Reunión cumbre en la Unión Industrial de Santa Fe
Los industriales piden medidas pero que no afecten el modelo
Evitar las suspensiones de personal es el principal objetivo que se plantearon los empresarios reunidos ayer en la entidad. Foto: Luis Cetraro

Reclaman que las soluciones que se tomen para paliar el problema energético no impliquen un sacrificio del modelo productivo. Creen que la crisis también debe ser asumida por los usuarios residenciales.

La Unión Industrial de Santa Fe (UISF) se mostró preocupada por la situación que vive el sector a partir de las restricciones energéticas y pidió que el gobierno tome las medidas que eviten un agravamiento en las condiciones de producción sin que afecten el modelo productivo.

"La única solución que no se puede aceptar es la de superar las actuales restricciones con un sacrificio del modelo productivo", señalaron en un comunicado que esta mañana la Fisfe llevó a la Unión Industrial Argentina (UIA).>

Los empresarios se reunieron ayer por la tarde en la sede de la entidad donde, después de una larga discusión, acordaron pedir al gobierno, en primer término, que "reconozca que el problema existe" y al mismo tiempo encarar "un plan de coyuntura que permita superar las restricciones actuales".>

"El gobierno tiene que transmitirle a la sociedad que existe un problema y, como todo el mundo consume energía, que los sacrificios no recaigan sólo en nosotros, los industriales. Que el costo se distribuya lo más eficiente y equitativamente posible", pidió Carlos Bertone, el representante de la Unión Industrial de Santa Fe en la Federación de Industrias de la provincia.>

La mayoría de las empresas afiliadas a la entidad están sufriendo las restricciones de energía pero, de acuerdo con los dichos del vicepresidente de la UISF, Javier Martín, el problema aún es manejable. "Estamos haciendo todo lo posible para que la situación no se agrave", afirmó.>

"Todas las empresas de la región están viviendo las dificultades en las restricciones energéticas. Y nos preocupa la evolución de la crisis: pasamos de tener cortes entre las 18 y las 22 horas, a tenerlos de 16 a 23 y ahora dicen que está en estudio hacerlo las 24 horas, con lo cual se tornaría muy difícil mantener los ritmos actuales de producción y generarían reacomodamientos. Queremos evitar a toda costa la suspensión de personal", explicó Javier Martín.>

El problema, destacó Martín, es que las restricciones "comienzan por los grandes usuarios, que a su vez afectan la cadena de valor hacia abajo y terminan perjudicando después a los medianos, a los chicos y a todo el mundo. Hoy el crecimiento está amenazado seriamente. De continuar esta situación se afectara. Ya hay muchas empresas que están perdiendo producción", resaltó.>

Para todos

Más adelante, en el documento piden que "las restricciones a los suministros energéticos no recaigan solamente en el sector industrial" y solicita "buscar soluciones que distribuyan las cargas causando el menor costo productivo y social".

"No queremos que se produzcan efectos no deseados en el aparato productivo como suspensiones laborales, rupturas de cadenas de valor y postergación de inversiones que en definitiva harán caer la actividad económica", dicen.>

"La solución no pasa sólo por recortar el consumo industrial. El consumo domiciliario creció 26 % el último año, por lo cual tiene que formar parte de la solución del problema. Se tiene que involucrar a todo el mundo. Hay que crear conciencia y se debe racionalizar el consumo de energía porque hoy es un bien escaso y lo será hasta finales de 2008. Entonces sólo con el sector industrial no vamos a solucionar el problema", enfatizó Javier Martin.>

Otro de los temas que preocupa a los industriales santafesinos es la falta de planificación en las restricciones, por eso, piden, "una planificación clara, para que la producción pueda realizar los máximos esfuerzos en la programación de su producción".>

Los industriales se quejan porque las restricciones se anuncian de un día para el otro, "con lo que se hace muy difícil tomar las medidas necesarias para adecuar los sistema de producción".>

Finalmente, reclaman del Estado una solución estructural del problema que "implica una definición geopolítica del gobierno sobre la matriz energética de los próximos 10 años".>

Panorama de hoy

En la provincia de Santa Fe el panorama de restricciones a los grandes consumidores se mantiene sin cambios desde el viernes pasado. Tanto las empresas con procesos productivos electrointensivos como los mega centros comerciales, que compran energía a la EPE o al Mercado Mayorista, siguen bajo las mismas penalidades si se exceden respecto de su demanda de potencia registrada en 2005.

