El servicio urbano tiende a normalizarse
Los piquetes complicaron la circulación de colectivos
Hubo servicios interrumpidos y momentos de tensión debido a los cortes de ruta. En el transporte urbano, la circulación es prácticamente normal aunque con una mayor demora entre coche y coche. Algunas líneas interurbanas siguen transitando por rutas alternativas.
Con una demora algo mayor a la habitual y una flota reducida en un 30 %, las líneas de transporte urbano de pasajeros están circulando casi en su totalidad. Las únicas excepciones son la 15 bis (en el sector más afectado) y la 18 bis. Sin embargo, más allá de que hay unidades en reparación por haber transitado en áreas inundadas, y otras a disposición del gobierno provincial y la Municipalidad, la mayor dificultad que tuvieron para circular en las últimas dos jornadas estuvo dada por los piquetes. La misma situación acusaba el servicio interurbano. Desde la Asociación de Transporte Automotor de Pasajeros se informó que ayer, alrededor de las 17, se interrumpieron los servicios como consecuencia de las numerosas interrupciones producidas por piquetes. Para esta tarde, estaba prevista una reunión entre los integrantes de Atap para analizar una presentación -por este tema- ante la Justicia, y otra administrativa ante la Subsecretaría de Transporte por las pérdidas económicas ocasionadas en la suspensión de servicios, tanto por la lluvia como por los cortes de ruta.>
El urbano, hasta donde puede llegar
Un 30 por ciento de la flota del transporte urbano de pasajeros estaba hoy fuera de circulación, tanto por estar afectada al traslado de personas y ayuda como por problemas mecánicos. Por esa razón, podía observarse alguna demora entre coche y coche que, la Dirección de Transporte de la Municipalidad, estimaba entre unos 12 a 15 minutos, aun en horas pico. La repartición informó que los recorridos se respetan, en general, aunque con limitaciones en el oeste y el norte, donde las calles permanecen con agua o están muy rotas (Acería, barrio Policial, Peñaloza sobre el límite de la ciudad), y en barrios Chalet, San Lorenzo y Centenario, donde aún queda agua.> No obstante, los cortes de calles modifican en forma permanente rutinas y recorridos, al punto que anoche -alrededor de las 21- se debió cortar el servicio.> "En las últimas 48 horas, prestar el servicio fue muy difícil", admitió el empresario Daniel Vidal. La situación se complicó desde el domingo, con cortes que se fueron multiplicando e intensificando en distintas vías: varios fueron en Blas Parera, otros sobre Aristóbulo del Valle, también en Peñaloza. En este último caso, "cuando se quiso hacer un recorrido alternativo por Juan Díaz de Solís, también cortaron la calle". > El sábado a la noche se vivió una situación particularmente tensa cuando, en medio de un piquete, un coche que circulaba por la zona norte intentó tomar un camino alternativo y recibió bolsas de basura y piedras, situación que generó temor al chofer y al pasaje.>
Interurbano, por rutas alternativas
En cuanto a los servicios interurbanos, la capacidad de cumplir con recorridos y horarios está asociada al estado de las rutas y a los piquetes. El servicio es normal para la empresa Paraná Medio, en tanto que las líneas que van hacia el norte de la provincia lo hacen por la ruta 1 hasta buscar un empalme con la 11. Se están restableciendo los servicios a San Cristóbal, Laguna Paiva y Recreo (que ya es normal), como también a Esperanza. En cuanto al cruce entre Santa Fe y Santo Tomé, los continuos cortes de ruta sobre el acceso al Puente Carretero obligan a realizar trasbordos o -en algunos horarios- desvíos por autopista.>
Desvíos para el tránsito pesado
Camiones circulando por calles céntricas, en recorridos diferentes de los habituales, forman parte, por estos días, del ya complejo panorama que ofrece la ciudad. El director de Tránsito municipal Eduardo Espósito informó que la instalación de una bomba extractora de agua detrás de barrio Centenario, motivó la interrupción del tránsito sobre la Mar Argentino. Por esa razón, los camiones que vienen a Santa Fe desde Paraná y van a Rosario o Buenos aires bajan a la altura de 1° de Mayo y toman por J. J. Paso hacia Boca del Tigre, y desde allí, a la autopista. No obstante, en razón de los piquetes, se desvía a los camiones por bulevar hasta Perón, Iturraspe, circunvalación y autopista hasta la ruta 19, donde empalman con la 34 para dirigirse a Rosario. Los camiones que se dirigen hacia el norte de la provincia y llegan de Paraná lo hacen por bulevar, Iturraspe, Perón y Blas Parera. Para los que vienen de Rosario por autopista, se dispuso que transiten por Iturraspe hacia López y Planes, bulevar, Marcial Candioti, Alem y ruta 168. Todo este esquema funciona "siempre y cuando no se produzcan piquetes", advirtió el funcionario municipal. En todos los casos, se recomienda a los conductores de camiones que circulen con precaución para no desplazar agua dentro de los domicilios, y a toda la población, para que se desplace con prudencia, debido a las condiciones atípicas que vive la ciudad.
En las empresas de transporte urbano de pasajeros ya se calcula cuánto se perdió como consecuencia de la situación de emergencia y la imposibilidad de prestar el servicio con normalidad, tanto por el estado de las calles y la afectación a tareas de la emergencia como por los cortes de rutas. Desde el jueves a la noche hasta ayer, Daniel Vidal estimaba que se había recaudado un 30 % de lo habitual. "Ésto nos genera problemas financieros que veremos cómo los resolvemos", anticipó.
De la Redacción de El Litoral
|