Transporte: si sube el boleto se normalizaría

Néstor Gallegos. NO VIENE. No obstante las múltiples advertencias, fueron muchos los que se enteraron esta mañana que los colectivos no circulaban. Fue una desagradable sorpresa.
Para esta tarde se convocó a una nueva audiencia en Trabajo. El servicio seguía paralizado. La Municipalidad no respondió al reclamo de aumento tarifario. La Línea 13 exige garantías para circular.


El conflicto del transporte urbano de pasajeros llegó hoy a su peor punto porque directamente no hubo servicio, debido al paro dispuesto por la Unión Tranviarios Automotor para la totalidad de las líneas que circulan por la ciudad. La medida no afectó al servicio interurbano.

A primera hora, es decir cuando quienes todavía tienen trabajo necesitan movilizarse, el escenario no podía ser peor: lluvia, remises y taxis que directamente no salían a trabajar o cuyas líneas telefónicas estaban saturadas, y sin colectivos a la vista.

Mientras tanto, esta larga y sinuosa historia tuvo un nuevo capítulo en la Secretaría de Trabajo de la provincia, donde las partes fueron convocadas a discutir la posibilidad de un acuerdo. Pero no se logró ningún resultado y se decidió pasar a un cuarto intermedio para las 17.

Toda la cuestión, con los matices que se quiera sumar, parece estar ceñida a un solo tema: el precio del boleto. Los empresarios insisten en la necesidad de que el Ejecutivo otorgue algún reajuste que permita afrontar los aumentos de combustible y de salarios -los dos ítems previstos en la ordenanza de emergencia para autorizar tal incremento-; la Municipalidad insiste en su postura de diferir el aumento hasta que el sistema esté funcionando, y el gremio mantiene su posición de parar, hasta que se les asegure que habrá fondos para pagar los salarios.

¿Quién tendrá la última palabra?


"La posición sigue siendo la misma de siempre", dijo el secretario de Obras y Servicios Públicos Juan José Maspons, al término de la audiencia en Trabajo. Traducido, significaría que no se va a otorgar el aumento en forma inmediata. "Da la sensación de que la única salida -al conflicto- es el aumento tarifario', admitió luego, en diálogo con la prensa.

Para Jorge Kiener, titular de UTA, "todo depende de la posibilidad de negociación del Ejecutivo municipal con los empresarios". Para el dirigente gremial está claro que la ordenanza de emergencia admite un aumento tarifario en las condiciones ya citadas (modificación del costo de combustible y salarios). "Si el intendente quiere tener un boleto social hay que buscarle la alternativa para que eso sea así". Mientras tanto, "hay 200 mil pasajeros por día y alguien tiene que encontrar una solución", consideró.

(PASA A AREA METROPOLITANA)