Atentado en el Líbano contra la Fuerza Interina de Naciones Unidas
Condena y pesar por la muerte de seis cascos azules españoles
Un vehículo Renault Express, cargado con 50 kilos de explosivo, placas de matrícula falsas y el número de bastidor manipulado, acabó con la vida de seis cascos azules españoles -tres de origen colombiano- en el Líbano, cuando viajaban en vehículo militar sin inhibidores de frecuencia.

EFE-AFP

La muerte de seis cascos azules españoles en un atentado en el sur del Líbano ha provocado numerosas reacciones de condena, solidaridad y pesar tanto en España como en Europa y en Medio Oriente.

Los seis soldados de las Fuerzas Armadas españolas -tres de ellos de origen colombiano y los otros tres españoles- formaban parte de la Fuerza Interina de las Naciones Unidas en el Líbano (Finul) y murieron ayer cuando un coche bomba con 50 kilos de explosivos explotó al paso del vehículo blindado BMR en el que viajaban, dejando a otros dos militares españoles heridos.>

Las expresiones de condena se han sucedido desde poco después del atentado y han continuado hoy, en que el ministro español de Defensa, José Antonio Alonso, se encuentra en el Líbano, donde ha manifestado que "no tengo ninguna duda de que se ha tratado de un atentado terrorista que busca la desestabilización en el sur del Líbano y cuestionar la misión Finul de las Naciones Unidas", .>

El ataque ayer contra las tropas españolas es "un hecho que exige mayor atención y mayor capacidad de coordinación", afirmó Romano Prodi, primer ministro de Italia, país al mando de la Finul.>

Prodi llamó ayer por teléfono al presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, para expresarle sus condolencias por la pérdida de los seis soldados.>

Pesar del rey

Esta madrugada, el rey de España desde Shanghai (China), donde se encuentra en visita oficial, manifestó su "hondo sentimiento de pesar" y su "más enérgica condena".

La Comisión Europea (CE) condenó hoy en los "términos más fuertes" el atentado y manifestó en un comunicado de la comisaria de Asuntos Exteriores, Benita Ferrero-Waldner, que "nuestros pensamientos están con las familias y los amigos de las víctimas de este ataque".>

También la presidencia alemana en la UE condenó hoy "enérgicamente el pérfido atentado contra soldados españoles" de la Finul y transmitió a sus familias su solidaridad y el deseo de una rápida y completa recuperación de los heridos.>

El Alto Representante para Política Exterior y de Seguridad de la Unión Europea (UE), Javier Solana, expresó ayer su "solidaridad y consternación" por este ataque a las fuerzas de paz de la ONU en el Líbano.>

En una declaración institucional, el gobierno libanés lamentó hoy el ataque al considerarlo un "acto terrorista no sólo dirigido a las Fuerzas de la ONU sino también contra el Líbano". Ya ayer, el presidente libanés, Emile Lahud, lo había condenado de "forma rotunda".>

Condena del Hezbolá

La milicia chií libanesa Hezbolá, se apresuró a desvincularse del ataque y el mismo domingo manifestó su condena y lo calificó de "acción sospechosa que perjudica a los habitantes del sur del Líbano y aumenta la inseguridad".

El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Manusher Mottaki, condenó el atentado en una conversación telefónica con su colega español, Miguel Ángel Moratinos, quien pidió la "ayuda" de Teherán para esclarecer las causas y motivaciones del ataque, según informó hoy la agencia de noticias iraní Irna.>

En esa conversación, Mottaki se comprometió a pedir al embajador iraní en Beirut que colabore en la investigación del atentado.>

También Moratinos recibió anoche una llamada de su colega israelí, Tzipi Livni, quien le expresó su pésame y le ofreció la ayuda del país.>

Asimismo, ayer, el gobierno israelí lamentó "profundamente la muerte de los soldados españoles del contingente de Finul".>

El portavoz del Ministerio israelí de Exteriores, Mark Reguev, explicó que funcionarios israelíes "han estado en contacto directo tanto con la Finul como con el gobierno español y les han ofrecido la ayuda que sea necesaria".>

Sin inhibidores

El ministro español de Defensa afirmó que el coche bomba contenía 50 kilos de explosivos y admitió que el vehículo blindado BMR español en el que viajaban las víctimas no llevaba inhibidores de frecuencia, que permiten anular mecanismos de activación de explosivos por radiofrecuencia.

