Jéssica, su esposa, muestra el perfil del “20” que nadie conoce
Jéssica, su esposa, muestra el perfil del “20” que nadie conoce
“Esteban es un enfermo del orden: agarra la escoba y se pone a limpiar”

El clon: Esteban Oscar Fuertes (36) y Jerónimo Fuertes (8). “El nene camina igual que Bichi, habla como el padre y juega de delantero con la misma pose”, cuenta Jéssica. Foto: Néstor Gallegos
Darío Pignata
dpignata@ellitoral.com
Jéssica conoció a Esteban en el año “96. Así podría comenzar el relato de cualquier historia de amor. Se trata, nada más y nada menos, que la del “Bichi” Fuertes con su gran amor. Es por eso que la idea fue buscar el otro lado del ídolo, el que nadie ve y el que pocas veces se cuenta o sale a luz. La familia, ya prácticamente santafesina, tiene sus herederos: Paloma de tres años y Jerónimo, que ya tiene ocho. Todo lo cuenta su esposa.
—En el área, un obsesivo por el gol. En la casa, con las pantuflas, obsesivo por...
—El orden, sin dudas.
—Dame un ejemplo.
—Los domingos es uno de los días que no viene la chica que me ayuda con la limpieza y es cuando aprovechamos para dormir un poco más. Esteban se levanta primero y ordena todo. Cuando me despierto, lo veo con la escoba en la mano, limpiando y ordenando. Es un enfermo por el orden, creo que es algo que trae desde antes. No se olviden que por esto del fútbol se fue a vivir solo a los 16 años.
—¿Cómo sigue el domingo?
—Prepara el mate y ceba.
—Me imagino que cuando no juega disfruta de la familia un día como ese.
—¡Un montón! Si algo es su cable a tierra es llevarlo al nene a jugar y compartir la pasión del fútbol con él. Vamos tipo Campanelli: el mate, los sillones y nos ponemos con Paloma a un costado de la cancha.
—Es de llorar por emociones.
—Poco, casi nada. Son contadas las veces.
—¿Y por tristeza?
—Lo vi muy quebrado cuando se cortó los ligamentos en Chile. Ahí lo ví llorar, mal, porque él ya había arreglado su vuelta a Colón y eso lo ponía feliz. Ah, me acuerdo que el otro día lloró de alegría.
—¿Cuándo?
—Cuando llamó Mancuso a la siesta para decirle que Maradona lo llamaba a la Selección Argentina. Cortó el teléfono, se sentó en el sillón, se agarró la cabeza y empezó a llorar como una criatura. Encima, estaba Paloma y nos veía llorar a los dos... ¡La nena también lloraba, porque no entendía nada! No quería contárselo a nadie hasta que no llegara el fax de AFA a Colón. Antes, cuando estaba el rumor, me dijo: “Lo quiero sacar al nene de inglés, en el colegio, porque quiero que esté a mi lado cuando me llamen”.
—¿Qué cosas hace “Bichi” todos los días como religión?
—Llevar los chicos —Paloma (3) y Jerónimo (8)— al colegio. Es más, cuando no entrena igual se levanta porque los quiere llevar él. Almorzamos todos juntos y sí o sí duerme la siesta. A esta costumbre ya la traía, porque él es de un pueblo, y ahora es sagrada. Se obliga a dormir la siesta y quiere que apaguen la tele. Antes, la hace dormir a Paloma.
—¿Y Jerónimo?
—Juega al fútbol todo el día. Jerónimo camina igual que él, se mueve igual que él y lo imita en todo. Está fichado en la Liga Santafesina para La Salle. Cuando puede, el padre lo va a ver.
—Me imagino la respuesta: ¿de qué juega “Jero”?
—De “9” y bien de área.
—¿Qué opina Fuertes papá de Jerónimo delantero?
—Que se queda muy parado y que debe bajar a buscar la pelota.
—¿Y el nene qué le responde al “Bichi”?
—Le dice: “Papá, yo hago lo que hacés vos: me quedo en el área y espero el centro de algún costado”.
—¿Comida preferida?
—Las pastas y el pastel de papas.
—Si te digo Fuertes cocinero...
—Te respondo que ahora la va llevando y los asados son “comibles”.
—¿Qué planean para el futuro?
—(risas) Un viaje... ¡Pero solos!
—Me parece que ya los Fuertes no se mueven más de Santa Fe...
—Ya está hablado el tema de quedarnos acá. Dependemos de las posibilidades laborales de Esteban.
—¿Ropa preferida?
—Los jeans, informal. Antes pegaba onda más deportiva, pero le agarró el viejazo.
—¿Mate dulce o amargo?
—Toma dulce. Cuando tenemos un ratito, nos vamos los dos a tomar un café a algún lado.
—¿Perfumes?
—Todos. Los devora.
—¿Qué sufre más, el calor o el frío?
—El calor. Ahora, en invierno, duerme sólo con lo mínimo. El slip o boxer. Ni siquiera una musculosa se pone.
—¿Mascotas?
—Un proyecto de perro que se llama Cleopatra. De entrada, “Bichi” no la quería. Y ahora se fueron amigando: la perra se le sube cuando él se sienta a ver la tele.
La mujer del jugador cuenta el lado íntimo del goleador histórico de Colón, la parte que pocos o casi nadie ve del Esteban Oscar Fuertes futbolista profesional.
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OPINIÓN
Fuerte como su apellido
Héctor González (*)
Nos conocimos en la época de Los Andes en el “92 y estuvimos dos años en Lomas. Después, él se fue a Platense y yo seguí en Los Andes. Nos encontramos dos veces más en Racing. La amistad es grande: es el padrino de mi hijo Federico y soy el padrino de su hijo Jerónimo. Venimos de familias humildes, salíamos juntos para todos lados y con los mismos sueños. El primer DT fue Ramón Cabrero, pero nos marcó mucho Hugo Zerr y a Racing nos llevó Brindisi.
Recuerdo que subimos al Nacional “B” y esperábamos cobrar los premios e ir a comprarle ropa a los chicos en Florida. Teníamos una gran afinidad con Alcides Herrera, de Lanús, que murió, y con Romerito, de Los Andes.
Cuando se tuvo que ir de Colón por el tema de Falcioni, lo acompañé a rescindir el contrato a Santa Fe. Nunca lo vi tan triste como esa noche, porque Colón es su casa.
En esto de hoy hay una especie de revancha, porque le costó muchísimo en los últimos tiempos. En lo futbolístico, se sabe ubicar muy bien en el área. Se entrena, come bien, es un chico sano. Es fuerte como su apellido. Si algo me sorprende es lo profesional que se volvió desde aquellos tiempos cuando arrancamos en Los Andes.
(*) Ex futbolista y amigo de Fuertes.

Rompe-redes. Otra vez solo el “Bichi”; en la imagen -y nuevamente- la pelota que pasa la línea de gol. Fue su grito número 53. Foto: Luis Cetraro

Ya lo gritan. En el fondo, la platea se enloquece con los goles del “Bichi”. Aquí le anota a Lanús.
Foto: Luis Cetraro

Anticipo al gol. De cabeza, el 20 también anotó muchos tantos. Esta vez lo sufrió Talleres de Córdoba.
Foto: Luis Cetraro

“Para vos”. El artillero colonista señala tras marcarle a Racing, por el Clausura 2005. Foto: Luis Cetraro

Desde el alma. Lo grita todo Colón a este gol de Fuertes ante Lanús. Iban 81 gritos y comenzaba la cuenta final.
Foto: Mauricio Garín