Amigos y vecinos reciben a Fraticelli con aplausos
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Rufino (Télam).- Amigos, vecinos y decenas de curiosos recibieron con aplausos anoche al ex juez Carlos Fraticelli en la ciudad de Rufino, a la que regresó luego de pasar más de seis años preso junto a su ex esposa por la muerte de su hija Natalia.
Los vecinos expresaron su apoyo al ex magistrado y lo recibieron casi como un héroe en la puerta de la comisaría de Rufino, donde debió realizar su primer trámite excarcelatorio tras abandonar la Alcaidía de Melincué el martes pasado.
Es que Fraticelli, según las fuentes de la causa, está obligado a presentarse ante la policía cada 48 horas, para demostrar que se encuentra a disposición de la Justicia si es que ésta lo requiere.
Emocionado, el ex juez saludó pacientemente a quienes lo esperaban y, luego de realizar los trámites requeridos, se dirigió a la casa de su novia Norma Tejedor, en un barrio privado de las afueras de Rufino, en la cual vivirá de ahora en más.
Mientras se hallaba dentro de la seccional policial, Fraticelli besó una Virgen que le acercó un vecino, y estrechó la mano de varios conocidos que lo esperaban a un costado del escritorio, donde un oficial le tomó sus datos personales.
"A la gente de Rufino le debo muchísimo, porque me ayudó a recuperar la libertad. Mi libertad se la debo en gran parte a ellos", dijo el ex magistrado a los vecinos que se juntaron en el frente de la comisaría.
"Entiéndanme, estoy con prescripción médica, estoy shockeado todavía. El viaje a Rufino fue triste, pero con ganas de volver", expresó Fraticelli, quien en todo momento mantuvo en su mano una foto de su hija.
Antes de retirarse, la novia del ex juez afirmó que Fraticelli concurrirá mañana a las 11 al cementerio de Rufino, para visitar la tumba de su hija y que luego hablará con la prensa.
La situación de su ex mujer Graciela Dieser fue totalmente distinta.
Casi en soledad y sin el show mediático, la madre de Natalia, quien también fue excarcelada el martes pasado tras permanecer la misma cantidad de tiempo encerrada en una celda de la Alcaidía de Melincué, debió realizar el mismo trámite que su ex marido, pero en la ciudad de Venado Tuerto.
Es que la mujer fijó domicilio legal en la casa de una amiga en esa ciudad santafesina y concurrió hoy, por primera vez, ante la Policía para presentar la documentación necesaria.
"Estoy tratando de salir, estoy muy dolida, muy angustiada, cuando me sienta mejor voy a hablar", dijo la madre de Natalia al excusarse por no querer responder a más preguntas.
"Por favor, déjenme en paz, déjenme elaborar el duelo", repitió en varias oportunidades a los periodistas que la aguardaban en el lugar, mientras lloraba dentro de la camioneta que la transportó a la seccional policial.
Por su parte, el ministro de Gobierno de la provincia de Santa Fe, Roberto Rosúa, consideró que "se está tratando de politizar" el caso Fraticelli, a pesar de que es un problema judicial y no político.
En declaraciones a la prensa, Rosúa afirmó hoy que la libertad del destituido juez penal de Rufino y de su ex esposa se debe a "las deficiencias del sistema judicial que hay que reformar".
En tanto, el intendente de Rufino, Héctor Salvo, expresó su apoyo a Fraticelli, a quien consideró una "buena persona", que además fue "un buen juez".
En una entrevista con Télam, el intendente Salvo dijo que Fraticelli "está asistiendo al derecho que judicialmente le compete: yo, particularmente, lo tomo con total calma. Está en su derecho", dijo en referencia al regreso del ex magistrado a Rufino.
Sobre el ex juez, Salvo dijo que en su momento "era un buen juez y hoy, sin duda, una buena persona".
"Estoy plenamente convencido de que no representa ningún peligro para la sociedad. Y tengo dudas del fallo, no de su inocencia", agregó el intendente.
Fraticelli y su ex mujer recuperaron la libertad, luego de que la Cámara del Crimen de Venado Tuerto consideró que debían ser excarcelados al vencerse el plazo legal de detención sin sentencia firme, establecido por los tratados internacionales a los que adhiere la Argentina.
Los camaristas no trataron la cuestión de fondo, es decir la responsabilidad de Fraticelli y Dieser en el homicidio, que es aún materia de análisis.
Es decir, los conjueces consideraron que los padres de Natalia debían quedar libres, porque pasaron más de tres años y medio presos sin sentencia firme y no porque no hayan sido autores del crimen, lo que se analiza en otra instancia judicial.