Cartas a la Dirección

Construir un país en serio

Señores directores: Desde hace muchos años se viene produciendo la devastación del país, la destrucción de su entramado social, sin que se observen acciones para enfrentar esto en los sucesivos gobiernos, que manifiestan una llamativa incapacidad ¿o indolencia? para plasmar políticas de construcción de un modelo de país mejor que el actual.

Los argentinos necesitamos movilizarnos, volver a tener esperanzas, a creer en nuestras instituciones, en los premios y castigos, en la palabra de nuestros dirigentes.

Necesitamos que los legisladores elaboren las mejores y más sesudas leyes, y que no sean simples alcahuetes de la voluntad del Ejecutivo, que se acaben los negociados que terminan convirtiendo a la función política en un enorme negocio. Necesitamos que las leyes se apliquen a todos, que nuestros funcionarios cumplan sus funciones, que el partido que gobierne no se apropie del Estado sino que venga a asegurar la convivencia entre todos.

Necesitamos que se acaben el verso y el cuento, el discurso "para la gilada".

Necesitamos que nuestros gobernantes dejen de ocuparse de las internas partidarias y dediquen sus energías a pensar en los destinos de la gente y la patria, en lo que necesita el cuerpo social, los millones de argentinos reales.

Antes de que terminemos enfrentados unos con otros, todos contra todos, empecemos a construir un país en serio, donde nosotros y nuestros hijos tengamos esperanza.

Lic. Alcides Fabbro LE 8.378.220.

Agradecimiento

Señores directores: Desearía expresar por este medio nuestro profundo agradecimiento a todos aquellos que asistieron a mi hermana Zunilda Corti Vda. de Buonocore en los dolorosos momentos que llevaron a su deceso. Vaya así nuestro reconocimiento por su idoneidad y dedicación al cuerpo médico de las áreas de Unidad Coronaria y Terapia Intensiva del sanatorio Garay, a todo el grupo de enfermeras que lo integran y a aquellos profesionales y enfermeras que la asistieron luego en el segundo piso de dicho nosocomio. Gracias a todos ellos por el cariño y la contención que le brindaron. Gracias también al personal de Unisem que intentó, con su excelente carácter, hacer menos penosos los sucesivos traslados de la paciente.

Y, en especial, queremos agradecer a los Dres. Carlos Grande y Ricardo Casañas por su invalorable profesionalismo, su dedicación diaria, el inmenso cariño demostrado a la enferma y el apoyo constante que les brindaron a ella y a sus familiares. En manos de médicos, así la Medicina es lo que debe ser: un apostolado.

Por ello, en mi nombre y en el de los nietos de mi hermana, llamados Ignacio, Marina y Clarisa Cea, ígracias!, y que Dios los bendiga.

Beatriz Gladys Corti - LC: 2.987.012. Ciudad.