El grupo. "En francés, Cul de Sac? significa fondo de la bolsa o callejón sin salida, algo con lo que chocás y quedás atrapado. El signo de interrogación es para diferenciarlo del nombre de la película de Roman Polanski. Comenzamos en mayo de 1999 y ya grabamos dos discos: uno con el nombre del grupo, en el 2001, y Real, el año pasado, en vivo, en Córdoba".
Los inicios. "Desde pequeño yo le pegaba a los sillones, a las ollas, me encantaba la percusión. Pero no tenía instrumento propio, y cuando cursaba cuarto año en la Escuela de Enseñanza Media 201 José Elías Galisteo, de Coronda, la banda Papillón necesitaba un baterista. Me invitaron, fui -arriesgado- y me jugué. Empecé a pegarle, me fue bien y quedé. Después integré otras formaciones, hasta que vine a Santa Fe".
La música. "Es una forma de expresarte y, con mi instrumento, de descargar tensiones. Implica captar la sensación que te provoca esa música en el momento en que la escuchás y, cuando tenés enfocado lo que querés hacer, sentís a la gente, sabés lo que estás haciendo con la música".
Piazzolla. "Su música me encanta, su obra es fantástica. Yo escribí muchos temas de Astor para batería y es mi referente número 1, más allá de la idolatría y admiración que le tengo. Hace sentir diferentes emociones, genera muchas cosas en tu interior".
Vivir de la música. "Es muy difícil. Hay muchas bandas, de distintos estilos, y lamentablemente, no podés hacer el ciento por ciento lo que te gusta. La música es una pasión, y a veces te genera un rédito económico para solventar tus gastos y los de tu familia. A veces tenemos que encarar esa parte comercial que tiene la música: los temas que peguen en la gente y sean pasados en la radio. Y se vendan".
La batería. "Hay bandas que usan máquinas y están a full con la tecnología, pero yo no lo puedo aceptar. Si bien hay que estar con el progreso, las máquinas pueden servir de complemento, pero lo interesante es el músico, y además, todo esos equipos son muy costosos. La batería para mí, es un amigo que está acostumbrado a recibir golpes y que te responde en el buen sentido. Hay que darle masa, sin miedo, pero esos golpes deben tener una técnica".
Mujer e instrumento. "Es otro de los aspectos modernos de nuestro instrumento: hay muchas mujeres bateristas. Yo, por ejemplo, tengo más de seis alumnas. Cuando empiezan, preguntan mucho, hasta que se van animando. Le pegan más suave al instrumento, pero son mucho más prolijas que los varones".
Mérito. "En la última Bienal de la Universidad Nacional del Litoral nos dieron la primera mención como mejor banda. Tocamos de teloneros de Catupecu Machu en Esperanza, con Cielorazzo y con La Mancha de Rolando en Coronda, que son hoy por hoy, bandas destacadas. Con respecto a la batería, a mí me gustan mucho Gil Solá, que tocaba en Divididos, y Abe Canbingum, de Defton".
Efecto Cromagnon. "Lo que pasó en Cromagnon le podría haber pasado a cualquiera, en cualquier momento. Eventos como ése se vienen haciendo en la Argentina desde hace muchísimos años. Y hay que hacer las cosas bien. Acá se espera que ocurran cosas trágicas para arreglarlas. No hay prevención. Después que pasó esto, a todas las bandas nos cortaron la posibilidad de tocar. Yo sentí que se me cayeron cincuenta fichas en ese momento, pensé que podría ser un herido yo, un amigo, mi familia... Pero me parece injusto que hoy en día les prohíban tocar. No creo que Callejeros actuó con dolo eventual. Considero que la responsabilidad fundamentalmente proviene de Chabán, el dueño del lugar, y de la gente encargada de inspeccionarlo. Hay que separar responsabilidad de culpabilidad".
Lucas Damián Negretti divide su tiempo entre la música y el estudio de las leyes. Y disfruta de su rol docente. "Es una tarea para la cual hay que tener paciencia. Tengo alumnos desde muy pequeños hasta mayores de 40 años. Todos creen que se puede tocar solamente de oído... y está bien, puede resultar fácil tocar, pero no tanto componer música. Por eso, de mis alumnos pretendo que salgan bateristas pero, fundamentalmente, músicos integrales".
Fecha de nacimiento: 28 de abril de 1980
Estudios: "Si bien en Coronda tomé clases de batería, cuando vine a Santa Fe tuve dos destacados profesores: Raúl Goldsak y Lucio Venturini. También estudié música, lo que es importante porque, además, me permite hoy dictar clases".
Un deseo: "Seguir tocando, con pasión por lo que hago. Que nuestra banda se pueda proyectar a nivel nacional e internacional.
Qué espera: "Para mí y toda la gente: justicia. No quiero gente en la calle muriéndose de hambre, no quiero que muchas bandas talentosas no tengan apoyo para llegar, que haya gente que está trabajando de cualquier cosa cuando podría estar estudiando y formándose para aportar algo al país. Amo a mi país, y por eso quiero que haya seguridad en la calle, y poder tener el derecho y la posibilidad de trabajar".