertieron a esta colonia en su lugar en el mundo.

“El Tino”, como todos lo conocen, es segunda generación de argentinos, pero en su sangre fluye el espíritu de aquellos que lo precedieron. Nacido y criado en el campo, supo aprender a ordeñar a mano, a entrar al potrero a buscar las vacas con el campo blanco de escarcha y a disfrutar de las delicias de la vida rural de entonces.Pese a las enormes privaciones, su infancia estuvo impregnada por la música. Su padre supo matizarle la infancia con los acordes de polkas y valses suizos en las pausas cotidianas, en donde la “verdulera” alegraba la agobiante rutina.

Hoy, el “Tino” mantiene el legado musical de los valesanos mientras se dedica a lo que más le gusta: la confección de chacinados y salamines que ya son un referente del lugar. Es que el hombre tiene una receta infalible: nutrirse de alimento natural para los animales manteniendo la calidad del producto final.

La vida está plagada de personajes dignos de conocer. Como el “Tino”, un valesano al que se le mojan los ojos cuando evoca a sus padres, mientras el viento se lleva por los caminos del campo los acordes de su acordeón.



Federico Aguerfaguer@ellitoral.com

A cara ‘e perro

27 de Mayo, 2008

Todo mal. Después de casi cuatro meses extenuantes, la situación sigue sin resolverse.

A simple vista, la credibilidad del gobierno es indirectamente proporcional a la duración del conflicto. Lejos de calmar los ánimos, la estrategia oficial es seguir echando nafta al fuego, algo poco serio para una gestión que pretendía lanzar un acuerdo de integración nacional por el Bicentenario.

En Rosario estuvieron casi 300.000 personas, algo que en la lógica futbolera presidencial hizo que el acto de Salta implicara más que nunca jugar de visitante. Para ellos, lamentablemente, fue una derrota que se saldó cancelando la reunión pactada por ellos mismos la semana anterior.

La imagen de un pañuelo blanco les demostró que no fue un acto opositor, al menos en términos políticos. Allí estuvo el campo y estuvo la ciudad. Un acto histórico por los números y por la autenticidad del reclamo.

Ahora los chacareros se salen de la vaina para volver a las rutas, y los dirigentes rurales hacen lo posible para no darle más argumentos a los Kirchner. Es una lástima que las partes estén nuevamante mostrándose los dientes, a cara ‘e perro. El país necesita volver a la senda de la producción; ojalá que se den cuenta a tiempo.    

Maquiavelo y el campo

21 de Mayo, 2008

Esta claro que por estos días lo habitual sería hablar de la siembra del trigo, que en Humboldt arrancó esta semana, y de las estimaciones finales de la cosecha de soja y maíz que ya termina de trillarse en los campos de la provincia.

Pero ahora la agenda del campo pasa por otro lado. Las entidades del campo volverían a reunirse con los funcionarios del Gobierno (Alberto Fernández, jefe de Gabinete; y se especula que con Carlos Fernández, ministro de Economía) para encontrarle una salida al laberinto en el que estamos todos encerrados desde hace más de dos meses.

Al costado de las rutas, en las asambleas, esta semana los productores -igual que sus representantes- debatieron sobre la mejor estrategia política para conseguir que el Gobierno acepte cambiar el nuevo esquema de retenciones móviles, el ojo del tornado.

La agenda del campo hace rato que esta atravesada por la estrategia política, por el análisis -a veces intuitivo- de las corrientes de opinión pública, por los gestos que se muestran en las cámaras y las palabras que se dicen en los micrófonos.

Como otra vez comienzan las reuniones, y no hay más remedio que seguir hablando de política -porque el tema no se resuelve-, parece una buena idea repasar a uno de los “malos” de la filosofía política: Maquiavelo.

Antes que nada, los cientistas políticos en general argumentan que su mala fama (sintetizada en la fea connotación que tiene el adjetivo “maquiavélico”) es por lo menos injusta. Lo que pasa es que el tipo habla de la política de su tiempo (sobre todo en “El Príncipe”) sin el casete puesto.

¿Qué puede aportar Maquiavelo al debate del campo? Sólo algunas advertencias, y por lo menos tres consejos, porque siempre es algo forzado mezclar contextos históricos tan diferentes.

La primera advertencia llega un poco tarde. En el capítulo XVII de “El Príncipe”, en el que analiza si para un gobernante es mejor ser amado o ser temido, Maquiavelo avisa que un gobernante tiene que hacer dos cosas para evitar ser odiado: “Bastará que se abstenga de apoderarse de los bienes y las mujeres de sus conciudadanos”. Y enseguida explica: “Porque los hombres olvidan antes la muerte del padre que la pérdida del patrimonio”.

Es cierto que exagera con lo de olvidar la muerte del padre, pero deja claro que las decisiones que involucran los bienes de los súbditos siempre son complicadas. Dos capítulos más adelante (XIX, “De que modo debe evitarse ser despreciado y odiado”), insiste: “La mayoría de los hombres, mientras no se ven privados de sus bienes y de su honor, viven contentos”.

