En la madrugada de ayer, en menos de dos horas llovió más de 160 mm y la ciudad se inundó casi por completo. Además, el violento temporal acompañado de viento y granizo provocó la caída de más de 1.500 árboles. Debieron cortar la ruta 6 para facilitar el escurrimiento del agua y trabajan a destajo para restablecer los servicios eléctrico, telefónico y de alumbrado público, seriamente dañados.