Semana Mundial por un Parto y Nacimiento Respetados
Un entorno amoroso para llegar a la vida
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Mamás y bebés tienen derechos que deben ser respetados antes, durante y después del alumbramiento. Merecen ser protagonistas de aquella "ceremonia" de llegada de una nueva vida.

El caso que vamos a relatar ocurrió en nuestra ciudad, hace un mes, en una maternidad pública. Una mamá iba a tener su cuarto bebé, pero sería el primero que pariría en el sistema hospitalario porque el padre de su nueva hija no tenía obra social.

Al igual que durante el nacimiento de su primeros tres hijos, ella pretendió que el futuro papá la acompañara a la sala de partos, que pudiera estar presente en aquel trascendental momento para ambos. Quería hacer uso del derecho que le correspondía -según averiguó en Internet-, establecido en la ley nacional N° 25.929.>

Pero no lo consiguió, a pesar de haber hecho una denuncia en la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y haber hablado con el jefe del Servicio de Ginecología y el director del establecimiento de salud. Tras su insistencia, consiguió que el jefe de ese servicio autorizara el ingreso de su marido a la sala de partos, pero le advirtió que antes debía hacerse una ecografía. En ésta, se advirtió que la beba pesaba más de 4 kilos, motivo por el cual se le indicó una cesárea urgente, a la que el padre no puede ingresar. Sin embargo, la beba nació con 3,200 kilos, con lo cual esta mamá se sintió ultrajada y maltratada por la situación vivida.>

Desde 1991, la Organización Mundial de la Salud plantea que un nacimiento debería desarrollarse teniendo en cuenta los siguientes puntos: nunca separar a la madre del bebé y el padre es libre de estar en todo momento, entre otros.>

La antes mencionada legislación nacional cuenta con la adhesión de nuestra provincia y está en vigencia desde hace tres años. En uno de sus puntos explica que la mamá tiene derecho a poder estar acompañada en el parto por la persona que ella elija (su pareja, una amiga, su madre, etcétera), para que aquel momento transcurra con una mano amorosa cerca. Sin embargo, esto no se está cumpliendo.>

Ayer se inició la Semana Mundial por un Parto y Nacimiento Respetados, que este año tiene como lema "Facilitemos un entorno amoroso". La fecha es la adecuada para reflexionar sobre la cuestión, a fin de que la situación vivida por esta mamá no se repita, para que las autoridades sanitarias hagan respetar los derechos que tienen madres y bebés en ese trascendental momento.>

No se cumple la ley

La Prof. Claudia Barreyro, coordinadora de la La Red Latinoamericana y del Caribe por la Humanización del Parto y el Nacimiento Respetado (Relacahuapan) filial Santa Fe, opinó sobre la experiencia vivida por esta mamá que, "dentro de la iniciativa de facilitar el acompañamiento amoroso en los partos existe esta ley nacional (25.929), que dice que la mujer puede ser acompañada en el parto por la persona que ella seleccione, lo que no se da en la práctica".

Advirtió que "los médicos pueden o no estar de acuerdo con esta ley, pero no pueden dejar de cumplirla. Es una ley nacional avalada por otra norma provincial, que lleva tres años de vigencia. En Santa Fe, esta ley no se cumple sistemáticamente, a pesar de que se conoce, y la gente no se queja por miedo a ser tratada peor. Esto ocurre porque estamos inmersos en una cadena de malos tratos". Por eso, recordó que la celebración de este año del Día Mundial por un Parto y Nacimiento Respetados apunta al parto y al nacimiento amoroso, pero también al bebé.>

La profesional anticipó cuáles serán los dos cambios fundamentales que habrá en la obstetricia en los próximos 10 años: la implementación de las casas de parto y el acompañamiento de las doulas.>

Respecto de las primeras, explicó que son "un anexo de un sanatorio u hospital, pero que está acondicionado como una casa común. Se parte del concepto de que el embarazo y el parto no son una enfermedad, de manera de que la mamá no ingrese como una enferma al establecimiento de salud. Ante una emergencia, se está cerca del establecimiento de salud. En el país hay una casa de parto, pero se ven muchas en Brasil y en Holanda, por ejemplo".>

En tanto, aclaró que las doulas son mujeres idóneas que acompañan el parto. "Son la mano amorosa que acompaña a la pareja también en el puerperio, con ayuda en la lactancia, en la casa, y de la mujer, en esa etapa. No está en el equipo de salud, sino en la parte del corazón, como si fuera una mamá. Se están empezando a ver en nuestro país".>

Potencialidades renovadas

En relación con el video "Evolución índigo", que se proyectará el próximo jueves 10 de mayo, Claudia Barreyro planteó que "es la potencialidad con la que están naciendo los chicos ahora. Índigo refiere al color del aura de los chicos. Son potencialidades renovadas, no diferentes. Ahora se habla de esto, pero se da desde siempre. La potencialidad más grande que tienen es el amor: son chicos que no toleran el maltrato, la mentira, la injusticia, les duele ver que los mayores mienten, aman la naturaleza, muchos son vegetarianos".

