EFE-AFP
Human Rights Watch lanzó su Informe Mundial sobre los derechos humanos 2006, presentado hoy en una rueda de prensa en Washington, en el que se recogen los abusos constatados durante el año pasado en más de 70 países de todo el mundo.
La organización denunció los malos tratos y torturas constatados en EE.UU. como parte de una "estrategia deliberada" contra el terrorismo por parte del gobierno de George W. Bush.
El maltrato de detenidos por parte de EE.UU. no puede calificarse como la obra de "unas pocas manzanas podridas" o el fruto de deficiencias en el entrenamiento, disciplina o supervisión, sino que refleja una opción política deliberada y adoptada por las máximas autoridades, señala la organización.
Aunque hay muchos otros países que maltratan a los detenidos, señala el texto, el caso de EE.UU. es especialmente grave, porque es el único que lo hace abiertamente "como un asunto de política oficial" y que pretende hacer ver que es algo legal.
Los interrogatorios abusivos a detenidos, prosigue el informe, no pueden ser catalogados como los delitos de unos pocos soldados de bajo rango, sino que formaron parte de una política orquestada por el gobierno.
Esa política, según Human Rights Watch, ha obstaculizado la habilidad de Washington de persuadir o presionar a otros estados para que respeten el derecho internacional.
Human Rights Watch también ha criticado el comportamiento de algunos socios de EE.UU., como Reino Unido y Canadá, por tratar de minar importantes salvaguardas internacionales en materia de derechos humanos.
"Inglaterra trató de enviar a los sospechosos a gobiernos que probablemente torturan, basándose en promesas sin valor sobre un buen trato" y "Canadá trató de diluir un nuevo tratado que declaraba ilegal la práctica de las desapariciones forzadas", según el informe.
Por lo que se refiere a la Unión Europea (UE), la organización le reprocha el hecho de que haya seguido subordinando los derechos humanos en sus relaciones con otros países considerados útiles en la lucha contra el terrorismo.
Otros países, como Uzbekistán, Rusia y China, usaron la "guerra contra el terrorismo" para atacar a sus oponentes políticos, añade.
La organización critica además la severa represión en Birmania, Corea del Norte, Turkmenistán y China, así como las restricciones a la sociedad civil en Siria y Vietnam, y los desalojos forzados masivos en Zimbabwe.
En tanto, Human Rights reiteró que Colombia padece la situación más grave de derechos humanos en la región, y atribuyó a grupos guerrilleros y paramilitares el grueso de esas violaciones.
También acusó al presidente venezolano, Hugo Chávez, de promulgar leyes para debilitar la independencia del Poder Judicial y la libertad de expresión, en el capítulo dedicado a Venezuela.
Human Rights además calificó de "desastrosa" la situación de los derechos humanos en Haití, afirmó que Cuba es una "anomalía" en la región y denunció que la impunidad prevalece en Guatemala.