Más de 150.000 personas reciben al Papa en Bari
Condenó la indiferencia religiosa e invitó a los católicos a recuperar la fiesta del domingo.

AFP

El Papa Benedicto XVI cumplió hoy su primer viaje papal con una visita de pocas horas a la ciudad de Bari, al sur de Italia, donde fue recibido por más de 150.000 personas a las que pidió que defiendan la fiesta dominical, rechacen el "consumismo desenfrenado" y trabajen por la unidad de los cristianos.

Durante el primer viaje de su pontificado, que duró en total unas siete horas, el Papa condenó no sólo la "indiferencia religiosa", sino que invitó también a los católicos a redescubrir los valores de la fiesta del domingo.

En la explanada portuaria de Marisabella, donde ofició la misa solemne de clausura del congreso Eucarístico italiano, cuyo lema era "Sin el domingo no podemos vivir", miles de peregrinos con gorros blancos y amarillos, los colores del Vaticano, para protegerse del sol bochornoso, ovacionaron a Benedicto XVI.

Pese al calor extenuante, que provocó numerosos desmayos y malestares, la muchedumbre ovacionó al nuevo Papa, cuya homilía fue interrumpida 14 veces por los aplausos.

"Ni siquiera para nosotros es fácil vivir como cristianos. Desde un punto de vista espiritual, el mundo en el que nos encontramos, marcado con frecuencia por el consumismo desenfrenado, la indiferencia religiosa, el secularismo sin trascendencia, puede aparecer un desierto", dijo.

Para hacer frente a esos males, el Papa pidió a los católicos que cumplan el "precepto festivo" para encontrar así la fuerza necesaria para recorrer el camino que Dios indica.

El Papa, que permaneció unas cinco horas en la capital de Pullas, a unos 500 kilómetros al sur de Roma, celebró la eucaristía, leyó un saludo al obispo de Bari-Bitonto, monseñor Francesco Cacucci, y terminó con el rezo del Ángelus.

El primer "viaje mediático" del Papa alemán, elegido el pasado 19 de abril, resultó alegre y a la vez breve, marcado por la introducción de cantos del rito católico oriental.

Considerado como un ensayo preparatorio para su primer viaje al exterior, a Alemania, su país de origen, donde asistirá en agosto en Colonia a las Jornadas Mundiales de la Juventud, Benedicto XVI evitó abordar temas de actualidad, como el referéndum sobre la ratificación o abolición de la ley para la fecundación artificial, que ha movilizado a la iglesia católica italiana.