El premio al mejor equipo Argentina respondió a las expectativas y por eso el título es el premio que más se ajustó a los merecimientos. Los dirigidos por Tocalli vencieron con autoridad y fueron, sin dudas, los mejores del Mundial.
De la Redacción de El Litoral
El seleccionado argentino de fútbol respondió a las expectativas que generó en el Mundial Sub 20 de Canadá no solamente por los nombres que conformaron el plantel, sino por la mística e historia que rodea a los equipos nacionales en los certámenes ecuménicos de la categoría.
La constelación de estrellas que dirigió Hugo Tocalli brilló en su conjunto, tras un inicio en el que pareció que cada jugador quería ganar el torneo solo.>
En eso fue fundamental el trabajo del entrenador, que tuvo la autoridad para encauzar y retar a futbolistas que se cotizan en millones de dólares, y la sapiencia para imponer un estilo de juego que pocos seleccionados en el mundo practican: tratar bien la pelota y atacar al rival sistemáticamente.>
Lo novedoso es que Argentina defendió durante todo el certamen con cinco jugadores y atacó con la misma cantidad de futbolistas, no solamente ante rivales accesibles, que los hubo, sino también frente a adversarios de fuste, que fueron superados con claridad por el conjunto albiceleste.>
El debut contra República Checa, el 30 de junio, en el Frank Clair Stadium, de Ottawa, dejó sensaciones ambiguas, ya que el empate sin goles fue un resultado mentiroso porque el equipo de Tocalli fue un "huracán" de fútbol que chocó contra la falta de puntería de sus delanteros y un muy buen trabajo del arquero checo Radek Petr.>
Argentina, tres días después y en el mismo escenario, dio la primera muestra de contundencia en el certamen, al vapulear a Panamá por un rotundo 6 a 0.>
Más allá del buen rendimiento en la ofensiva, el técnico argentino se quedó preocupado por algunas fallas en el fondo, algo que en el primer partido no había existido.>
El equipo nacional, con la clasificación casi asegurada, se midió el 6 de julio con Corea del Norte, en el cierre de su participación en el Grupo E que se desarrolló en Ottawa, y el exiguo 1 a 0 dio la primera señal de alerta grave.>
Los últimos 20 minutos del encuentro fueron de dominio total del campeón asiático y, de no ser por la extraordinaria tarde del arquero Sergio Romero, la victoria no se habría consumado.>
El balance de la primera fase del mundial dejó un saldo positivo por un lado, ya que Argentina ganó el Grupo E con siete unidades, producto de dos triunfos y un empate, con siete goles a favor y ninguno en contra; pero, también, uno negativo, dado que el equipo no funcionó como tal.>
Tocalli, un hombre de experiencia en este tipo de certámenes, tuvo la primera mala noticia con el desgarro en la cara posterior del muslo izquierdo de Damián Escudero en la victoria sobre Panamá; luego, la de Mauro Zárate (sinovitis en la rodilla derecha) antes del partido por los octavos de final ante Polonia y, por último, la de Angel Di María (la misma que Escudero), en el cotejo frente a Chile, antes de la final contra República Checa.>
"Las lesiones fueron complicaciones y nos marcaron preocupaciones. Pero supimos reponernos", sintetizó Tocalli en diálogo con Télam.>
El seleccionado argentino encaró el segundo tramo de la Copa del Mundo con la misma actitud, la de ir siempre al frente sin importar el rival, pero logró, a diferencia de la fase de grupos, un funcionamiento colectivo perfecto desde los octavos de final hasta el partido que definió al campeón.>
Sin embargo, no fue fácil, ya que, frente a Polonia, el 12 de julio, en el National Soccer Stadium de Toronto, empezó abajo en el marcador (fue el primer tanto que le hicieron a Sergio Romero y cortó una racha positiva de 715 minutos sin recibir goles en cotejos oficiales), pero terminó ganando con autoridad por 3 a 1.>
Argentina, tres días más tarde, regresó a Ottawa para medirse con México, uno de los equipos sensación del torneo, y la victoria por 1 a 0 dejó en claro que estaba en el buen camino.>
Entonces, el 19 de julio llegó el turno de jugar contra Chile, otro de los candidatos, y el conjunto de Tocalli sacó definitivamente chapa de campeón con el contundente 3 a 0, que derivó en uno de los escándalos más grandes en la historia de los mundiales.>
La policía canadiense no sólo golpeó a los jugadores chilenos (aún no está claro el inicio de la pelea, aunque nada justificó el accionar de los uniformados), sino que, además, agredió a dirigentes, periodistas e hinchas.>
El final fue aún más lamentable, ya que los futbolistas de Chile estuvieron detenidos (y esposados) durante un par de horas en el estadio.>
"Alcanzamos la perfección", fueron las palabras de Tocalli, de cara a la final ante República Checa, el mismo rival del debut.>
Entonces, llegó el partido definitorio y los fantasmas volvieron a aparecer: el equipo jugó muy mal en el primer tiempo; además, sufrió el gol de los checos antes del cuarto de hora del segundo, pero tuvo "la suerte del campeón" en la jugada que derivó en el empate de Sergio Agüero.>
Ése fue el punto de inflexión para quedarse con el título, ya que, de no empatar a los dos minutos del gol de los checos, el partido habría sido cuesta arriba. El tanto de Mauro Zárate, a cuatro del final, fue el cierre de una película perfecta.>
El delantero, que volvía a ser titular después de su lesión en la rodilla derecha por la ausencia del desgarrado Di María, que, de estar bien, habría sido de la partida, se vistió de héroe.>
Zárate, uno de los más retados por Tocalli, hizo la jugada clásica de Vélez: encarar de afuera hacia dentro, para sacar el latigazo desde fuera del área que terminó por darle la Copa del Mundo a la Argentina.>
El 22 de julio quedará en la memoria de los argentinos como el día en que los pibes de Hugo les dieron una alegría a sus futboleros de ley, esos que no pudieron festejar con los grandes de Alfio Basile en la final de la Copa América de Venezuela ante Brasil.>
Así se consumó la sexta conquista de los seleccionados Sub 20. La quinta, con Hugo Tocalli en el cuerpo técnico. La primera con el actual entrenador al frente del plantel y,tal vez,una de las mejores de todas por el fútbol mostrado. Ese que identifica a los argentinos. El que pocas veces se ve. El que distingue. El que practicaron los equipos "paridos" por José Pekerman.>
Un delantero de categoría
El delantero Mauro Zárate, autor del gol que le otorgó el título mundial al seleccionado argentino Sub 20 de fútbol, afirmó ayer que, a pesar de la conquista, el torneo "no fue todo lo bueno que se esperaba" y dijo que de su rendimiento individual aguardaba "mucho más".
"La verdad es que el Mundial no fue todo lo bueno que esperaba. No tuve el rendimiento que pretendía. Esperaba mucho más", dijo Zárate.
La participación de Zárate en el Mundial estuvo condicionada por la lesión que sufrió en la rodilla derecha en los días previos al cruce contra Polonia, por los cuartos de final.
"Los mejores partidos del seleccionado fueron a partir de octavos de final, justo cuando yo no jugué", apuntó.
Zárate convirtió dos goles en el certamen, uno contra Panamá (6-0) y otro en la final ante República Checa (2-1).
"El último gol fue un desahogo porque nunca es fácil volver después de una lesión. Por suerte el tanto me llenó de felicidad", explicó.