Las ciudades de Reconquista y Avellaneda despertaron con mejor ánimo. El agua comenzó a retirarse y algunas personas que estaban en los centros de evacuados retornaron a sus viviendas. La Secretaría de Promoción Comunitaria de la provincia brinda asistencia social a los afectados. También se monitorea con atención la crecida de los arroyos y ríos de la zona.