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Las vacas que mueren de sed y hambre (segunda parte)

La semana pasada, un equipo de Campolitoral recorrió el norte santafesino. Este es un reportaje fotográfico que amplía las crónicas que se escribieron para el suplemento. Es importante recordar que la Sociedad Rural de Tostado estima que ya murieron 30.000 animales y todavía faltan los meses más crudos del invierno, en los que el daño que hace la sequía se va a potenciar con las heladas.

Por Gastón Neffen y Federico Aguer

Martes 1 de julio. Son las cinco de la tarde y hace mucho calor en la ruta 90-S, cerca de Logroño. La tierra está tan seca que se siente como talco y tiene el mismo color que el polvillo del cemento. A los costados, no se ven animales ni gente. Sólo espartillos, tacurús y muy pocos árboles. Hace meses que no llueve “en serio”.

 

La ruta sigue hacia el este, hacia los bajos. Pero la camioneta de Campolitoral dobla a la derecha para buscar el río Salado. Hay que frenar “en seco” y poner primera. Aparecen cientos de vacas que vienen de tomar agua en el río. Caminan a “paso lento”, rodeadas de polvo.

No todas las vacas pueden hacer el camino de vuelta. A los costados hay animales muertos, huesos y trozos de cuero. Es que los animales están muy débiles y encima pierden mucha energía cada vez que caminan largos trechos para beber agua. Los que no resisten “caen” sobre los espartilos y el polvo.

En estos campos, el Salado funciona como si fuera un oasis. Todos los animales vienen a beber, las vacas, los caballos, los zorros. Se siente e olor a humedad y este es uno de los pocos lugares donde “la seca” te da una tregua. 

En el norte de Santa Fe, estos lugares son cada vez más escasos porque las lagunas y los esteros están secos (La Loca, La Tigra, El Bonete), el agua de pozo se saliniza y las pasturas están arruinadas y quemadas.

Las vacas beben todas juntas en los charcos que se forman junto al cauce del río. Cada animal necesita tomar unos 60 litros de agua por día. Jerónimo Senn, de la Sociedad Rural de Tostado, cuenta el dramático estado de la hacienda que aún sobrevive. “Los animales perdieron mucho peso, el porcentaje de parición es nulo y encima sufren enfermedades propias de la pobreza”.

Miércoles 2 de julio. Campolitoral se traslada al campo “La Revancha”, 30 kilómetros al este de Pozo Borrado.  En este establecimiento murieron 80 animales. Los huesos están desparramados en lo que debería ser un estero.

Ismael Asan era el dueño de estos animales. “Mis campos son un asco, están llenos de huesos”, dice Don Ismael. En lo que va del año estima que perdió 1.000 animales.

¿Condenadas? Las vacas resisten el calor debajo del monte de espinillos. Les queda muy poco pasto y casi nada de agua porque los pozos se salinizan en muy poco tiempo. En el departamento 9 de Julio hay más de un millón de cabezas de ganado.

 

Lázaro Monje, peón de “La Revancha”, trabaja en este campo desde el 14 de abril de 1983. Dice que esta sequía es la peor que recuerda. “Los únicos que están gordos son los caranchos y los zorros”, afirma, con una mueca triste e irónica.

Los animales están flacos. Y hay que decirlo otra vez: aún no comenzó el invierno. Cuando el frió apriete, la situación podría empeorar todavía más. “Las vacas van a comer papel cuando se sumen las heladas”, augura Gustavo Giailevra, presidente del Comité de Cuenca de Pozo Borrado.

Los Bajos Submeridionales ofrecen una oportunidad excepcional para la ganadería extensiva, cada vez más acosada por la expansión de la frontera agrícola. Es una geografía única, enmarcada por infinitas extensiones de espartillos y tacurús.

Un plan estratégico de desarrollo sustentable y una gestión integrada de los recursos hídricos son dos aspectos claves para que los productores y los animales dejen de sufrir con cada inundación y con cada sequía. Y pueden disfrutar en paz de los increíbles atardeceres que ofrece esta región de Santa Fe.

 

9 comentarios sobre “Las vacas que mueren de sed y hambre (segunda parte)”

  1. Federico Nagel dijo:

    Vivo en Calchaqui, y creo que el fenomeno que se da es por culpa del hombre y de una política de canalización para soluccionar problemas de orden inmediato,olvidando las consecuencias a largo plazo. En la escuela primaria nos enseñaron que si espejos de agua no se producen evaporacion necesaria para las lluvias.Pues si el hombre elimino esos espejos por, hacer su vivienda en los bajos, sembrar en las cañadas, etc. ahora que no se queje y que haga algo para remediar el mal que nos afecta a todos.

  2. Patricia dijo:

    Me pone muy triste ver esas imágenes más aún pensando en que en el norte de nuestra provincia, PERSONAS no tienen agua para tomar ni para higienizarse y las soluciones en este siglo parecen que todavía llegan en carreta. También me gustaría que quienes dirigen el destino de las rentas publicas se acuerden que estos lugares existen a pesar de la postergación y también hacen patria, que estos animales que se mueren no es sólo una pérdida para el dueño(a pesar que de que forma parte de 1 riesgo altamente corrido por quien produce) sino para todos si lo pensamos desde una política global.
    Por último quiero decirles que este hermoso atardecer no es más que una presagio de más seca, así lo entendemos quienes nos criamos en el campo y aprendimos algo de la sabia naturaleza.
    Gracias por mostrarles a otros sectores lo que a veces ni conocen ni se imaginan. GRACIAS

  3. Juan Carlos dijo:

    Alguna vez los productores se han puesto a pensar que además de los efectos de la gran sequía que estamos viviendo, ellos han colaborado con dicho fenómeno con los cientos de miles de hectáreas que desmontaron en la región. Ellos no sabían que los montes naturales retienen agua, regulan la temperatura, liberan humedad al ambiente para que luego se convierta en las lluvias que tanto estan esperando.
    Si aún no lo han pensado, a partir de esto comiencen a hacerlo, de lo contrario este tipo de fenómeno se hará cada vez más frecuente.

