ANALISIS
¿Cuál cambio?
Por Emerio Agretti

Más que un lanzamiento de campaña, fue un acto de gobierno. El obligado acompañamiento ministerial y de gobernadores, el cotillón celeste y blanco, la minuciosa diagramación de presencias y ubicaciones, y el eficazmente articulado contenido del discurso de la candidata, subrayaron esa condición.

Al dejar afuera a los elementos más identificados con la liturgia y el folclore partidista -que no pudieron evitar la confrontación física-, la esposa del presidente recuperó para sí el afán contenedor del concepto movimientista. Y la condición de "gesta" que otorgó a la etapa de gobierno iniciada por su marido, colocó a la preanunciada segunda instancia varios niveles por encima de una simple compulsa proselitista.>

En este sustrato patriótico con que se busca impregnar el traspaso del poder -una estrategia continuista apoyada en la íntima cercanía y la asociación de intereses a la que extrañamente se designa como "renuncia"-, es llamativo el empeño en procurar una legitimación formal de la candidatura. Así, el coro de operadores presidenciales habla de "cuadro político", como si esa categoría hubiese sido el factor determinante de la elección; el ineludible apoyo de los mandatarios alineados -convencidos de una u otra forma para ello- y de las organizaciones afines se lee como "consenso"; y se recurre a extravagantes asimilaciones conceptuales para conjugar continuismo y cambio, sin explicar por qué hay que esperar para el prometido salto cualitativo de las instituciones (que, por lo demás, y a juzgar por el discurso de la primera dama, ya funcionan de manera impecable).>

Decir que, con uno u otro rostro es el mismo aparato de poder el que busca perpetuarse, parece tan obvio como admitir que ese paso es permitido -soslayando escándalos de corrupción, cuestiones estructurales irresueltas y los riesgos para el "modelo" que supondría un cambio en el contexto internacional- por la salud de que siguen gozando los principales indicadores de actividad económica. "La vida de los argentinos se arregla o se desarregla desde la economía", corroboró la candidata presidencial. Y le agradeció a su marido.>