AQUELLA NOCHE
Viernes, 16 de Noviembre de 2007Está muy fría la noche para ser espectador de una partida de truco y cebar unos mates con ron a los muchachos de la parada, pensé. Encima son seis y no veo de parte de alguno de ellos ninguna intensión de cederme el lugar.
No tengo nada que hacer acá, me dije a mí mismo y enseguida dejé el equipo de mate en una mesita.
- -Bueno muchachos, me voy a intentar hacer un pesito, ya que acá estoy medio al dope.
- -¡He loco!, con el frío que hace no vas a encontrar a nadie en la calle; comentó El Negro.
-Puede ser, prefiero probar antes que seguir atendiéndolos a ustedes y cagarme de frío.
-Andá loco rajá, tomátelas ; si nos estás dando unos mates horribles.
-Chau, que la terminen bien, les dije.
Cuando salgo de la parada, el frío me golpea fuertemente. Subo al taxi, con mucho trabajo le doy arranque al diesel; tomo Bv. Gálvez y me dirijo hacia el oeste.
En las calles, efectivamente no hay nadie y la ciudad toma otro color con la combinación de luces y niebla. Mientras espero que el semáforo me habilite el paso, observo por el parabrisas una luz encendida en uno de esos edificios nuevos que se hicieron con el auge de la soja y me pregunto a manera de juego ¿qué está haciendo despierto/a un día de semana a las 2.30 de la mañana?. ¿Será un estudiante preparando una materia?, ¿una pareja haciendo el amor o discutiendo sobre una crisis?, ¿una buena película por tv? o quizás una reunión de amigos/as conversando sobre fútbol o de sexo.
La bocina del auto que pasó rápidamente me vuelve a la realidad, coloco primera y sigo por el Boulevard.
-No hay nadie José, me dije a mí mismo, por que no volvés a la parada y te tomás unos mates calientes.
-No, algún boludo tiene que haber dando vueltas.
En ese momento diviso con dificultad, por efecto de la neblina, un flaco en la esquina. Aminoro la marcha, me acerco para que me vea y no se asuste, freno despacio y lo miro por la ventanilla del acompañante. Nada, ni se inmuta por mi presencia, evidentemente va a seguir esperando que por magia, aparezca un colectivo a esta hora.
- ¡Que pesero que son estos pendejos!. ¡Ma si, me dejo de joder y me vuelvo a la parada!.
Doblo para retornar por Boulevard y de repente aparece a través de la neblina un cuerpo cubierto con un abrigo negro y una bufanda que lo cubre hasta el rostro. Freno bruscamente para no atropellarlo y antes de reaccionar siento una presencia en el interior del taxi.
Giro con temor de encontrar un arma que me despida a la eternidad, pero para mi suerte una voz femenina me devuelve mi ser.
- A la costanera por favor
- ¿Costanera a que altura?, le pregunté mirándola al rostro.
- Al fondo, me contestó.
Coloco primera y mientras comenzamos la marcha trato de distenderme un poco, observo disimuladamente por el espejo retrovisor el rostro de una mujer hermosa que observa pensativa el paisaje desolado de la noche.
Enciendo la radio y rápidamente introduzco un cd con música de Luis Salinas para no alterar el clima que reina en el coche. Aminoro la marcha de manera disimulada y dirijo mi mirada hacia el espejo donde observo que una lágrima cae por la mejilla de ese rostro triste y frágil. Es inmenso el esfuerzo que realizo para no preguntarle que le pasa, tratar de ayudarla, abrazarla y detener el tiempo.

Mis ojos alternan la calle vacía y el rostro enigmático pegado a la ventanilla buscando respuestas a ese misterio que oculta. De repente el silencio o mejor dicho la música se interrumpe con su voz suave
- Déjeme en la esquina por favor.
- Si, claro- contesté.
- Son 8.50 pesos- dije
Me paga con diez y cuando le doy el vuelto puedo mirarle de frente a los ojos. Quedo paralizado por unos instantes hasta que abre la puerta y se despide, hago que acomodo unas cosas y la observo esperando que la atiendan. Un hombre delgado y alto la atiende, noto que la trata con frialdad y la invita a pasar; antes de ingresar ella gira y me mira directamente.
El silencio de la calle se apodera nuevamente de la escena, comienzo a moverme despacio con la mente invadida por ese rostro hasta que Salinas me recuerda que nuevamente está sonando el tema uno.