Sobre las medidas de protección en los vehículos Blindados Medios de Ruedas (BMR) de la Brigada española desplegada en el Líbano, admitió que no llevan inhibidores, pues -señaló- según le informó el jefe del Estado Mayor de la Defensa español no existía un riesgo de ataque de este tipo, frente a lo que ocurre en Afganistán.>

Precisó que el 7 de noviembre el jefe del Estado Mayor de la Defensa español ordenó que todos los vehículos llevaran inhibidores, aunque el fabricante los suministró el pasado 30 de mayo y los primeros fueron instalados en vehículos desplegados en Afganistán.>

Alonso en rueda de prensa en la base española Cervantes del contingente desplegado en el Líbano reveló que se trata de un vehículo Renault Express con matrícula falsa y el número de bastidor manipulado, lo que hace suponer que procedía de "fuera del Líbano".>

El atentado se produjo a 10 kilómetros de la frontera con Israel. El coche-bomba estaba estacionado al borde de la ruta entre las ciudades de Marjayun y Jiam, por la que circulan frecuentemente las patrullas de la Finul.>

Los latinoamericanos que murieron

Los tres jóvenes soldados colombianos que murieron en el atentado en el sur del Líbano donde formaban parte del contingente militar español, ilustran la paradoja de los latinoamericanos que buscaron en España un futuro mejor y perdieron la vida en actos de violencia.

Procedentes de Colombia, escenario de un conflicto armado de varias décadas, Jefferson Vargas Moya, de 21 años, Jeyson Alejandro Castaño Abadía de 20 años, y Yhon Edisson Posada Valencia, de 20 años, murieron sin embargo lejos de Neiva, Pereira y Manizales, en su país natal.

Como ellos, los tres españoles muertos en el ataque, apenas superaban la mayoría de edad.

De los 1.100 soldados españoles desplegados desde agosto pasado en el sureste del Líbano, cerca de la frontera con Israel, en lo que Madrid califica como una "misión de paz", unos 120 son nacidos en Colombia, Ecuador y Bolivia, según datos del Ministerio español de Defensa.

"Son soldados voluntarios que han elegido su destino", explicaron fuentes del Ejército de Tierra, fuerza a la que pertenecían los soldados fallecidos como integrantes de la Brigada de Paracaidistas de Alcalá de Henares, este de Madrid.

De lejos, los ecuatorianos y los colombianos son los extranjeros más numerosos en las Fuerzas Armadas españolas. De los 78.000 efectivos de tropa y marinería, 4.300 son extranjeros y de éstos, 1.824 son ecuatorianos y 1.676 son colombianos, seguidos por 198 bolivianos.

La edad de alistamiento es a los 18 años. Una vez que hacen las pruebas de acceso y eligen su destino, reciben entrenamiento en la unidad a la que van destacados, indicaron fuentes castrenses, que sin embargo no pudieron precisar cuánto dura el período de entrenamiento y formación.

Los colombianos estaban incorporados en las Fuerzas Armadas españolas en "condición de contratados extranjeros", precisó la embajada de Colombia en un comunicado en el cual indicó que está a "total disposición" de las autoridades y los familiares.

Según el diario El País, "el contrato que se ofrece a los extranjeros dura un máximo de tres años y es muy restrictivo en cuanto a los destinos que pueden ocupar".

5 por ciento

La presencia de soldados de origen latinoamericano en las Fuerzas Armadas españolas alcanza ya el 5 % y ha registrado un crecimiento progresivo desde que en el año 2002 el ejército español admite en sus filas a extranjeros de países hispanoamericanos y de Guinea Ecuatorial.

Los ecuatorianos son los más numerosos, seguidos de los colombianos.