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Elecciones

Hay un par de tipos enroscados. Otros babean alrededor de ese círculo de polución. La maquinaria que multiplica las palabras de los hombres-víbora les da voz y tinta, hasta la energía les da. Aquellos deformes mutantes perdieron todo contacto con la realidad. Crecieron en una bola verde a la que convirtieron en oscuridad y frío maquillado, y agua que los ahoga. Luego comenzaron la carrera. Porque si los atrapan se los devoran.

Un niño observa. Y espera su muerte para pronunciar “Rosebud”. Su madre estrena bótox. Mientras espera hay elecciones por tomar. Cortan cabezas. Una propaladora-picadora de carne precipita el eco y los babeantes caen aturdidos y se unen a la manada. La bola se sacude. Fuego.
Julio Nóvez (en “Nisiquiera“. Ed. Valestra, México, 1968).

 

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