Ahora vienen los consejos. El primero está en un capítulo que subrayaron sobre todo -una y otra vez- los poderosos lectores del escritor florentino, por ejemplo Napoleón Bonaparte (XXI, ¿Cómo debe comportarse un príncipe para ser estimado?).

La respuesta es precursora del pensamiento económico liberal: “Dará seguridades a los ciudadanos para que puedan dedicarse tranquilamente a sus profesiones, al comercio, a la agricultura; y que no se abstengan de embellecer sus posesiones por temor a que se las quiten, y otros de abrir una tienda por temor a los impuestos”. Sí, Maquiavelo habla de dedicarse tranquilamente a la agricultura (entre otras cosas) y aclara que no hay que pasarse de rosca con los impuestos.

Dice una cosa más. “Todas las ciudades están divididas en gremios o corporaciones, a las cuales conviene que el príncipe conceda su atención. Reúnase de vez en vez con ellos”, aconseja.

Hay que decirlo otra vez. Maquiavelo no escribió estas líneas pensando en el conflicto entre el Gobierno y el campo. Y tampoco está debatiendo con conceptos políticos y económicos -por ejemplo, la redistribución del ingreso, la soberanía alimentaria, o el perfil productivo más conveniente para el país- en los que se apoya el gobierno y que pertenecen a este contexto histórico.

Pero lo increíble es que su pensamiento político, sin casete, logra resonar aún en este escenario. Tomamos una frase más: “Las armas se deben reservar para el último lugar, dónde y cuando los otros medios no basten”.

Se refiere a que el uso de la fuerza, “romper lanzas” (llevar el conflicto al extremo), siempre implica asumir muchos costos. A nadie le conviene.

Esta semana, lo dijo clarito el intendente de Las Parejas, Heraldo Mansilla, en “Campolitoral en el aire” (Radio Lt 9): “Confío en que la gente del campo y del Gobierno no se levanten de la mesa de reunión hasta acordar una solución. Hay que ceder de ambos lados porque está en juego el destino de muchas ciudades”.

Una pelea que tiene cada vez más costos

5 de Mayo, 2008

Hace más de 50 días que el gobierno está peleado con su socio más importante. El impacto se siente en los indicadores agroindustriales, en el creciente malestar social y en la fuerte caída de la imagen pública de la presidenta.

Esta semana, Campolitoral reflejó las cifras de la actividad industrial de marzo. Según el Indec, la producción global en las fábricas cayó un 1,7% (en comparación con febrero). En los sectores ligados con la agroindustria las consecuencias fueron más graves.

La producción de carnes rojas disminuyó un 37%, la molienda de cereales y oleaginosas un 16%, la industria de alimentos y bebidas un 10% y la elaboración de carnes blancas un 4,3%. Todo esto pasa al mismo tiempo que el mundo demanda más alimentos.

Como cambian las cosas. Ahora, el FMI emite un documento para protestar contra las restricciones a las ventas globales de productos primarios: “Instamos a nuestros miembros que son exportadores de alimentos a que eviten causar trastornos en los mercados mundiales, como mediante las restricciones a la exportación de alimentos, y que mantengan los incentivos para la producción nacional”, dijo -hace algunos días- el portavoz del organismo, Masood Ahmed.

A pesar de un escenario cada vez más favorable para los productos argentinos, el país sigue “trabado”, enredado en un conflicto con costos crecientes para todos.

El campo está “semi paralizado”, en tensa espera. Los granos que se trillan se guardan en las “silo bags”, hasta ver qué pasa. ¿La siembra de trigo? Tendría que empezar en las próximas semanas. Pero en las empresas que venden insumos agrícolas cuentan que nadie pregunta los costos de las semillas, ni las variedades disponibles.

En las ciudades, la gente está mucho más preocupada por la inflación que por cualquier otra cosa. Los encuestadores aseguran que este tema desplazó a la inseguridad del tope de la agenda. Hoy el segundo de la CGT, José Luis Lingieri, advirtió sobre el riesgo de que el problema se agrave: “Si entramos en una puja de precios y salarios terminamos en una espiral inflacionaria”, dijo.

Y el gobierno asume cada vez más costos. La imagen positiva de Cristina Fernández de Kirchner perdió entre 8 y 10 puntos desde que se inició el conflicto (estaría alrededor del 35%). A la presidenta la critican en medios internacionales prestigiosos. Por ejemplo, en “The Economist” , pero también en los diarios españoles El País y El Mundo (como comentamos en este blog)

Mañana, Alberto Fernández vuelve a reunirse con los representantes de las entidades rurales. Quedaron en hablar del esquema móvil de retenciones, la vuelta de tuerca que “pudrió todo”, cómo dicen los productores.

¿Le encontraran una vuelta? Todavía no sé sabe. La única certeza es que a nadie le conviene seguir por esta senda.