| Llegan cartas
Hombres y mujeres: tan cercanos, tan lejanos
Señores directores: Hoy la vida con sus altibajos y su angustia existencial es una pista de obstáculos a saltear. Todo es ganar tiempo, no tener tiempo, llegar a tiempo. Ésta es una sociedad opresiva, llena de desigualdades, inquietante, misteriosa, violenta, con un débil equilibrio y fantasmas que rondan. Vivimos la dictadura del materialismo, hombres y mujeres no son una máquina sin alma. ¿Y la vida interior, y el diálogo, y la caricia? Lo que hagamos, cómo lo hagamos, cómo nos relacionamos, influirá por igual en la vida de hombres y mujeres, lo importante es hacer lo que hay que hacer, todo está encadenado. Todos tenemos conflictos, la idea es saber vivir con ellos, resolverlos con ciertos cambios, aprendizaje e intenciones positivas; todos nos consideramos jueces y juzgamos las decisiones de los demás; los seres humanos son a la vez seres sociales y antisociales, como lo definiría Kant.> Hay hombres y mujeres que se manejan entre Dios y el diablo hasta darse cuenta de que no pueden navegar en dos aguas al mismo tiempo y que lo peor de la vida son las culpas. Hombres y mujeres quieren sobresalir, cueste lo que cueste, con arrogancia y ansias de protagonismo, o sea, "figuración o muerte" y, sin embargo, esto dura como una flor, tal vez horas, tal vez días, siendo sólo una gloria efímera. Con respecto al enemigo, mucho cuidado, porque como solía afirmar un premio Nobel: a fin de cuentas, la paz hay que hacerla con el enemigo.> La vida no puede ser un enunciado como decía Shakespeare: "ser o no ser". La vida es tratar de ser, sin enfrentamientos, ni calumnias ni venganzas. Hombres y mujeres saben que si la vida no es conocimiento, no es nada, sin éste no se puede obrar inteligentemente, sin educación tampoco. Hombres y mujeres de esta época ya no se miran en el espejo de Dios ni malgastan el tiempo leyendo capítulos de la Biblia, piensan que hay dos formas de triunfar: con dignidad o sin ella. Un niño le preguntó a su maestro: "Si se me aparece un marciano y me pregunta cómo es el hombre de esta tierra, ¿qué le contesto?". "Dile simplemente que el hombre es un animal que ríe".> Hombres y mujeres comprenden que en la existencia de todos hay grandes y pequeñas heridas, que se debe poner amor en lo que se hace, jugarse por un ideal, encontrar méritos en los demás, tener misericordia, sentir el cielo al alcance de la mano y saber que allí hay un Dios.> Clary Miroznik German - Ciudad.>
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