El seleccionado argentino mudó su ilusión a la única ciudad de la ex Alemania Oriental que es sede del Mundial. Tras el empate sin goles ante Holanda, el plantel llegó desde Francfort en un vuelo chárter y se instaló en Leipzig, donde permanecerá hasta el domingo.
Esta ciudad, que aún está en proceso de recuperación tras la reunificación de las dos Alemania, recibió al seleccionado con una temperatura de alrededor de 20 grados que fue bajando a medida que la noche comenzó a pintar sus primeros colores.
La delegación albiceleste llegó alrededor de las 15 y después de dormir la siesta, realizaron un entrenamiento liviano en el Sportschule, un complejo deportivo ubicado a quince minutos del hotel Renaissance, su nuevo búnker, cercano a la estación central de trenes de esta ciudad de 495.000 habitantes.
La práctica de la víspera fue a puertas abiertas pero no se vio ningún trabajo táctico ya que, por ser el día posterior a un partido, los titulares realizaron movimientos regenerativos.
Por su parte, los suplentes más los futbolistas que entraron pocos minutos, tales los casos de Julio Cruz y Pablo Aimar, se movieron de manera un poco más intensa y participaron de un partido de nueve contra nueve en espacios reducidos junto a los sparrings del Sub 20.
Fue todo muy informal y el picado terminó 3-3, con dos goles de Saviola y otro de Cruz para los mayores, y de Cristian Maidana, Claudio Jacob y Mauricio Pedano para los juveniles. Para los mayores atajó Leonardo Franco; en la defensa se pararon Lionel Scaloni, Crespo y Heinze; como mediocampistas se desempeñaron Rodrigo Palacio, Pablo Aimar y Sorin; y adelante estuvieron Cruz y Saviola.
Cuando el entrenamiento llegaba a su fin, el preparador físico Gerardo Salorio, quien es el integrante del cuerpo técnico que mantiene un trato más fluido con los jugadores, mantuvo una charla de diez minutos con Lionel Messi, quien cumplió una actuación despareja ante Holanda.
José Pekerman se encuentra en plena fase de análisis para decidir cuál será el elenco que tomará desde el inicio al responsabilidad de clasificar a Argentina a los cuartos de final ante México, cotejo del cual ya está descartado Nicolás Burdisso por la lesión en su rodilla derecha.
No hay dudas que para el partido del mañana a partir de las 16 volverán a la titularidad Gabriel Heinze, Javier Saviola y Hernán Crespo, quienes por estar amonestados (se les borró la amonestación para la fase final) no estuvieron ante Holanda, en la ciudad de Francfort. Y otro que retornará al equipo será el capitán del seleccionado argentino, Juan Pablo Sorín, quien por haber sufrido un golpe se lo prefirió preservar para el cotejo por los cuartos de final.
Da la sensación de que Argentina tuvo un castigo, porque debe volver a jugar tres días después del choque ante Holanda; el cuerpo técnico tuvo que tomar la decisión de abandonar Herzogenaurach, vivir unos días en Leipzig y ya salir al campo dispuestos. "La verdad es que es desgastante el hecho de cambiar de ciudad, de tener que jugar a los tres días, pero las cosas son así", aceptó José Pekerman.
Todo indica que el equipo volvería a ser el mismo que jugó ante Costa de Marfil y Serbia y Montenegro, con la excepción de Burdisso, en cuyo lugar ingresaría otro ex jugador de Boca, Fabricio Coloccini, más allá de que algunos especularon con la posibilidad de que por ese sector ingrese Leandro Cufré.
Teniendo en cuenta la formación que jugó ante Holanda, habrá cinco modificaciones: Juan Pablo Sorín, Fabricio Coloccini, Gabriel Heinze, Hernán Crespo y Javier Saviola reemplazarán a Leandro Cufré, Nicolás Burdisso, Gabriel Milito, Carlos Tévez y Lionel Messi, respectivamente. Entonces, de no mediar sorpresas, el seleccionado argentino buscará los cuartos de final con Abbondanzieri; Coloccini, Ayala, Heinze y Sorín; Maxi Rodríguez, Mascherano, Cambiasso y Riquelme; Crespo y Saviola.
Además del caso de Burdisso, se sabe que Luis González sigue recuperándose de un edema en el aductor izquierdo, y esperan que llegue en condiciones al partido de cuartos de final, en caso de que el seleccionado argentino pueda vencer mañana a México, algo que parecería bastante probable.
Los integrantes del elenco nacional realizaban hoy el reconocimiento del estadio de Leipzig y luego se entrenaban, esta vez a puertas cerradas. Luego del entrenamiento, en el hotel donde se concentra el plantel en esa ciudad de Alemania del Este, Pekerman brindaba una conferencia de prensa, en la que probablemente confirmaba el equipo para el sábado.
No fue para tanto.
El defensor argentino Nicolás Burdisso sufrió un esguince en la rodilla derecha durante el partido del miércoles ante Holanda, según informó una fuente del plantel. El defensor del Inter de Milán fue víctima de un esguince leve del ligamento lateral izquierdo de la rodilla derecha y no podrá jugar contra México aunque podría estar a disposición para el viernes próximo, en caso de que el combinado nacional superase a los norteamericanos y clasificasen para los cuartos de final.