Aunque prevé que habrá "idas y vueltas"
Para Tomada, las negociaciones salariales serán "previsibles"
Dijo que observa una gran racionalidad de parte de los dirigentes sindicales y empresariales. Negó que los juicios contra integrantes de la Triple A enturbie las paritarias.
El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, afirmó que las discusiones salariales que se avecinan tienen "un horizonte previsible", ya que observa "una gran racionalidad" tanto en el sector sindical como empresario. Tomada evitó dar números por los que transcurrirá la negociación colectiva, pero destacó que "nada que conspire" contra la recuperación económica "está en la cabeza de ninguno de los dirigentes".> "Yo apuesto a una negociación, que tendrá sus idas y sus vueltas, con el mismo grado de racionalidad y de tranquilidad que tuvo la del año pasado", enfatizó.> Respecto de su reciente reunión con el titular de la CGT, Hugo Moyano, con quien habló de la reforma previsional y de los salarios, el ministro manifestó que "lo que observo, igual que en mis conversaciones con distintos sectores empresarios, es una gran racionalidad", y recordó que "ya percibíamos, cuando finalizaban las negociaciones de 2006, un horizonte previsible".> "No vamos a hablar de números, no me parece el dato", se atajó Tomada, en respuesta a una pregunta que apuntaba a saber si el margen de negociación se movería cercano al 19 por ciento acordado el año pasado.> El gobierno apuesta a que las negociaciones, que se realizarán en el primer semestre del año, pongan un tope de algunos puntos por debajo del acuerdo alcanzado en 2006.>
Prudencia
Tomada advirtió que "todos saben que la racionalidad y la previsibilidad indican que hay que tener (en cuenta) dos elementos centrales: uno, la necesidad de mantener la recuperación del salario, y la otra, mantener activo el proceso de crecimiento económico". "Nada que conspire contra eso está en la cabeza de ninguno de los dirigentes, ni sindicales ni empresarios, con los que uno va conversando", se congratuló.> Tomada fue terminante al respecto: "yo apuesto a una negociación, que tendrá sus idas y sus vueltas -estamos hablando de distribución del ingreso, y eso indudablemente implica una puja-, pero con el mismo grado de racionalidad y de tranquilidad que tuvieron las negociaciones del año pasado".> "Hemos dado muchos pasos en ese sentido, y yo creo que ése es un buen dato", agregó.> En cuanto al nivel de dispersión que pueda tener la negociación según cada sector, Tomada explicó que "responde a distintos grados de mejora, evolución del crecimiento económico, algunas necesidades diferentes en la recuperación de la capacidad adquisitiva del salario, (o simplemente, que) hay sectores más atrasados o más adelantados que otros".>
Política
Finalmente, Tomada descartó que las derivaciones del juicio a la Triple A, que afecta a sectores históricos del peronismo, entre ellos el sindical, interfiera en las negociaciones, y vinculó el tema con la campaña electoral. "Creo que son perspectivas distintas. No vayamos a las profecías autocumplidas", advirtió. Explicó que "el proceso electoral tendrá su desarrollo durante el año con toda normalidad, y el proceso de renovación de salarios se va a dar en el marco de un proceso de crecimiento económico, de disminución de las expectativas inflacionarias y de la necesidad de recuperación de la capacidad adquisitiva del salario".> En ese sentido, afirmó: "No observo que el proceso electoral contamine a la negociación colectiva".>
Ironía contra liberales
Tomada defendió la reforma previsional del gobierno, que permite el traspaso de la jubilación privada al régimen estatal de reparto, e ironizó con los economistas liberales que la cuestionaron. Tomada dijo que le "extraña" que los economistas que "se consideran liberales, critiquen la posibilidad de opción" entre el sistema de reparto y el de capitalización. "En el fondo, esta reforma tiene un aporte concreto de racionalidad, porque era algo largamente demandado. Más allá de que, para algunos, no esté bien, esto vuelve a traer el concepto de la solidaridad", dijo. Al ser consultado sobre qué sucederá cuando termine la gestión actual, sostuvo que "las buenas prácticas se van acomodando y el gobierno está demostrando que el superávit fiscal es alcanzable e importante para la economía, y que todos los gobiernos podrán valorar estos principios". El ministro sostuvo que la reforma "vuelve a traer el concepto de solidaridad" y recordó que "el proyecto ha caído muy bien entre quienes han vivido un sistema que los obligaba y les quitaba la posibilidad de opción". "Antes, de cada 10 aportantes, 7 eran obligados a ir al sistema de capitalización, y esos 7, a su vez, eran sorteados como si fuese una lotería, para ver a qué fondo le correspondía de administración y pensión", recordó. Explicó que esto era "intolerable" y "el gobierno, desde la campaña, estaba decidido a volver a instalar la libertad de opción". Destacó que "forma parte de una decisión en el marco de una política sistemática en materia de inclusión social, distribución del ingreso y en materia jubilatoria".
El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, dijo que "podría ocurrir" que el índice de desempleo de 2006 se sitúe en un dígito, luego del anuncio que el empleo registrado creció 7,7 por ciento el año pasado. Sin embargo, evitó mayores precisiones y reflexionó que estos datos muestran "un componente importante de las políticas del gobierno que es la necesidad de avanzar en las mejoras que hacen a la calidad del empleo". "Los que están en el sistema ilegal no sienten que están en un empleo seguro, con calidad, con futuro, y por eso buscamos puestos de trabajo con protección social y salarios que estén por encima de línea de la pobreza", dijo Tomada. Además, recordó que "durante muchos años se desmanteló el control y la fiscalización del trabajo, generando casi una promoción del trabajo ilegal" y que para terminar con esa situación, el ministerio comenzó a intensificar los operativos.
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