Damián Escudero, el volante de Vélez Sarsfield, puede seguir el mismo camino que su padre Osvaldo, ya que además de haber sido como él campeón mundial Sub 20, ahora es pretendido por Boca Juniors en caso que los "xeneizes" no logren la continuidad de Juan Román Riquelme.
Osvaldo "Pichi" Escudero, de 47 años, era un delantero escurridizo, de buen manejo, aunque de físico diminuto -similar a Maximiliano Moralez, de Racing-, que había pasado de Chacarita a Vélez en 1979. A los 18 era titular en el "funebrero", donde jugó casi 40 partidos.>
En 1981 llegó a Boca junto con Diego Maradona y Miguel Brindisi, que fueron de Argentinos Juniors y Huracán, respectivamente, y participó del equipo campeón que dirigía Silvio Marzolini.>
Más tarde estuvo aquí, en Unión, donde actuó hasta 1985, habiendo jugado más de 130 partidos y logrado 20 goles. Cuando lo adquirió Central, su esposa esperaba un hijo. En Rosario nació Damián hace veinte años.>
El zurdo hoy volante de Vélez es casi la antítesis del padre: de físico más desarrollado, se mueve como armador y va por el medio. Su habilidad está en la otra pierna y llega al gol por el centro del ataque.>
La historia del padre
El "Pichi" padre, que se destacó en Central en más de 115 partidos, con 16 goles, y fue campeón en el equipo que armó Angel Tulio Zof en el "87, también anduvo por Independiente y ya en los 90 en Racing, donde fue titular en casi 60 partidos.
Tras un paso de dos años por Japón, el padre del flamante campeón mundial volvió a la Argentina y cerró su campaña en Platense, al cabo de quince años en primera. Osvaldo Salvador Escudero llegó a jugar 434 partidos y convirtió 59 goles.>
Y si ahora Miguel Angel Russo, que lo pidió especialmente, logra llevárselo a Boca, ya que bien lo conoce de Vélez, se dará la "redoblona" familiar de compartir, padre e hijo, dos camisetas deseadas y pesadas de la Argentina: la de la selección y la de Boca.>