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La búsqueda del tesoro fue una fiesta para la familia
Balance. La Asociación de Comerciantes y Amigos de la avenida Facundo Zuviría celebró su 45° aniversario con la exitosa Primera Megabúsqueda del Tesoro. Participaron más de 400 personas, y otras 5.000 disfrutaron de la fiesta de coronación. textos de Juliano Salierno. fotos de Mercedes Pardo.

Los miembros de la Asociación de Comerciantes y Amigos de la avenida Facundo Zuviría (Acipa) festejaron por anticipado sus 45 años, con la realización de la 1° Megabúsqueda del Tesoro, un juego tradicional que hacía décadas que no se realizaba en la ciudad.

El evento preparado para el 23 de abril convocó alrededor de 500 participantes que, distribuidos en 120 vehículos, recorrieron la ciudad guiados por tres cuestionarios con 20 preguntas cada uno, en los que no faltaron acertijos, prendas y objetivos que cumplir.

Un clima de algarabía se vivió ese domingo, desde muy temprano, en la esquina de Facundo Zuviría y Estanislao Zeballos, cuando los participantes comenzaron a buscar colocación en la grilla de largada. Disfraces, globos y bocinas estruendosas le dieron un colorido especial a la escena, en la que todos estaban dispuestos a pasar un día de completa diversión.

"Fue impactante ver tantos autos en la largada", dijo Jorge Wulfsohn, un comerciante, miembro de Acipa. Raúl Vacou, integrante de la comisión directiva de la Asociación, se mostró asombrado, porque "todavía no eran las 9 de la mañana cuando los coches empezaron a encolumnarse para la salida", dos horas más tarde.

Luego de 6 horas y media de idas y vueltas por distintas zonas de la ciudad, los competidores se encaminaron a la rampa montada para la llegada, en la Costanera, a la altura del faro.

Para el presidente de Acipa, Dante Spagna, lo más importante fue que, "cuando llegaron, todos habían ganado, porque ninguno sabía" el resultado final.

Acertijos y adivinanzas

Entre las prendas que debieron cumplir los concursantes hubo varias que tenían trampa o eran capciosas. Una de ellas fue llegar a una de las bases con una botella "serrada". Muchos interpretaron un error de ortografía y llevaron una botella sin abrir, mientras que muy pocos lograron darse cuenta y "aserraron" el envase a la mitad.

Otra consistió en "encontrar un soldador a querosene, y hubo gente que se fue hasta Laguna Paiva a buscarlo", relató Spagna.

La consigna de llevar "una tasa blanca con letras negras", también generó desconcierto. "íNo, no era un pocillo! Se trataba de una boleta de tasa municipal impresa a la vieja usanza", se rieron los organizadores. No obstante, aunque algo exagerados, dijeron que "hubo locales que se quedaron sin tazas -de las de beber- blancas con letras negras".

Sin dudas, la misión más complicada fue la de conseguir "una galocha". Para los más jóvenes, se trata de un calzado de madera o hierro para andar por la nieve, el agua o el lodo. "El que ganó el premio tenía una galocha de goma que le consiguió una tía de 91 años".

Idea y realización

La idea de Roberto Bogdel, coordinador general del evento y comerciante de la avenida, fue retomar una vieja tradición de barrio. Pudo llevarse a cabo gracias al trabajo de muchas manos, que colaboraron con la Asociación.

Hubo una mención especial para "los alumnos de la Esc. Industrial y para el centro de capacitación en computación de Facundo Zuviría y Hernandarias, que montó un centro de cómputos". También para el gobierno de la provincia, la Municipalidad y la Cámara de Senadores, que apoyaron la iniciativa.

Los realizadores destacaron, a su vez, la presencia de una participante que sorprendió a todos por su ímpetu y decisión a la hora de encarar el juego. La mención fue para "una mujer de 82 años, que condujo su auto, acompañada por su hija y una nieta", contó Spagna.

"Cuando se anotó dijo que sabía que no iba a ganar, pero quería divertirse". La señora ya había participado de búsquedas anteriores y no quiso perderse el convite.

"El ganador también había estado en otras dos búsquedas del tesoro, y cuando se enteró, se decidió a participar", concluyó el presidente, que dejó en claro cuánto vale la experiencia en este tipo de juegos.

Con este panorama, se cumplieron los objetivos de "devolverle a la gente lo que los comerciantes de la avenida recibimos todo el año", más el de de "posicionarnos para que nos conozcan", dijo Vacou.

Más de 5.000 personas asistieron a la fiesta de coronación, que duró hasta la medianoche, para disfrutar de números musicales y de la elección de la reina del evento. El respaldo del público, sumado al de los presidentes del Centro Comercial y la Asociación de Comerciantes de Aristóbulo del Valle, habla a las claras de la meta cumplida.

Todos los organizadores coincidieron en que "fue una fiesta para la familia" y la consideraron "muy importante para Santa Fe", por la cantidad de personas que movilizó.

La sensación de Raúl Vacou fue que "mucha gente quedó con ganas de participar". Y los comentarios muestran que "varios de los que estuvieron pidieron revancha para setiembre", pero habrá que esperar un poco más.

Los ganadores fueron...

La Asociación de Comerciantes, Industriales, Profesionales y Amigos de la avenida Facundo Zuviría (Acipa) cumplió 45 años el 30 de abril, fecha en que aprovechó para saludar a los participantes de la 1° Megabúsqueda del Tesoro, realizada una semana antes.

El ganador de la competencia fue Renzo Strada, quien se llevó el cheque por $ 5.000. La lista fue completada por María Florencia Krohling (2°), Rodrigo Poupeau (3°), Hernán Mirotti y Guillermo Pérez (4°), Marcelo Santos (5°), Alberto Pizarulli (6°), Marcelo Buratil (7°), Juan Manuel Gazzo (8°), Carlos Zinicola (9°) y Carlos Rouzic (10°).

Alfredo Curcio fue acreedor de una moto y Leonor Florito ganó el sorteo de la bicicleta.

La reina de la noche fue Noelia Pasina, secundada por Victoria Belgradi y Paula Farías, primera y segunda princesas, respectivamente. Andrea Benítez fue elegida como Miss Simpatía y Lina Nitri, como Miss Elegancia.

El concurso para el mejor auto tuning quedó desierto y el premio se destinó como donación a la Esc. Un Mundo Diferente, de Colastiné, y a Milagros Girard.