ANALISIS
Secretos verdaderos
Por Juan Carlos Haberkon

Siempre o casi siempre él o los "héroes" de la la película del fútbol son los hombres que hacen goles, según la emoción sentimental del hincha. El gol es la sustancia del juego. Su culminación, la explosión, el grito que no quiere apagarse. Sin el gol el fútbol no existiría, no sería ardiente y pasional para el hincha.

El romance, la idolatría por el "Taca" Bieler y por el "Pájaro" Marclay, goleadores indiscutidos en este presente de Atlético de Rafaela.

Sabido es que no existen goleadores "solitarios", porque aún el mejor no puede sobrevivir sin ser el uno para todos. Además, Bieler y Marclay no son tipos egoístas. Tienen sentido de solidaridad como para a veces servírsela a un compañero, pero no siempre pueden. Además, si el fútbol es repartir los espacios y los esfuerzos, la misión de cada uno de ellos es la red.

Son "compinches", cuando logran encontrarse pueden ser mortales. Bieler para convertir y Marclay para la asistencia.

Y así, como una sencilla ecuación, se define la importancia de dos jugadores clave en el equipo de Ghiso: habilidad, guapeza y encaradores irrenunciables. Una y otra vez insisten, aunque sea duro pasar. Hasta que se salen con la suya. Datos para tener en cuenta a la hora de la verdad.