Asimismo, mencionó que "nos llama la atención que generalmente son chicos con déficit de atención: son tan inteligentes que cuando los docentes les presentan los conocimientos se aburren porque -en la globalidad- ven las cosas más rápido que nosotros y con la metodología de enseñanza antigua se aburren".>

Barreyro marcó el "itinerario" que recorren estos chicos ante esa situación: "Molestan a la maestra y al grado porque se aburren; luego, pasan a la psicopedagoga por problemas de conducta y empiezan un tratamiento por déficit de atención. El paso siguiente es el neurólogo y la prescripción de un tranquilizante. A ese chico que tiene la potencialidad del amor, a pesar de que el tema es facilitar su entorno amoroso, le estamos dando una droga para que no sienta lo que siente".>

Y concluyó: "En este documental se habla de cómo ponerles límites a estos chicos, lo que nos cuesta porque estamos tratando de repetir la forma en que nos trataron a nosotros. Pero se trata de ser mucho más creativos con ellos porque vienen a una sociedad mucho más evolucionada que la nuestra. Muchas veces, no los tomamos en serio o no nos damos el tiempo para escucharlos".>

Actividades

La Red Latinoamericana y del Caribe por la Humanización del Parto y el Nacimiento Respetado (Relacahupan) filial Santa Fe organiza diversas actividades -libres y gratuitas- para celebrar esta semana mundial. Comenzaron el miércoles 2 de mayo con la presentación del documental "9 lunas por una vida", que estuvo a cargo del biomúsico italiano Ezio Magliano.

Continuarán el jueves 10 de mayo, a las 18, en la Escuela Sara Faisal ubicada en 25 de Mayo 1810, de nuestra ciudad, con una charla-debate sobre el tema "�De qué hablamos cuando hablamos de parto y nacimiento amoroso?", y se presentará el video testimonial "Las Caras de la Luna", de la partera patagónica Karina Antúnez.

Se presentará la película documental "La evolución índigo: una mirada sorprendente hacia los niños que están llegando", hecho en Australia por científicos. También se difundirá la Ley Nacional 25.929 de derechos de padres e hijos durante el proceso de nacimiento. Las actividades fueron declaradas de interés por la Honorable Cámara de Senadores de la Nación y están destinadas a futuros padres, padres, abuelos, educadores, neurólogos infantiles, entre otros interesados en el tema.

Información y libertad

La información es indispensable para que cada mujer pueda escoger libremente la forma de dar a luz y siempre sin perder de vista que es ella la que debe decidir lo que quiere o no quiere.

No cabe dudas de que, gracias a los adelantos médicos, se salvan vidas de madres y bebés durante el parto. Pero ya nadie puede negar tampoco que nos hemos sobrepasado los límites. Lo que debería ser de aplicación puntual y efectiva se ha convertido en habitual y dañina. Las excesivas intervenciones médicas en el parto interrumpen su proceso natural y tienen como consecuencia un exceso de utilización de fórceps, de cesáreas "in-necesáreas", de episiotomías y de complicaciones posparto (dicho de otra manera, sufrimiento innecesario para madre y bebé).

La investigación evidencia que las experiencias vividas en los primeros momentos de la vida (gestación, nacimiento y primera infancia) dejan en el ser humano una huella imborrable cuyas consecuencias le acompañarán para siempre. Con la intención de prevenir posteriores secuelas psicoemocionales invitamos a madres, padres y profesionales a respetar el siguiente Decálogo de la Plataforma Pro Derechos del Nacimiento:

1- El bebé tiene derecho al reconocimiento de su capacidad física y emocional, en su vida intrauterina y extrauterina, especialmente en el tránsito entre ambas.

2- La madre y su bebé tienen derecho a la intimidad y respeto, antes, durante y después del parto.

3- El bebé tiene derecho a ser atendido personalmente por su madre, como mínimo durante el primer año. La madre tiene derecho a disfrutar del contacto íntimo con su bebé cuanto lo desee.

4- El bebé tiene derecho a disfrutar de la lactancia materna a demanda, al menos el primer año; a que en su estancia en el hospital se respeten lo "10 pasos para la lactancia feliz" establecidos por Unicef y la Organización Mundial de la Salud (OMS) y recomendados por la Asociación Española de Pediatría.

5- El bebé y su madre tienen derecho a permanecer juntos en las horas y días posteriores al nacimiento. Ninguna exploración ni estancia hospitalaria justifican la separación de ambos.

6- El bebé tiene derecho a permanecer pegado al cuerpo de su madre durante los primeros meses de vida extrauterina. El contacto cuerpo a cuerpo es vital para instaurar en él la seguridad y la confianza.

7- El bebé prematuro tiene derecho a ser incubado con el método Madre Canguro. Ninguna Unidad de Neonatología es más saludable para el bebé que la piel materna.

