Los presidentes Néstor Kirchner y Evo Morales firmaron hoy un acuerdo energético que trascenderá el aumento del precio del gas que Argentina importa de Bolivia y que se prevé clave para la integración regional en ese área estratégica de la economía.
Pero, además, la participación de ambos presidentes en un acto en la localidad de Hurlingham constituyó la primera señal de estrechamiento del vínculo político con Morales, un fuerte aliado del venezolano Hugo Chávez, desde la defensa que de ambos hizo Kirchner la semana pasada ante el Parlamento de España en su visita oficial a Madrid. Sucede también a una semana de la cumbre de presidentes del Mercosur en Caracas, en la que firmará con Chávez la incorporación de Venezuela como quinto miembro pleno del bloque.
En cuanto al gas, el hecho de que sea el primer acuerdo que establece Morales desde la nacionalización petrolera en mayo pasado sentará un precedente para la negociación que Bolivia y Brasil tienen pendiente.
Al cierre de esta edición, aún no había trascendido si el arreglo fija algún tipo de limitación a Argentina para revender el gas boliviano a Chile, que La Paz pretende hacer valer como elemento político en una futura negociación con Santiago en su demanda histórica de contar con un acceso al océano Pacífico que reclama desde la guerra entre ambos países en el siglo XIX.
Lo que sí se conocía era que el precio del gas aumentará en un 56 por ciento. Será de 5 dólares por cada millón de BTU (unidad térmica británica) a partir de los 3,4 dólares promedio actuales en que se fijó con el acuerdo de 2004 que, ante la crisis energética, obligó a Argentina a racionar sus ventas a Chile. El precio internacional es de entre 7 y 8 dólares por millón de BTU. Argentina importa alrededor de 5 millones diarios de BTU de Bolivia, mientras el consumo total de gas en el país es de 130 millones.
Tras el arribo de Morales, ambos presidentes renovaron los lazos de amistad y cooperación entre ambas naciones, durante una audiencia privada que se prolongó por espacio de 30 minutos en la Casa de Gobierno.
Posteriormente, se sumaron a la reunión, por la Argentina, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández; los ministros de Economía, Felisa Miceli; de Planificación, Julio De Vido; de Interior, Aníbal Fernández y el secretario de Relaciones Exteriores, Roberto García Moritan, en representación del canciller, Jorge Taiana, que se encuentra en el exterior.
Por Bolivia, se incorporaron el canciller, David Choquehuanca; los ministros de la Presidencia, Juan Quintana Taborda; de Planificación, Carlos Villegas, y de Hidrocarburos, Andrés Soliz Rada.
Pasado el mediodía, los mandatarios arribaron en helicóptero a la localidad bonaerense de Hurlingham, para encabezar un acto popular ante unas 50 mil personas, entre ellos varios centenares de ciudadanos bolivianos.
Además del referido al gas, los presidentes suscribieron un acuerdo de regularización migratoria destinado a resolver la situación de los ciudadanos bolivianos residentes en el país, a través del programa Patria Grande, una iniciativa destinada a brindar facilidades de radicación a los nacionales de los países latinoamericanos.
También se firmó un convenio de integración e infraestructura fronteriza, la que estará representada por el convenio para la construcción de un puente que una a las localidades de Yacuiba y Salvador Mazza.
Además, emitieron una declaración conjunta en la que aludieron a "la justicia social, integración y cooperación binacional".
Una futura incorporación de Bolivia al Mercosur, que en la actualidad mantiene el status de socio adherente, es de particular interés para la región y no se descartaba que haya formado parte del diálogo entre los mandatarios.
La razón de la breve estadía de Morales en la Argentina se debió a que tenía que estar presente a las 19 en la ciudad de Cochabamba para el cierre de campaña de las elecciones para constituyentes.
No obstante, el gobierno boliviano confirmó la presencia de Morales nuevamente en la Argentina en oportunidad de la Cumbre de presidentes del Mercosur que se realizará el 20 y 21 de julio en la ciudad de Córdoba, a la que también asistirán los jefes de Gobierno de los cinco países socios y la mandataria chilena.
El presidente boliviano, Evo Morales, reivindicó hoy fuertemente la política de nacionalización de los hidrocarburos y el gas al señalar que su país quiere "inversión, socios, pero no dueños y patrones" sobre los recursos naturales.
Al pronunciar un discurso en el acto que se desarrolló esta tarde en el partido bonaerense de Hurlingham, el mandatario boliviano dijo estar "segurísimo" de que la reforma constitucional que aspira a encarar en su país "garantizará la nacionalización de los hidrocarburos, como así también la recuperación de todos los recursos naturales del pueblo de Bolivia".
Morales agradeció el "esfuerzo" realizado por Argentina para aceptar un incremento en el valor del gas que su país le exporta, y sostuvo que ese aumento implica "un alivio" para su nación.
Además, afirmó que Bolivia está dispuesta a "aumentar los volúmenes de la exportación del gas", y adelantó que "seguramente" seguirán negociando el valor de ese recurso "con otros gobiernos".