  4. María dijo:

    Hace ya mas de 2 meses que el Gobernador Binner prometió ayuda económica a través de créditos otorgados por BPSF y el Credicoop, para las zonas agrícolas afectadas (ya que se perdieron en su totalidad soja y sorgo). Aún y comenzando la siembra de girasol no hemos vistos esos créditos funcionando en los bancos, como así tampoco un decreto que los haya implementado. En el mes de junio los productores del dpto San Justo hemos presentado nuestra documentación para que se nos de la emergencia/desastre agropecuario. En el día de la fecha no hemos recibido todavía dicho certificado.
    Qué más podemos agregar.

  5. cintia dijo:

    SOY NACIDA Y CRIADA EN EL CAMPO, ME DA MUCHA TRISTEZA LO QUE ESTÁ PASANDO EN EL NORTE DE LA PROVINCIA DE SANTA FE. MI PADRE Y MUCHOS COLONOS SUFREN LA SEQUÍA. LA GENTE DEL PUEBLO TAMBIEN SUFREN, HAY MUCHA ENFERMEDADES, PERO MAS TRISTEZA ME DA ES QUE NUNCA SE ACUERDAN DE MI PUEBLO QUERIDO ( GATO COLORADO), SIEMPRE HABLAN DEL NORTE DE LA PROVINCIA DE SANTA FE PERO NUNCA SE ACUERDAN DE GATO COLORADO, NI HABLAR DEL GOBIERNO QUE SÓLO SE ACUERDAN CUANDO NECESITAN EL VOTO. ESPERO QUE MI MENSAJE LLEGUE A TODOS Y EN ESPECIAL A LOS QUE GOBIERNAN. DESDE YA MUCHAS GRACIAS POR ESTE ESPACIO PODER EXPRESARME LO QUE SIENTO.

  6. JORGE dijo:

    Este problema de la sequía no es de ahora, sí me remito al comentario de Juan Carlos, la deforestación producida indiscriminadamente es una causal, Yo pregunto, el INTA, las Sociedades Rurales, porque no instruyen a la gente de campo que realiza los desmontes? Otra, GRAMAJO fue Senador tantos años en el Dto. 9 de Julio, que hizo por una solución de la falta de agua en epocas de sequia como esta?, También los dirigentes de las cuatro Entidades Agropecuarias deberían ocuparse del tema he instruir a sus agremiados del desastre que hacen con los desmontes para sembras la tan deseada SOJA.

  7. Gastón Neffen dijo:

    Coincido con Juan Carlos y Jorge en que debe estudiarse y medirse, con rigurosidad y protocolos científicos, el impacto que la deforestación tiene en el agravamiento de los ciclos de sequías.

    Pero hago una aclaración. En la mayor parte de los Bajos Submeridionales (el 20% del territorio santafesino) no hay árboles (sí en la Cuña Boscosa). Esta es una de sus características geográficas. Es una región en la que predominan los espartillos, los tacurús, las lagunas y los esteros (que ahora están casi todos secos).

    Con esto no quiero decir que el desmonte que se produce en otras zonas del norte santafesino y en Santiago del Estero, por ejemplo, no pueda estar influyendo.

    Me consta que las ONG ecologistas de la zona y las Sociedades Rurales capacitan a los productores en distintas prácticas para retener y aprovechar con más eficiencia el agua (les enseñan a levantar bordos y les explican como construir represas más profesionales para mejorar la calidad del agua -que en la zona es muy salina- entre otras cosas). Nosotros hicimos notas en Campolitoral sobre estás prácticas.

    Los productores y algunas ONG que entrevistamos creen que el sistema de canales, que se construyó en los 90′ para “sacar” el agua que inundaba los bajos”, puede ser una de las causas centrales de este desastre (las napas bajaron peligrosamente). También la falta de un plan de desarrollo sustentable y de obras de infraestructura (acueductos). El Gobierno también agrega la sobrecarga de hacienda en la zona.

  8. Libertagro dijo:

    Creo que el “cambio climático” que tanta culpa le adjudican, inundaciones y sequías , NO TIENE NADA QUE VER. El cambio climático produce variaciones en la temperatura promedio que se perciben cada 500 años. Estos cambio de Temperatura tienen influecia sobre las precipitaciones pero sus efectos se notarán mas allá de los 1000 años. O Sea dejen de buscar culpas, y hagamos obras para evitar los daños de sequías e inundaciones.
    Para empezar , hacer reservorios de agua potable en toda las lagunas naturales que tenemos en la provincia.
    Saludos
    Libertagro

  9. Humberto dijo:

    No se si tendrá algo que ver el cambio climático, consecuencia del desmonte seguro. En el Departamento 9 de Julio se sigue desmontando, pequeños montes o raleras ya no quedan. Pero la gente no toma conciencia sigue con sus trabajos para siembra, aspirando a sembrar más hectáreas.

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