8- El bebé y su madre tienen derecho a que se respeten el momento, ritmo, ambiente y compañía en el parto-nacimiento y a que el mismo transcurra de forma fisiológica. Un bebé y una madre sanos tienen derecho a no ser tratados como enfermos.

9- El bebé intrauterino tiene derecho a que el estado emocional de su madre no sea alterado por un exceso y abuso de controles durante la gestación.

10- Los padres tienen la obligación de buscar y derecho de recibir toda la información y, bien asesorados, tomar personalmente todas las decisiones relacionadas con el bienestar del bebé.

Fuente: Dar a Luz (ONG de Buenos Aires, sede de la Red para el Parto Humanizado).

Relevancia del entorno

La estandarización de los cuidados que se brindan en los servicios de Maternidad y el énfasis de la rapidez como valores y sinónimos de alta calidad de atención son causas directas en el alto número de cesáreas e intervenciones sin aval científico a la que son sometidas mujeres y niños recién nacidos.

El escenario del parto ha sido despojado de la mística femenina y sexual y desplazado de la esfera social a la esfera exclusivamente médica. Después de varias décadas de investigación, experimentación y evidencias acerca de la relevancia del "entorno" en el proceso del nacimiento, aún siguen ocurriendo nacimientos estandarizados, sin contemplar a la parturienta como mujer, portadora de valores, principios y cultura propios.

Se desestiman los efectos que un entorno hostil produce al parto y al nacimiento, perjudicando la salud de la mamá, el bebé y la familia. No es suficiente conocer esto como una generalidad que puede o no llevarse a cabo. Es necesario para quienes pretenden asistir partos seguros, respetados y saludables asumir el compromiso de involucrarse desde los aspectos fundamentales concernientes a la mujer y su fisiología, contemplando todos los aspectos del parto natural: biológico, sexual, emocional, psicológico y social.

Las siguientes son las conductas adecuadas para facilitar un entorno amoroso:

- Respetar la integridad de la mujer: sus valores, creencias, cultura, decisión y necesidades: el respeto por la intimidad de un hecho sexual que requiere no ser perturbado, ubica al profesional en un plano de no interferencia y un adecuado lugar de acompañamiento y asistencia oportuna para un parto seguro.

- Reconocimiento del protagonismo de la mujer en la escena del parto: reconocer la capacidad de la mujer para parir implica permitir que realice un ejercicio genuino de su autonomía, donde pueda desplegar todos su recursos. Esto requiere de un desplazamiento del asistente del parto a un plano de absoluta discreción, de importancia vital para el desarrollo del proceso, donde su actitud y su calidad humana propicien un ambiente cálido, íntimo y respetuoso.

- Sensibilización de los profesionales: repensarse como asistentes de la mujer en situación de parto implica sensibilizarse acerca de sus prácticas, incorporar actitudes reflexivas acerca de un entorno más humanitario y amable en todos los aspectos de la vida.

- Conocimiento: la comprensión de la fisiología del parto, no sólo desde su perfil biomecánico, brinda las herramientas intelectuales que permiten favorecer que este evento ocurra sin complicaciones.

El parto natural se lleva a cabo bajo los efectos de las mismas estructuras cerebrales y hormonas involucradas en el sexo y en el enamoramiento. Todo lo que ponga en actividad la corteza cerebral, que es lo que distingue al ser humano de otros primates, y asiento de "lo racional", inhibe el proceso del parto como inhibirían una relación sexual.

- Cuidado: el miedo frente a personas desconocidas, el trato rudo, las luces intensas o el sentirse sola estimulan las hormonas del estrés y al cerebro racional inhibiendo al parto. El saber profesional puesto a disposición del cuidado y vigilancia de un proceso saludable no implica sometimiento ni manipulación.

- Compromiso: cada actitud cuenta, nunca es poco lo que podamos hacer. Se puede hacer mucho para facilitar un entorno amoroso del parto. Ser y sentirse parte de este acto de amor y entrega de fundamental trascendencia en la vida de la mujer y esencial en la del niños y niñas que nacen.

- Respeto: hablar lo menos posible, con un lenguaje claro y comprensible, sin infantilismos. Generar un ambiente íntimo, cálido, evitar los ruidos, las luces potentes, evitar el frío del aire acondicionado. Responder amablemente a las necesidades de la mujer (ingesta, necesidad de compañía o de soledad, contacto físico, etc.). Fomentar la libre expresión (gritos, llanto, risas, gemidos). No abrir juicios de valor sobre su conducta. Facilitar la búsqueda de la postura acorde a las necesidades. Fomentar el vínculo inmediato madre-hijo, como hecho fundante de futuros vínculos. Valorar los beneficios del corte tardío del cordón. Estimular la lactancia materna inmediata al parto.

Fuente: Dar a Luz (ONG de Buenos Aires, sede de la Red para el Parto Humanizado).

Mariana Rivera