Más de la mitad de nuestra provincia deberá enfrentar en el corto plazo un proceso de recuperación económica inédito, después que las lluvias -que superaron holgadamente los 550 milímetros-, anegaron 12 de los 19 departamentos que conforman su territorio. Dicho en otras palabras, las intensas lluvias cubrieron 3.622.530 hectáreas de campo de los departamentos del centro-sur santafesino, la zona núcleo de la producción agropecuaria de la Pampa Húmeda y el corazón de la cuenca lechera más importante de América Latina.
En este último caso, porque en realidad las autoridades del Ministerio de la Producción todavía están reuniendo datos para una evaluación económica general, las mermas en el sector lechero se calculan en un 30%.>
Según informes, hay 15.745 establecimientos agropecuarios afectados. De ese total, conforme expresan voceros de la Mesa Provincial de Lechería, hay actualmente 2.300 tambos desactivados, que en los últimos 25 días debieron tirar la leche porque los camiones de las usinas no pudieron retirarla. La producción bajó a un 30 %, es decir, que a las pasteurizadoras llegaron 5 millones de litros/día menos. Superar la emergencia demandará por lo menos un mes.>
Belgrano, con la totalidad de su superficie (226.552 hectáreas) afectada; Caseros (335.335 hectáreas) bajo agua; Castellanos (640.767 hectáreas) también cubierta y Constitución (300.583 hectáreas) con exceso de agua, al igual que Iriondo (320.000 hectáreas anegadas) son los departamentos más comprometidos. La emergencia golpeó también fuerte a los departamentos Rosario, San Jerónimo, San Lorenzo, La Capital, Garay, Las Colonias y San Martín.>
Además, la superficie ganadera dañada es de 971.947 hectáreas; la tambera de 299.383 hectáreas. Es decir que de las 3.930.028 hectáreas que comprenden los 12 departamentos afectados por el exceso de lluvias, 3.622.530 quedaron literalmente bajo agua. Las pérdidas en el sector agrícola afectan a 2.351.200 hectáreas.>
Para los productores lácteos lo más grave fue la destrucción de las pasturas, por lo que la situación de la lechería es compleja y grave. Los perjuicios en este sector, que a criterio de los entendidos "son irreversibles", ya comenzaron a impactar en el mercado donde se verifica un faltante de productos lácteos. Se estima que hasta mediados de mayo se va a notar la falta de leche y derivados, teniendo en cuenta que muchos tambos deberán cerrar o reducir su producción, no sólo por el agua. Ahora viene el problema de la pastura.>
La inundación también impactó otros rubros económicos tradicionales de esta región, como las fábricas de muebles. El 80 % de las firmas de Esperanza, el 20 % de las rafaelinas y una gran parte de las que están radicadas en San Jerónimo Norte se encuentran afectadas. Pero al 80 % de las Pymes de Esperanza les será difícil retomar la actividad.>
Para atemperar estos efectos, el gobierno provincial fue autorizado por la Legislatura a endeudarse en 300 millones. Se estima que con ese monto otorgará subsidios, impulsará créditos blandos y absorberá la caída de la recaudación de los próximos meses.>