Tres jóvenes asesinaron a balazos a un pastor evangélico en Santo Tomé. Al dispararle, le atribuyeron alguna responsabilidad en un presunto caso de abuso sexual contra una menor de edad. En el barrio Las Flores, en nuestra ciudad, una joven apuñaló en la cabeza a otra mujer y le provocó la muerte. Ninguno de los dos casos parecen tener vinculaciones con intentos de robo, sino que se enmarcan en la escalada de asesinatos que se producen por conflictos personales.