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En un día despejado el cielo se ve más azul e intenso, el sol brilla en forma constante y el aire se siente más puro. Una gama impresionante de verdes danza al son de una brisa fresca. Ésta es la postal de la que disfrutan cada mañana aquéllos que han optado vivir a la vera de la ruta provincial N° 1.
Por ese camino, a sólo un par de kilómetros de la ciudad de Santa Fe, se llega primero a La Guardia, luego a Colastiné -sur, centro y norte- para arribar a la comuna de San José del Rincón, a partir del kilómetro 4,5.>
Tradicionalmente la zona de Colastiné y San José del Rincón era buscada como lugar de descanso, para pasar el fin de semana o las vacaciones. Pero desde hace unos años, son cada vez más los santafesinos que la eligen como lugar deresidencia permanente.>
"No hay una razón para venirse a vivir a Rincón", comenta "Pato", al tiempo que resalta: "Hay una batería de razones para elegir este lugar". Hace un año y medio, él, de 65 años, y su mujer Nora, convirtieron su casa quinta de Villa California en su hogar de todos los días. Entre los motivos que los llevaron a tomar esa decisión destacan la tranquilidad, la posibilidad de acceder a terrenos más grandes y el contacto con la naturaleza.
Éstas son algunas de las causas por las que Clarisa y Gabriel también eligieron Villa California: "Teníamos un departamento en San Martín y Corrientes, en pleno centro. Mientras fuimos sólo nosotros dos nos quedaba bárbaro: trabajábamos full time y era fácil de limpiar. Pero cuando llegó la gorda -su hija de 2 años- no sólo el espacio nos quedó chico, sino que se pasaba todo el día encerrada. Y eso no nos parecía saludable".>
Pero no sólo el atractivo natural de la zona la convierte en un lugar buscado, sino también algunas mejoras realizadas por la mano del hombre. "El ensanche de la ruta nacional N° 168 -que conecta Santa Fe con Paraná- y la mejora de la Avenida Alem han disminuido el tiempo de acceso al centro de Santa Fe. Ésto, sumado al hecho de que la gente esté cansada de no gozar de un espacio, de no tener contacto con `el verde', ha contribuido a que cada vez sean más las personas que se establecen en esta zona", sostiene Juan Carlos Fierro, representante de ventas de la Inmobiliaria Bernardi, ubicada en el lugar desde el año 1980.>
Otra razón de peso a la hora de definir el lugar donde vivir es la cuestión económica. "Para comprar un terreno en Santa Fe con los valores de los lotes que conseguís en Colastiné y Rincón, tenés que alejarte bastante, hacia lugares con pocos servicios, y siempre son terrenos chicos, de 8 metros por 20 ó 9 por 25. Por el contrario, en esta zona encontrás un terreno de 1.000 metros cuadrados por lo que vale uno retirado en Santa Fe", asegura Raúl Gentina, titular de la inmobiliaria que lleva su apellido.>
Fierro comparte esta opinión: "La gente busca verde y, por una gran diferencia económica, podés acceder a un terreno de por lo menos 20 metros de frente por 30 de fondo. Aquí se pueden encontrar lotes a partir de los $ 40 mil. El valor de las casas depende del tamaño, pero por $ 120 mil se puede comprar una linda vivienda, mientras que por ese dinero es poco lo que se consigue en Santa Fe".>
Juan Carlos considera que "la zona se está viendo como una extensión de Santa Fe. Esto no sucede tanto hacia el norte de la ciudad, por el tiempo que se demora en llegar al centro y también por una cuestión de seguridad", opina.>
Pero Juan Carlos Fierro y Raúl Gentina no hablan sólo desde el punto de vista profesional, sino también como habitantes de Colastiné. "En esta zona encontramos una conjunción de verde y tranquilidad para los chicos", comenta Juan Carlos, padre de tres nenas de 8, 10 y 13 años. "En Santa Fe los chicos tienen la bicicleta guardada, cosa que acá no sucede. Por eso es que mucha gente joven está viniendo a esta zona, para estar en mayor contacto con la naturaleza".
