CAROLINA MELCHIORI Y PABLO BAGILET
Dos músicos rumbo a Michigan
Carolina y Pablo cursarán el Doctorado en Contrabajo, y el de Percusión, respectivamente, en la Universidad de Michigan, donde también trabajarán. Foto: ARCHIVO EL LITORAL

Ambos nacieron y se formaron en nuestra ciudad. Vienen de estudiar y trabajar en la Universidad de Georgia. Ahora, parten hacia Michigan para completar sus carreras académicas. Este martes, ella dictará el Curso de Perfeccionamiento en Contrabajo en la Escuela de Música.

Carolina Melchiori y Pablo Bagilet son dos jóvenes músicos santafesinos que, en pocos años, han construido una carrera académica y profesional más que meritoria. A fines del año pasado, ella finalizó su Master en Contrabajo en la Universidad de Georgia, Estados Unidos. De allí mismo, él se graduó como Master en Percusión. Ahora, el desafío para ambos es un doctorado en cada de una de sus especialidades en la Universidad de Michigan, en el Estado del mismo nombre.

Antes de partir nuevamente hacia el país del norte, donde permanecerán becados para estudiar, enseñar y tocar, Melchiori brindará un Curso de Perfeccionamiento en Contrabajo en la Escuela de Música N� 9901, que se realizará entre este martes y el jueves en la misma institución. La apertura de las jornadas contará con la presentación de la propia disertante en un recital (ver "Aprender y escuchar").>

DIFÍCIL, PERO POSIBLE

Entre la reciente experiencia y la que se avecina, no dejan de tener importancia, para los dos, sus largos años de estudio en nuestra ciudad. Bajo la tutela del profesor Norberto Juez, Carolina estudió contrabajo en la Escuela de Música, formó parte de las orquestas Sinfónica de Niños y Sinfónica Juvenil, y luego cursó en el Instituto Superior de Música (ISM) de la UNL. Similar es el recorrido de Pablo: se inició en el Crei, pasó por la Escuela de Música y estudió en el ISM. En 2002, los dos se transfirieron a la Universidad de Georgia.

-�Cómo se sienten en este momento de sus carreras?PB: -Hemos avanzado mucho en el crecimiento personal. Fue bastante difícil llegar hasta donde estamos. Fue difícil llegar a Estados Unidos, hacer la Licenciatura, y conseguir becas... Lo vivimos con una felicidad enorme.CM: -Estoy muy agradecida y conforme. Empecé de chica con la música, pero ya era grande cuando inicié el estudio del contrabajo. Estoy muy agradecida por la enseñanza que recibí acá. Me di cuenta de que realmente me gustaba lo que había elegido. Llegamos a Estados Unidos, donde son muchas las diferencias y las exigencias, y ahora estamos llegando al último nivel educativo. Costó mucho, pero lo logramos. -�Cuáles son esas diferencias entre el sistema educativo de allí y el de acá? CM: -Las diferencias no se centran ni en la enseñanza ni en el nivel docente, sino en la infraestructura y en los recursos. Y eso facilita tanto el aprendizaje como la enseñanza. Allá, no hay una orquesta en una ciudad, sino diez en un Estado, lo que favorece mucho conseguir trabajo.PB: -Otra de las diferencias es que allá nosotros tenemos llave de la Universidad, por ejemplo. Y, si son las tres de la mañana del sábado y querés estudiar, podés entrar y salir cuando querés. Eso y contar con los instrumentos, más en mi caso, puesto que soy percusionista, resulta fundamental para nuestro trabajo.

UNA ELECCIÓN

En la Universidad de Georgia, los dos no sólo estudiaron, sino que también trabajaron. Carolina coordinó el Programa de Cuerdas para Chicos, bajo el título de Master Teacher, durante cinco años. "Ahora, en Michigan, seguramente tendré que tocar en orquestas y agrupaciones. Va a ser muy interesante", prevé.

Pablo, por su parte, señala que, "al dictado de clases a nivel universitario y a la intervención en la orquesta de la universidad, se suma conducir el ensamble de percusión".>

A pesar de haber extrañado los afectos mientras se estableció en Georgia, Carolina, a sus 28 años, no duda en reafirmar su elección de vida. "Uno elige esto como otros pueden ser médicos o abogados. Lo único necesario es que te tiene que gustar mucho. Se elige una forma de vida. Es una profesión", define al contemplar los años de estudio, los viajes, y lo que significa ser parte del mundo de la música sinfónica. "Lo importante y lo más lindo es poder volver a la escuela, y ofrecer algo", añade.>

Juez, quien fue el primer docente de contrabajo de Carolina, apunta que "lo que se hace en ocho años ella lo hizo en cuatro años y medio". Los dos "fueron alumnos brillantes en la escuela y, como institución, estamos orgullosos de haberlos asistido. El mérito es de ellos; lo nuestro fue marcar el camino que recorrieron solos".>

Escuchar y aprender

El curso que dictará Melchiori comenzará este martes, a las 20.30, con el recital que ella misma presentará en el Salón de Actos de la Escuela. Allí, la joven interpretará junto a docentes y ex alumnos de la institución obras de Dvorak, Giorgis, Villani CortÉs, Runswick, Piazzolla, Amato, Fryba, Shostakovich, Misek y Bottesini.

El miércoles, se darán clases grupales e individuales sobre Técnica General de Contrabajo. El jueves, se realizarán clases de nivel inicial, de repertorio orquestal, grupales e individuales.

Los costos son de $ 50 para activos, y $ 20 para oyentes. En ambos casos, se incluye la entrada al recital.

Informes: Escuela de Música (Gobernador Candioti 1954). Tel.: (0342) 457 2943. E-mail: [email protected].

De la redacción de El Litoral