¿El origen del habla es divino? ¿Cuáles son sus mitos fundantes? ¿Cuál es el punto de vista logocrático, que parte de la afirmación de que el logos precede al hombre y su uso es una suerte de usurpación? De estos temas se ocupa George Steiner en "Los logócratas".
"El hombre no es dueño del lenguaje, sino su servidor", sostiene Steiner, quien reconoce su mayor influencia en la escuela de Frankfurt. En este libro se ocupa de Benjamin, de las religiones del Libro y los disidentes del Libro (el incendio de bibliotecas y la censura), e incluye también dos entrevistas y un cuento (de logros no muy felices, en verdad).>
Cuando le preguntan dónde se produce hoy la mejor literatura, responde que en Europa del Este (la entrevista es de 1994) y en América Latina. "La gran literatura, el gran pensamiento, florecen bajo presión... Cuando a Borges le preguntaron por qué no abandonaba los peligros de Buenos Aires en la época de los peronistas para ocupar un puesto en Harvard, contestó sonriendo: `La censura es la madre de la metáfora"'.>
Hay algo particular en las teorías de Steiner y que depende quizás de lo que confiesa en una entrevista: "¿Dónde está lo que verdaderamente me diferencia de la mayoría de mis colegas americanos? Puedo respetar y entenderme con cualquiera, o casi que viva sus creencias. Es una cosa muy peligrosa", y cita su libro de diálogos con un eminente fascista francés, Pierre Boutang. "Diferimos en todo salvo en el respeto mutuo y en la capacidad de discutir sobre nuestras diferencias, porque él ha puesto su vida de acuerdo con su pensamiento y yo he tratado de vivir totalmente mis convicciones. Lo que no soporto es ver el populismo democrático expresado y proclamado a bombo y platillo por quienes se lo deben todo a la gran cultura, llevan una vida protegida y privilegiada en los bosquecillos de la academia e intentan ganar en los dos tableros". Publicó el Fondo de Cultura Económica y Siruela.>
>