Cartas a la dirección

Amistad, verdadera riqueza

Señores directores: Ayer celebramos el Día del Amigo en memoria de un acontecimiento que marcó el inicio de una época de aventuras y conquistas espaciales del hombre que, más allá de su espectacularidad, no estoy seguro de que represente la singularidad y el sentido de lo que es la verdadera amistad. Pero creo que lo importante es que tengamos un día al año en que los amigos podamos unirnos y festejar la sincera y constante fidelidad, la riqueza que guardamos en nuestros corazones, sabiendo que ellos son el seguro refugio, la defensa contra el infortunio y la fuente de alegrías intensas que sólo la amistad entrañable puede brindarnos. Un llamado telefónico, un correo, un fuerte abrazo a los amigos o el recuerdo atribulado para los que se han ido son las expresiones que todos los 20 de julio fortalecen el corazón y la fe en quienes creen en nosotros y nos aman, no por lo que tenemos, sino por lo que somos. Díjome un amigo, en ocasión de viajar a Europa que, sin duda, es cierto que "cuando un amigo se va queda un espacio vacío" -como expresa Alberto Cortez-, pero recordó que alguien dijo que: "Cuando vean alejarse a un amigo no sientan dolor, porque lo que más aman en él tal vez esté más claro en su ausencia. También la montaña es más clara desde el llano para quien debe escalarla". Antoine de Saint Exúpery, autor de "El Principito", escribió también "Carta a un rehén" donde, entre otras cosas, dice: "...En tu casa puedo entrar sin vestirme de uniforme, sin renunciar a nada de mi patria interior, junto a ti no tengo ya que disculparme, no tengo que defenderme, no tengo que probar nada... tú consideras en mí simplemente al hombre, tú honras en mí al embajador de creencias, de costumbres, de amores particulares. Si difiero de ti, lejos de menoscabarte, te engrandezco". Bellas palabras que, sin mencionarlo, definen la verdadera amistad, que no puede apoyarse más que en la sinceridad, la tolerancia sin prejuicios y la confianza que genera el amor. Con su inspiración aforística, José Narosky nos dice sobre la amistad: "Al amigo no lo busques perfecto. Búscalo amigo"; "Hay quien cultiva la amistad, y quien solamente la cosecha"; "Soy ingrato si pago a mi amigo el favor que me hace".

Y termino con sólo una estrofa de la canción "A mis amigos" de Alberto Cortez: "A mis amigos les adeudo la ternura / y las palabras de aliento y el abrazo / al compartir con todos ellos la factura / que nos presenta la vida a cada paso". íEstrechemos nuestros corazones, amigos!

Alberto de Luján Castillo.

DNI 6.212.519.