Tres detenidos y un poco más de 52 kilogramos de marihuana compactada fue el resultado de dos operativos realizados en la ciudad de Rosario por personal de la Dirección de Drogas Peligrosas.
Dos de los hombres arrestados, de 32 y 37 años, fueron interceptados poco después de las 20 de anoche, a la altura de las calles Lola Mora y avenida Grandoli, en la zona sur de esa ciudad.
Ambos se trasladaban en bicicleta y llevaban una bolsa de supermercado que contenía 10 kilogramos de panes de marihuana compactada.
Al tomar intervención de la situación, el juez federal Félix Angelini a cargo del juzgado número 3, ordenó el allanamiento de una vivienda de avenida Grandoli.
Poco antes de la medianoche, una comisión policial se presentó en el lugar y halló en la terraza de un departamento interno otros 32 panes compactados de "cannabis sativa", con un peso estimado de 52 kilos, junto a los cuales se hallaban dos peligrosos perros guardianes.
En el lugar fue detenido el propietario de la vivienda, de 34 años, quien estaba con su esposa y dos hijos menores de edad y trabajaba como pintor de obra para ocultar su actividad.
Esta mañana fue el propio jefe de la Dirección, comisario Baigorria, el que brindó una serie de precisiones sobre los recientes procedimientos realizados en distintos puntos de la provincia.
El funcionario indicó que en el departamento La Capital los efectivos tomaron parte de unos 20 secuestros de estupefacientes, los que resultaron de siete allanamientos practicados.
Así se supo que hubo 17 incautaciones de marihuana, 2 por cocaína, y una por marihuana y cocaína.
Los operativos tuvieron lugar en diversos barrios del casco urbano, tales como: General Belgrano, Costanera, La Lona, Sargento Cabral, zona céntrica y Recreo.
En lo que refiere a Rosario, la actividad se concentró en el barrio 7 de Diciembre (dos allanamientos), en la zona sur, barrio General San Martín y en Granadero Baigorria (dos allanamientos).
Para cerrar, el jefe policial sostuvo que el valor económico de todos los estupefacientes secuestrados ronda los 300 mil pesos, comercializados al menudeo.
En nuestro medio, una de las intervenciones más resonantes se dio en el barrio La Lona, donde una madre y su hija, de 18 años, terminaron presas por comercializar marihuana. Dicho procedimiento fue la derivación de uno anterior, concretado en la misma jurisdicción y que dejó a otros dos hombres detenidos. Los pesquisas secuestraron gran cantidad de picadura de marihuana, teléfonos celulares, balanzas, dinero y hasta un arma de fuego.
Por otra parte, en la ciudad de Recreo, un joven de 23 años, deberá dar explicaciones a la Justicia, poco después de ser sorprendido en plena "transa", tal como se denomina a la compraventa de droga entre los consumidores.
En poder del sujeto, los uniformados hallaron un trozo compactado de picadura de marihuana, un tarro con la misma especie vegetal, como así también dinero en efectivo.
Por último, en Granadero Baigorria la captura de dos hermanos, a quienes se les encontró gran cantidad de cocaína, fue la punta que permitió desbaratar una verdadera red de narcos.
Todo comenzó cuando una patrulla intentó chequear a dos jóvenes, de 22 y 24 años, quienes se conducían en un automóvil por la citada población. Tras intentar fugar, fueron interceptados y detenidos.
En la requisa del vehículo, los agentes hallaron 7 cilindros compactados -conocidos en el ambiente delictivo como "tizas"- con clorhidrato de cocaína, un teléfono celular y dinero en efectivo.
Puesto el hecho en conocimiento de la Justicia, la investigación siguió su curso y derivó en el allanamiento a una finca de esa localidad, donde se secuestró 24 cilindros con cocaína, dos trozos compactados de la especie vegetal cannabis-sativa y una bolsa con picadura de marihuana.
Se procedió a la detención de los dos moradores del inmueble, los que resultaron ser un hombre, de 32 años, de nacionalidad uruguaya; y una mujer, de 42, boliviana.
Poco después, los efectivos requisaron otra habitación y se toparon con otros dos hombres, bolivianos. Ni bien advirtieron la presencia policial, ambos sujetos dijeron llevar en su estómago cápsulas con cocaína. Uno de ellos llevaba 6 y el restante 20.
De inmediato, fueron trasladados a un centro de salud, a los fines de su asistencia médica y evacuación de los elementos estupefacientes ingeridos.
En los barrios
"Sin dudas que nos damos cuenta de que la ciudad ha cambiado", dijo hoy el comisario Baigorria en diálogo con El Litoral. "Antes se sabía que tres o cuatro tipos eran los que `movían' la droga. Pero hoy prácticamente todos los barrios están infectados con dealers (vendedores). Nuestra obligación es dar respuesta a los vecinos que reclaman porque están vendiendo droga en la esquina. Es por esta razón que hemos intensificado nuestras intervenciones en los barrios. Estamos haciendo chequeos selectivos y hemos tenido buenos resultados", concluyó.