Los OGM del país pasan el examen

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), analiza el cumplimiento de las normas que regulan la inocuidad alimentaria de los Organismos Genéticamente Modificados (OGM). De acuerdo al trabajo realizado por medio de la Dirección de Calidad Agroalimentaria (DICA) del Senasa, este proceso evaluatorio argentino, es considerado por muchos países como un sistema de excelente solidez científica.

Según se detalló, en 1998 la Argentina aprobó la primera reglamentación para el análisis de la inocuidad alimentaria de los eventos transgénicos, siendo ésta la primera legislación en América Latina en esta materia. Al año siguiente se creó el Comité Técnico Asesor de Bioseguridad Alimentaria y durante 2002 se actualizó el marco regulatorio, adaptado a los requerimientos internacionales de análisis de riesgo.

La base legal que está vigente en nuestro país tiene previsto tanto el asesoramiento del citado Comité como la evaluación por parte de los funcionarios oficiales. Este sistema regulatorio se basa en principios internacionales acordados en el Codex Alimentarius y está siendo considerado por varios países como un avance científico de importancia en el proceso de autorización de cultivo y de consumo de los nuevos alimentos.

Visto bueno

Hasta el momento, la DICA evaluó un total de 11 eventos biotecnológicos: arroz tolerante a herbicida, algodón resistente a lepidópteros y tolerante a herbicida, maíz resistente a lepidópteros y tolerante a herbicidas y soja tolerante a herbicidas.

Asimismo se encuentran en proceso de estudio los siguientes eventos biotecnológicos: algodón resistente a lepidópteros y tolerante a herbicida; maíz mejorado nutricionalmente; maíz mejorado nutricionalmente y resistente a lepidópteros y maíz resistente a lepidópteros y tolerante a herbicidas.

Por otra parte, los técnicos del Senasa participaron en videoconferencias y congresos internacionales y en el Grupo de Trabajo Especial de Biotecnología del Codex Alimentarius y han participado como docentes en numerosos cursos en países latinoamericanos como Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Cuba, Chile, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela.

Al respecto, se destacó que existe una fuerte adopción de la biotecnología por parte de los agricultores argentinos. A la vez que se hizo hincapié en que varios millones de hectáreas sembradas con cultivos biotecnológicos, han llevado a nuestro país a ocupar el segundo lugar en el mundo como usuarios de esta tecnología después de Estados Unidos, y el primero en exportaciones mundiales de esta moderna materia.