Un niño de tan sólo cuatro años mató a 443 pollos en un pueblo de Jiangsu (China) usando únicamente su potente voz. Un tribunal local dictaminó que los gritos del niño habían sido los causantes de la misteriosa muerte de las aves, ocurrida el 24 de septiembre de 2006 en la comarca de Haian.
El padre del excepcional niño, que trabaja como repartidor de gas y se apellida Xu, ha sido obligado a pagar una indemnización de 1.800 yuanes (unos 230 dólares) al dueño de los pollos muertos, llamado Wang.>
Todo comenzó cuando el padre entró en una granja para hacer una entrega de garrafas, acompañado por su hijo, y un perro asustó al niño con sus ladridos.>
El niño comenzó a proferir gritos de terror que, a su vez, asustaron a los pollos del gallinero cercano, donde las aves se pisotearon unas a otras y muchas de ellas murieron aplastadas.>
El juzgado local determinó que el grito del niño fue el único "sonido anormal" que pudo causar el tumulto aviar, apoyado por declaraciones de testigos que confirmaron el fuerte llanto del pequeño y su cercanía a una ventana que daba al gallinero.>
Las personas que acudan a una fiesta sin haber sido invitadas pasarán 72 horas en la cárcel o pagarán una multa de 230 dólares en el poblado de Actopan (México), donde desde este fin de semana entra en vigor una ley contra estos intrusos conocidos como "gorrones".
La llamada "ley contra los gorrones (colados)" fue aprobada por el legislativo de la localidad a iniciativa del alcalde, Leonardo Ramírez, por considerar que la afluencia de personas a las fiestas es perjudicial para las familias de la comunidad.>
Según el gobernador, la presencia de los "gorrones echa a perder todo" en las fiestas ya que muchos de ellos, sobre todo los jóvenes, se presentan en estado de ebriedad.>
Los pobladores en general dieron la bienvenida a esta ley, pero otros se muestran preocupados ya que atenta contra tradiciones de la localidad e inhibe la "libertad de asociación".>
Como muchos otros poblados de México, Actopan es conocido por las multitudinarias fiestas familiares en las que abunda la comida y la bebida.>