El clima se porta mejor
Es lunes y esta no será una semana más. Las dos mayores amenazas que se ciernen sobre el campo, el gobierno y el clima -en ese orden de gravedad- generan gran incertidumbre y ansiedad. Todos permanecen expectantes.
Durante el fin de semana el cielo se mostró más benévolo que la Rosada. Sobre todo en buena parte del norte santafesino, terriblemente castigado por la intensa sequía. Tras casi dos meses sin lluvias -que significaron el fracaso de los cultivos de segunda- los registros redondearon entre 50 y 60 milímetros en los departamentos San Justo, Garay, San Javier, General Obligado y Vera. Por supuesto que algunos tuvieron más suerte que otros debido al fenómeno conocido como “lluvias convectivas”, que en buen criollo significa “a tu vecino le llueven 50 y a vos ni una gota”. Pero los que la siguen pasando mal son los habitantes del departamento 9 de Julio, donde lo más parecido a una tormenta que hubo fueron algunas nubes que encapotaron el firmamento y cierto vientito, pero nada más. Entre ellos la angustia es más grande.
Pasando en limpio, puede decirse que la humedad alcanzará para aliviar un poco la ganadería con el rebrote de los pastos naturales, pero tampoco será duradero el respiro, ya que en cualquier momento vuelven a aparecer las heladas y “chau yuyo”. Para lo que sí servirán estos milímetros, sin dudas, es para implantar las pasturas y verdeos de invierno que no habían podido sembrarse hasta el momento. Para el trigo todavía falta bastante agua y -coyuntura política al margen- los que quieran sembrar la necesitarán con mayor urgencia cuanto más al norte se encuentren. En general, tanto en Rafaela, San Justo o Reconquista, los técnicos coinciden en señalar que faltan unos 100 milímetros para la siembra, pero a los productores del norte les quedan apenas 15 días para arrancar la campaña.
En cuanto al “riesgo político”, el fin de semana -con nuevo ministro de Economía en funciones- sirvió para abonar los primeros rumores de posible “flexibilización” en la postura oficial respecto del régimen de retenciones móviles. Importantísimo, sobre todo porque las partes ya transitan la recta final que tiene línea de llegada el viernes 2 de mayo, fecha formal del fin de la tregua dispuesta por el campo tras 21 días de protestas en marzo pasado. Se habla de que el gobierno podría conceder un tope de 50% para el derecho de exportación a la soja (actualmente no tiene límite y, si la cotización internacional sube lo suficiente, podría llegar hasta el 95%). Claro que nada es gratis en al vida, y a cambio pedirían una prórroga del “armisticio” para seguir negociando los demás reclamos del sector como carne, leche y trigo. Antes de aceptar el convite, los dirigentes ruralistas dicen “primero concretemos algo en serio”. Pensando en esto -y esperando que Alberto F. lance la convocatoria- se pasó el lunes, desapercibido, como los 15 días iniciales de la tregua que el gobierno se tomó para relajarse antes de llamar al diálogo. Ahora falta un día menos y todo sigue igual que con Lousteau.
