Un empleado del hospital José María Cullen fue blanco de una brutal golpiza por parte de dos sujetos que en la madrugada de hoy llegaron al nosocomio cargando con un tercero gravemente herido.
Estos individuos, que posteriormente serían detenidos por los agentes de la Seccional 4a., agredieron verbalmente a una empleada del servicio de urgencias y en seguida atacaron al vigilador que intentó llamarlos al orden.
A este hombre, empleado del Ministerio de Salud, golpearon los exaltados en el rostro y también, cuando cayó al piso, descargaron una andanada de puntapiés, por lo que resultó con serias lesiones en la cabeza y otras partes del cuerpo.
La llegada de una patrulla de la Seccional 4a. puso fin al grave incidente y los agresores -dos hermanos apellidados Quiroz-, fueron a parar tras las rejas de un calabozo. Mientras otro de los Quiroz, apuñalado en Moreno y Estrada, era ingresado al quirófano central, el vigilador agredido era asistido en otra de las dependencias hospitalarias.
Empleados del nosocomio hablaron con los cronistas de este diario para manifestar su repudio a tan cobarde acción y también para expresar su solidaridad con el compañero agredido.
Los trabajadores del hospital Cullen recordaron otros episodios violentos ocurridos allí como tentativas de fuga con toma de rehenes, persecuciones y hasta un tiroteo en la Unidad de Terapia Intensiva.
"Hace falta un refuerzo de la guardia policial en forma permanente", dijeron, y precisamente eso acordaron en el curso de la mañana los directivos del hospital con las autoridades policiales de la Unidad Regional I.