Respecto de las rutinas que contemplan la vida cotidiana de cualquier familia, Fierro no encuentra grandes diferencias, y asegura: "Es exactamente lo mismo que en Santa Fe: mis hijas van al colegio en el transporte escolar. Lamentablemente estamos mal acostumbrados a tener todo cerquita, entonces cuando tenemos que caminar o viajar un poco más de tiempo en el auto se nos complica. No olvidemos que, desde Colastiné al centro, tenemos 5 kilómetros. Si uno se pone a pensar en esa distancia tomando como referente el Boulevard Gálvez, se da cuenta de que no es tan lejos". >
Ante la pregunta �cómo es la vida en Colastiné?, Raúl Gentina y su mujer, Silvia, responden: "Así", y señalan la inmensidad del verde de su jardín. Tomando mate bajo la sombra de un frondoso árbol, sólo en traje de baño, agregan: "Más tranquila, con terrenos más grandes, donde los chicos se crían en un entorno distinto".>
Padres de dos varones de 12 y 14 años y una adolescente de 15, Silvia y Raúl se organizan para llevar y traer a sus hijos a Santa Fe. "Cuando voy a trabajar al centro dejo a los chicos en el colegio. A la salida tienen tres opciones: si coinciden con mi horario se vuelven conmigo, si no los trae el transporte escolar o se toman el colectivo", comenta Silvia.>
"Hace casi 40 años nos mudamos a Guadalupe porque no nos gustaba vivir en un departamento en el centro de Santa Fe. Ahí encontramos mayor espacio, tranquilidad y silencio, con la Costanera a una cuadra. Un lugar donde los chicos crecían con verde, andaban descalzos por las cunetas y en septiembre ya estaban tostados. En ese momento en Guadalupe no había escuelas, sanatorios, ni casas, y las calles eran de tierra. Ahora se convirtió en un barrio residencial, con escuelas, clínicas, supermercados, farmacias, todo lo que se necesita para vivir. Cuando recién nos mudamos, vivíamos tan lejos de Santa Fe como es ahora Rincón", recuerdan "Pato" y Nora.
Actualmente, sobre la ruta N° 1 no hay servicios educativos -salvo la Escuela Roca- ni de emergencias médicas, cloacas ni gas natural. Estas condiciones les hacen recordar a "Pato" y su mujer aquel Guadalupe de fines de los '60 y les permite trazar un paralelo entre el desarrollo del noreste de Santa Fe y el del Rincón actual.>
"Colastiné y Rincón están creciendo: eso queda claro al ver la cantidad de gente que se está mudando", sostiene "Pato". Sin embargo, advierte que "el mayor desarrollo se da en la primera parte de la ruta 1, en Colastiné. A medida que uno se va acercando al pueblo de Rincón, el crecimiento es menor".>
Las inmobiliarias no dejan de sorprenderse por la demanda constante que ha experimentado el lugar. "Hasta el pueblo de San José del Rincón tenemos un crecimiento continuo en lo que hace a viviendas permanentes. El sector de casas de fin de semana se ha proyectado más hacia Rincón norte y Arroyo Leyes", comenta Juan Carlos.>
Pero esa zona también se ha ido desarrollando. "Hace dos años, la venta de terrenos en la zona de Arroyo Leyes era más esporádica; hoy no. Hay mucha gente -sobre todo extranjeros- que invierte en ese sector. Los valores nunca se han detenido, sino que han mostrado un crecimiento constante. Algunos sectores han ido duplicando su valor año tras año", explica Fierro. Cabe destacar que, pasando el pueblo de Rincón, el precio de los terrenos se reduce -muchas veces- a la mitad.>
Juan Carlos también considera que el gran desarrollo que han evidenciado las comarcas asentadas en las márgenes de la ruta 1 se debe a que la ciudad de Santa Fe no tiene demasiadas opciones para extenderse: "La ciudad está acotada en cuanto a crecimiento porque está rodeada de agua. El lado oeste y sur es un entorno que la gente no busca y, además, la prueba de la vulnerabilidad ante la inundación demostró que los riesgos están en toda la ciudad".
Otro punto que favorece el crecimiento de la zona es el alquiler de casas para fin de semana durante la temporada de verano. En este sentido, Fierro explica que "la gente alquila una quincena y, durante esos días, puede conocer. Al finalizar la temporada de verano, notamos una inyección de interesados en la zona, que generalmente es la gente que alquiló o visitó a alguien". Todo esto lleva a que haya movimiento durante todo el año.>
"Hace algún tiempo había una temporada de verano. Ahora no. Es más, en los dos últimos años hemos tenido más movimiento en junio-julio que en enero-febrero", afirma Juan Carlos.>
En tanto, Gentina señala que "hace 3 ó 4 años hubo un boom inmobiliario. Esta zona pasó a ser la primera en edificación en todo el país. Actualmente, uno encuentra por lo menos dos casas en construcción en cada manzana", y agrega: "En Colastiné Norte, el 80 % vive en forma permanente".>
Asimismo, Raúl aporta un dato interesante: "Por $ 700 es posible alquilar -como vivienda permanente, no por temporada- una casa con un lindo jardín y pileta para una familia tipo". Si uno compara lo que puede alquilar por ese precio en el centro de Santa Fe, la diferencia es clara.>
Tener una casa con jardín tiene algunos costos adicionales; vivir fuera de la ciudad, también. Si bien "Pato" y Nora adoran vivir en Villa California, no dejan de señalar que se trata de una forma de vida más costosa: "Vivir en un lugar como éste requiere ciertos cuidados que una casa común no implica. Hay que mantener y mejorar el jardín, las plantas, combatir las hormigas, es necesario tener un sistema de riego. Todo eso encarece las cosas, pero no deja de ser una modalidad de vida hermosa, que nos encanta".
