Señores directores: Nuestra preocupación desde hace tiempo estuvo centrada en otros temas, pero debo confesar que ante el avance del seudo-programa televisivo "Gran Hermano" todo lo anterior empalidece y pierde fuerza.
Además lo asombroso y preocupante es la indiferencia y el silencio de parte del sector vital, dirigencial y pensante. Trataré de no gastar espacio en lo puntual. Los 30 puntos de rating de "Gran Hermano" me eximen de hacerlo. Sí me agradaría pensar con todos ustedes y preguntarnos: ¿cómo es que un canal de televisión nacional tan importante se ocupe de promover estas cosas?, ¿por qué se le da tanta importancia, al punto de que las principales figuras estén conduciendo, comentando y promoviendo este acto de subestimación y menoscabo al pueblo argentino?, ¿por qué el Comfer guarda silencio o actúa tan sigilosamente que parece que no lo hiciera?, ¿qué objetivos persiguen los ideólogos?, ¿por qué lo hacen? ¿Qué hay detrás de todo esto?>
"Gran Hermano" se identifica con la juventud que fuma, bebe alcohol y se emborracha, aprovechando la complacencia de una sociedad que culturalmente los estimula. "Gran Hermano" no hace nada para ayudar a sus pares que se drogan y que son miles en todo el país. Tampoco parece preocuparle la inmoralidad, la delincuencia y la inseguridad social. Debemos preguntarnos: "¿Para qué sirve todo eso?, ¿a quiénes beneficia?>
"Gran Hermano", de hecho, es un espejo de nuestros jóvenes, de distintos estratos sociales, entre ellos los marginales que adoptaron la filosofía prostibularia y carcelaria en el pensar, hablar, actuar, escribir, tatuarse y parecerse a los presos que son los verdaderos referentes de una sociedad en decadencia, a la cual le han modificado códigos y subvertido los valores.>
El "Gran Hermano" está pensado por individuos que saben lo que quieren, utilizan como conejitos de laboratorio a jóvenes que, en busca de notoriedad, son victimizados por el encierro, la televisación en directo de sus actos, la exposición de la desnudez y la idiotez, los juegos sexuales y el suministro de alcohol sin ninguna restricción, lo cual constituye, por lo menos, una invitación al ridículo". >
Roberto Ale>
DNI 6.262.178. Santa Fe, ciudad.>