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José Luis Pagés
El cuerpo sin vida de un hombre joven, cuya desaparición había sido denunciada en sede policial en horas de la tarde ayer, fue encontrado esta madrugada en el fondo de un zanjón, con numerosas heridas de arma blanca.
Tras el macabro hallazgo, funcionarios de la URI apresaron a tres personas presuntamente involucradas en el crimen: un adolescente y dos hombres de 36 y 35 años de edad.
Héctor Leiva se presentó en la subcomisaría 2a. del barrio Santa Rosa de Lima, poco después de las 19. En la ocasión, el hombre refirió a los funcionarios que, de acuerdo a versiones que circulaban en el vecindario, su hijo Rafael había sido llevado por la fuerza a la zona de bañados y que allí habría sido asesinado por grupo de personas.
Ante la denuncia, la subcomisaría 2a., con apoyo de las distintas unidades de la Agrupación Cuerpos, inició un operativo rastrillo dirigido a dar con algún rastro del hombre desaparecido, tarea que se vio dificultada por lo accidentado del terreno y la oscuridad reinante.
Agentes de la jurisdicción, quienes junto con los hombres de la Patrulla Urbana y Comando Radioeléctrico trabajaron con reflectores sobre el bañado y también en las calles de los barrios Santa Rosa de Lima y San Lorenzo, encontraron finalmente a las tres de la mañana el cadáver de Rafael Leiva, quien tenía 35 años de edad y se domiciliaba en calle Aguado al 1700.
A partir del hallazgo, la policía comenzó a investigar quiénes y en qué circunstancias mataron y arrojaron a la víctima al fondo de un profundo zanjón que corre en paralelo a las vías ferroviarias, a la altura de calle Estrada.
Al profundizar la pesquisa, se pudo saber que Leiva había sido llevado por la fuerza hasta el lugar por algunos hombres que, en presencia de testigos, habían reñido con él en calle General López al 4400 cuando participaban, al parecer, de una fiesta de cumpleaños.
Precisamente, ése sería el lugar adonde regresaría una comisión policial para detener a los sospechosos, esta madrugada. Mientras los investigadores trabajan en procura de precisar las circunstancias determinantes del homicidio, los detenidos se hallan a disposición del juez instructor en turno.
Otros episodios de violencia registrados en nuestra ciudad durante el día de ayer agregaron nuevos nombres a la nómina de heridos que fueron asistidos en el hospital José María Cullen, durante el fin de semana.
Mario Mangol, un menor de 17 años, fue encontrado ayer, en French y Gobernador Freyre, con heridas de cuchillo en distintas partes del cuerpo. El adolescente que se domicilia en avenida Berutti al 3800 refirió a los policías que lo entrevistaron en el nosocomio que los cortes y puntazos que presentaba en pecho y hombre izquierdo le fueron infligidos por dos desconocidos que intentaron asaltarlo.
También desde ayer recibe asistencia médica en el hospital provincial Abel Santa Cruz, un vecino de barrio San Agustín II. Santa Cruz habría sido alcanzado en cabeza y distintas partes del cuerpo por dos o más disparos de escopeta. Fuentes policiales dieron a entender que no serían desconocidos quienes sorpresivamente se presentaron en la casa de Santa Cruz con la clara intención de quitarle la vida.
Sobre el mediodía de ayer Leandro Gauna, de 19 años de edad, fue baleado en las piernas por una persona no identificada. La agresión armada tuvo lugar en calle Mendoza al 3800. El autor de los disparos abandonó a la carrera el lugar del hecho.