Entre los costos extras, "Pato" remarca: "El gas es mucho más caro porque es a garrafa. En invierno usamos un hogar a leña, pero es imposible calefaccionar toda la casa sólo con eso. Por otra parte, ir y volver a Santa Fe todos los días, incluso hasta dos veces por día, no es barato". >
La falta de gas natural y de cloacas son algunas de las carencias que señalan los vecinos de la zona, aunque son muy optimistas en lo que refiere a su instalación. La mayoría coincide en que Colastiné y Rincón seguirán creciendo y que, de la mano del desarrollo, llegarán estos servicios, junto con otros como un dispensario con atención médica las 24 horas -hay uno en Rincón pueblo-, una ambulancia para emergencias médicas, un patrullero para mayor control policial y establecimientos educativos de nivel secundario.>
A modo de ejemplo, Nora comenta: "Hasta hace poco no teníamos banda ancha, sino que teníamos Internet por el teléfono. Hoy tenemos la posibilidad de elegir entre dos empresas. Así creo que sucederá con el resto de los servicios".>
Una preocupación mayor aún la constituye la falta de mantenimiento de la defensa. En este sentido, Raúl Gentina advierte: "Las defensas definitivas, que se hicieron en 1992, actualmente están un poco descuidadas", y especifica: "Tenemos un gran problema con el tucu-tucu, que es una especie de ratoncito, un topo. Como el río está bajo, el ratón vive en esa tierra. Pero cuando crece el agua, el bichito se escapa y se encuentra con el terraplén; y en vez de pasarlo por arriba, lo cruza por adentro, entonces lo va deteriorando. Eso genera una erosión en la defensa, que es de arena consolidada, y es un problema que tenemos en forma permanente".>
La mayor parte de la familia Gentina ama vivir en Colastiné. En este sentido, Raúl no duda en afirmar: "A los varones no los sacás de acá. Tienen sus amigos, organizan partidos de fútbol de un barrio contra otro y pasan todo el día arriba de los árboles y en la pileta". Por el contrario, la niña bonita anhela vivir en el centro: "Tiene 15 años, entonces está el tema de los boliches. Ya tiene otros intereses; si por ella fuera, viviría en calle San Martín", sostiene su papá, al tiempo que agrega: "Pero nunca dejó de salir por vivir acá. Yo me pongo el despertador a la hora que sea y la voy a buscar. Además, como tiene amigos por acá, nos turnamos con los padres en la tarea de llevarlos y traerlos".
Mientras tanto, Clarisa asegura: "La vida en Villa California es absolutamente diferente. Hay mucho espacio para hacer cosas. En el departamento no teníamos lugar, y por lo tanto la única opción que nos quedaba era ir al parque. En cambio, acá podemos regar las plantas, cuidar el jardín, recorrer las calles. Nuestra gorda está muy contenta; descubrió que hay otro mundo más allá de la televisión, porque los chicos de departamento son chicos de la tele y videos". "Pato" y Nora optaron por Villa California porque "Guadalupe se había urbanizado demasiado". Su nueva casa fue construida de tal forma que se puede ver el jardín desde cualquier ambiente. "Estamos en una etapa de nuestra vida en la que no tenemos tantas exigencias horarias, entonces nos podemos dar el gusto, por ejemplo, de desayunar o comer en la galería, disfrutando del verde", dice Nora.>
"Rincón es el lugar donde los días lindos son más lindos y donde a los días feos, hay que aguantarlos", concluye "Pato".>
Una elección en familia. "Un amigo de Buenos Aires me dijo una vez que allá la decisión es entre vivir cerca o vivir bien. Yo creo que acá se da la misma situación. En nuestro caso elegimos estar un poco más alejados del centro, pero con un estilo de vida que para nosotros es mucho mejor", sostiene Nora. Sin embargo, Pato aclara: "El tema de la distancia no nos significó una gran diferencia porque estábamos acostumbrados a la distancia de Guadalupe. Quizás para los que viven en el centro, el cambio sea más fuerte, aunque van a estar encantados de vivir acá".
Esa modalidad de vida diferente puede percibirse no sólo en el verde que colorea las calles de arena y los pajaritos que completan el escenario, sino también en la vestimenta informal y veraniega de las personas, en las bocinas y las manos que se agitan constantemente para saludar a un vecino. "Acá nos conocemos y nos saludamos todos", comenta Pato.>
Por su parte, Gabriel afirma: "La vida acá es absolutamente diferente. Con Clarisa somos conscientes de que siempre hay algo que resignar. Nosotros resignamos algunas comodidades que te ofrece el centro de Santa Fe, en favor de un estilo de vida diferente. Elegimos la tranquilidad, los pajaritos, el verde, los árboles, la posibilidad de tener animales y una crianza más sana para nuestra hija. Fue una decisión familiar muy importante, que pensamos mucho. Pero estamos totalmente felices de haberla tomado".>