Son unos 2.500 los llamados grandes clientes en el territorio provincial, pero de este sector sólo una parte ha resultado afectada por la resolución 1.281 de la Secretaría de Energía de la Nación.>

En toda la bota son 480 las empresas y comercios que sufren las restricciones de 16 a 24 horas. Se trata de aquellas firmas cuya demanda sobrepasa los 300 kW de potencia. En nuestra ciudad y su zona de influencia es de apenas media docena el número de afectados (lo que muestra el bajo desarrollo industrial local). Según la nómina proporcionada por la Empresa Provincial de la Energía, las firmas bajo control son: Celulosa, PB Leiner, Cervecería Santa Fe, Bahco, Milkaut, Friar y Wall Mart.>

Presentes

De la reunión participaron Carlos Bertone (Cinter); Javier Martin y Mauricio Tolosa (PB Leiner); Héctor Bar y Raúl Raimondi (Bahco); Norberto Velazco (File Ingeniería); Ignacio Ferraro y Eduardo Rohr (Cifive); Fabián Ardeti (Insuga SA); Jorge Aseguinolaza (Livio Di Santo); Alejandro Bes (Grupo Facorsa); Mirtha de Rodríguez (Ruedas Rar SRL); Carlos Lertora (Celulosa Moldeada); Eduardo Cetta, Javier Caspani y José Maciel (Cervecería Santa Fe); Roberto Cutchet (Joaquín Cutchet e Hijos); Amadeo Formisano (Gani) y Alexander Strassle (Nestlé Purina).

Crítico panorama en la región

La situación de las empresas de la región afectadas por las restricciones energéticas seguía siendo crítica ayer. En Celulosa Moldeada, una empresa gas intensiva, están trabajando al 50 % en una de las dos líneas de producción, la otra está parada. "Desde el 29 de mayo, estamos con restricciones", informó Carlos Lértora. "En mayo no trabajamos 50 horas y en lo que va de junio 250", dijo al tiempo que reconoció que, de no modificarse la situación, a partir de la semana próxima van a tener dificultades en la provisión a sus clientes.

En Bahco, por su parte llevan dos semanas con reducción del 50 % del consumo de energía en los horarios pico que afectan a uno de los dos turnos de la fábrica. Por exceso de demanda venían trabajando al límite de la capacidad de la fábrica, que exporta el 50 % de su producción, y si por ahora no han tenido retrasos serios en la entrega de los pedidos.

En PB Leiner, están trabajando con restricciones y reasignando turnos de producción. No hubo suspensiones ni anticipo de licencias. Sólo están autorizados a consumir el 35 % de la energía eléctrica de lo habitual. Ayer compraron el segundo grupo electrógeno.

Finalmente, en Gani ayer estaban trabajando normalmente, luego de que la empresa licenciara a parte del personal 8 días en mayo y 10 en junio. "LLevamos 6.000 horas hombre caídas desde que empezaron las restricciones", apuntó Amadeo Formisano, vicepresidente de la compañía.

El problema de la empresa es indirecta ya que uno de sus proveedores, Petroquímica Río Tercero, tiene problemas para producir TDI, un compuesto químico para la fabricación de los colchones de espuma.

La Secretaría

de Energía acordó con la Autoridad Interjurisdiccional de las Cuencas de los ríos Limay, Neuquén y Negro (AIC) que las centrales hidroeléctricas Piedra del Águila y El Chocón sigan generando electricidad aún en situación de "operación extraordinaria", por la bajante de sus embalses a los niveles mínimos. Con esta medida, se mantienen alrededor de 320 Gigawatts de volumen de energía, claves para el suministro eléctrico. De todas maneras, la AIC fijó los límites para que el riego de la región del Comahue y el suministro de agua para la población no se vea perjudicada.

Gabriel Rossini