Cada poder de la República tiene sus tiempos y pese a los vertiginosos cambios del mundo actual donde todo es un instante y se impone la estética del videoclip, tal vez cueste adaptarse a los tiempos de la política.
Los tiempos legislativos siguen siendo lentos y en muchas ocasiones provocan las iras de la ciudadanía que quiere todo hecho "ya", sin dilaciones. Sin embargo, la dilatación ayuda a macerar ideas, a escuchar a las partes, a atenuar efectos y morigerar consecuencias. Pocas veces las decisiones apresuradas de un cuerpo legislativo tuvieron efectos saludables para la población. Emergencias o estados de excepción acostumbran a votarse muy rápidamente porque las circunstancias lo exigen. Pero para el resto del cuerpo legal es mejor un lento trabajo de destilación.>
Esta semana, la Cámara de Diputados terminó de sancionar una norma para que el Poder Ejecutivo ponga en marcha, con una participación minoritaria del propio Estado, una Sociedad de Garantía Recíproca, instrumento financiero moderno de apoyo a las pequeñas y medianas empresas.>
Pasó casi un año entre el pedido del Ejecutivo y el trámite parlamentario, pero en ese tiempo, las comisiones se encargaron de escuchar a los impulsores y a los posibles socios y también beneficiarios de esta nueva herramienta financiera. Tal vez ahora sea el propio Ejecutivo el que se tome varios meses para definir la carta orgánica y establecer las reglas de juego de la sociedad.>
En el debate de Diputados fue un legislador opositor, el radical Hugo Marcucci, quien cuestionó la demora en poner en marcha la iniciativa cuando hay un amplio consenso sobre las ventajas. Fue el justicialista Roberto Mirabella quien dijo no estar asombrado por el tiempo y recordó que en Chile, al presidente socialista Ricardo Lagos también le demandó más de un año lograr el apoyo del Congreso a esta sociedad donde acá como allá son capitales italianos de la región de Piemonte los interesados en aportar para el desarrollo de las pymes.>