Buenos Aires, (Télam).- Las defensas de los dos policías federales acusados de encubrimiento en el juicio por el secuestro y asesinato de Axel Blumberg solicitaron que ambos sean absueltos y cuestionaron con dureza al fiscal que instruyó la causa, Jorge Sica, al que participa del juicio, Pedro García, a la fiscal Rita Molina, testigo del debate, y a la Side.
Los alegatos de los defensores del ex jefe de la División Antisecuestros, comisario Juan José Schettino, y del ex segundo jefe de la seccional 23, subcomisario Daniel Gravina, fueron los últimos del debate, por lo que luego de las réplicas y las últimas palabras de los 16 imputados, se espera sentencia para los últimos días del mes.
Schettino y Gravina llegaron a juicio en libertad acusados de encubrimiento agravado por no haber entregado en tiempo y en forma al fiscal Sica datos que habían obtenido del presunto líder de la banda, Martín "El Oso" Peralta, a 24 horas del crimen.
En sus alegatos ante el Tribunal Oral Federal 2 de San Martín, uno de los defensores de Gravina, Marcelo Rocchetti, y el de Schettino, Claudio De Simone, aseguraron que los policías fueron "chivos expiatorios" del fiscal Sica para desligarse del costo político que significó el crimen de Blumberg. "Sica tuvo que inventar chivos expiatorios. Armó un castillo de naipes para decir que la Policía Federal ocultó información y datos. �Por qué necesitaba un chivo expiatorio? Porque estaba consciente del fracaso de la investigación y de la presión pública", dijo De Simone.
Por su parte, Rocchetti aseguró que "la acusación contra Gravina fue un invento de Sica, perfeccionado por Rita Molina y avalado en juicio por el fiscal (Pedro) García" -quien no participó de la audiencia de hoy-, expresó el defensor.
Rocchetti aseguró que el subcomisario Gravina "hizo lo que tenía que hacer", en referencia a que le aportó a sus superiores la información que el sindicado reducidor de autos Jorge Sagorsky -también imputado en el juicio-, le había suministrado sobre Peralta al contarle que "El Oso" lo había llamado para ofrecerle el auto blindado que la banda usó para el frustrado pago del rescate por Axel.
Respecto de Schettino, De Simone aseguró que "no quiso ayudar a escapar a la banda de la Justicia. Al contrario, quiso colaborar con la detención de la banda".
Para fundamentar esa afirmación, De Simone recordó que cuando Schettino "se enteró que el principal sospechoso era Martín Peralta, llamó al comisario Alejo Paredes (jefe antisecuestros cordobés) para que lo rastree" y para explicar por qué no le avisó de inmediato a Sica los datos que tenía, comentó que "le quería dar una línea de investigacion coherente".
Ambas defensas también solicitaron la nulidad de las indagatorias tomadas por Sica a Gravina y Schettino al considerar que las escuchas telefónicas que llevaron a sus detenciones eran ilegales porque no fueron solicitadas formalmente a un juez.
Rocchetti, en su alegato, cuestionó al fiscal de juicio García y pidió que se extraigan copias de sus dichos para que la Procuración de la Nación determine si debe o no ser sancionado.
Es que cuando alegó, García criticó a la querella de Juan Carlos Blumberg por no haber acusado a Gravina y a la defensa de éste por haber declarado ante la prensa que él les había dicho que no tenía elementos para acusar al subcomisario, cuando en realidad terminó pidiéndole dos años de prisión en suspenso.
Sobre este mismo punto, el otro defensor de Gravina, Juan Martín Cerolini, dijo que todas las mañanas se levanta pensando si querella al fiscal.
Al mencionar las irregularidades cometidas por los fiscales de la causa, Cerolini también pidió que las costas del proceso estén a cargo del Ministerio Público Fiscal.
El abogado de Schettino también criticó a la Secretaría de Inteligencia del Estado (Side) y pidió que se extraigan testimonios de dos de los agentes jerárquicos que declararon en el debate -sus identidades se mantienen en reserva por la ley que prohíbe difundir la identidad de los espías.
"La querella se tiró contra la Policía Federal, pero nada dijo respecto a las pistas falsas que introdujo la Side", dijo De Simone en referencia a un informe del organismo que señalaba que el autor del secuestro de Blumberg era Cristian "Hígado" Muñós, un sindicado secuestrador que luego murió en un enfrentamiento con la policía.
Rocchetti también solicitó que se extraigan copias del testimonio que dio ante el tribunal la fiscal federal de San Isidro Rita Molina, quien dijo que durante cuatro meses los fiscales Sica y Pablo Quiroga dejaron paralizadas 41 causas de secuestros extorsivos cometidos en la zona norte.
Para Rochetti, Molina pudo haber cometido un delito al no denunciar la parálisis investigativa de sus colegas, por lo que requirió que se abra una investigación al respecto.
El juicio pasó a un cuarto intermedio hasta el próximo martes cuando las partes realizarán las réplicas y dúplicas de los alegatos.