Unidades de dos pisos y de un piso y medio

Transporte evalúa cómo mejorar la seguridad en los colectivos

. 

Comenzó a funcionar una comisión con personal especializado para analizar cuestiones técnicas que podrán derivar en medidas inmediatas y otras de mediano plazo. El organismo pidió el compromiso de usuarios, empresarios y legisladores.

En un colectivo de doble piso, completar primero la parte inferior y recién después la superior, distribuir la carga en la bodega -depósito de valijas y paquetes- y contar con un lastre básico y obligatorio que equilibre el peso son cuestiones que no están previstas en la legislación pero que, para la Subsecretaría de Transporte de la provincia, pueden resultar importantes para mejorar el desplazamiento de estas unidades. No sólo las de dos pisos, sino también las de piso y medio. Se trata de medidas de aplicación inmediata que deberán sumarse al funcionamiento óptimo de los tres elementos que intervienen en el tránsito: vehículo, conductor e infraestructura.

Así lo señaló el titular de esa repartición provincial, Miguel Latorre, quien informó a este diario que en los últimos días se conformó un grupo de trabajo integrado por ocho ingenieros -con la colaboración de profesionales de Santa Fe y Buenos Aires- para abordar la compleja problemática de la seguridad en el transporte público, incluyendo también la de los ómnibus de altura. Como se recordará, semanas atrás se advirtió desde la repartición que, de acuerdo a las evaluaciones técnicas que se hicieran se decidiría la prohibición de estas unidades.

En la reunión del viernes se evaluaron todos los aspectos, incluso si se hace necesaria la colocación de cinturón de seguridad y con qué características, y hasta el anclaje de los asientos para hacerlos más seguros. "Hasta ahora siempre se siguieron las determinaciones de la Nación y lo nuestro es un trámite formal; queremos tener un criterio independiente", sostuvo.

Conductor, vehículo e infraestructura

El funcionario se abocó a detectar los principales factores que intervienen en la seguridad de los pasajeros y la conclusión se tradujo en 28 puntos, con resolución de corto y mediano plazo. Entre los primeros se consideraron cuestiones vinculadas a la conducción y al vehículo. En la segunda categoría figura la infraestructura vial.

Al hablar de conducción, explicó Latorre, no sólo se tiene en cuenta el profesionalismo de quien maneja sino también dos aspectos fundamentales: velocidad y fatiga, y en ésto "hay responsabilidad no sólo de los choferes sino también de los empresarios que fijan horarios y frecuencias". Desde mayo comenzaron a hacer controles de fatiga en distintos puntos de las rutas santafesinas.

El debate sobre la circulación de coches de más de 4 metros de altura se reavivó en las últimas horas, tanto por el pronunciamiento realizado ayer por el sector empresario nucleado en Atap que los definió como "seguros y estables", como por un pedido de informes de Diputados. Al respecto, Latorre informó que en el sistema provincial de transporte, "no hay accidentes con ómnibus de doble piso, pero no vamos a esperar a que ocurran para ocuparnos".

Con respecto a la "psicosis" generada en la población aclaró que "está instalada desde hace mucho tiempo: cuando se viaja se tiene la sensación de movimiento, no sólo ocasionado por el viento sino también por otras causas". En ese punto señaló la preocupación por la velocidad de las unidades y el estado de agotamiento que a veces manifiestan algunos conductores. "Allí es donde se va a pedir la responsabilidad empresaria. para que todas las unidades tengan tacógrafo para medir la velocidad". Pero además se insistió en una serie de medidas que permitirían mejorar la estabilidad de los coches, como las mencionadas al comienzo.

Mientras tanto, el martes pasado hubo una nueva reunión, esta vez para "volcar las fuerzas de inspección, que son insuficientes -aclaró- al control de tacógrafos, de servicios provinciales e interprovinciales, y a generar un vínculo con la Comisión Nacional de Regulación de Transporte (CNRT) para que se incorpore a la práctica de los inspectores que tienen en la terminal de Santa Fe y de Rosario".

Compromiso común

Cuando falta media sanción a la ley de emergencia vial -sancionada por Diputados y girada al Senado- consideró una oportunidad darle un contenido "que permita sancionar a las empresas que no respetan las leyes de seguridad vial y no respetan las velocidades, el descanso necesario, con la posibilidad de retirar las concesiones, porque estamos hablando de la vida de la gente". Pero también evaluó necesario hacer una tarea de prevención y difusión, "y contar con el usuario para que además de ser nuestro principal crítico sea también quien denuncie estas situaciones", al tiempo que pidió "sumar al empresariado para que se incluya dentro de esta preocupación en una tarea cotidiana de prevención".

En cuanto a los legisladores, los invitó a que "vengan a conocer el esfuerzo que estamos haciendo".

En definitiva, los colectivos de dos pisos que están habilitados van a seguir funcionando "mientras no haya motivos para suspender a la empresa por el mal uso de los ómnibus. Y en la medida en que encontremos mejoras técnicas para un mejor desplazamiento, lo vamos a hacer".

Para denunciar

La Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) funciona en el primer piso de la terminal de ómnibus y se encarga de controlar y verificar el funcionamiento de los transportes de pasajeros y de cargas. A la vez, recepciona todo tipo de denuncias vinculadas a las empresas y al servicio que brindan; para ello, quienes resulten víctimas de alguna situación -por ejemplo robos o salidas a un horario no establecido- pueden denunciarla al 0800 333 0300 o, en el horario de 9 a 17, en la oficina de la repartición o al 4524056.