Análisis
Vecinos acosados por la delincuencia

El caso del abuelo asesinado ayer en barrio Siete Jefes es apenas la punta de un iceberg de una situación que se repite en distintas zonas de la ciudad: vecinos acosados por la delincuencia.

La gente primero grita, después denuncia, llama a los medios de comunicación, y finalmente termina por quedarse con la opción que tiene más a mano: encerrarse en su casa bajo varias vueltas de llave.>

Este diario publicó, hace ya varios meses, las súplicas de los vecinos de Siete Jefes denunciando los casos de asaltos callejeros, robos en las viviendas, y presencia más que sospechosa de ciertas "caritas" en las esquinas. ¿Qué tuvieron como respuesta? Nada.>

Idéntico -o quizás peor- es el cuadro de barrio Guadalupe, acosado desde hace años por el asentamiento irregular que se instaló en Playa Norte. Tras cientos de denuncias que cayeron en "saco roto", los vecinos tuvieron que resignarse a convivir con robos y asaltos de manera cotidiana. Las casas que quedaron frente a la villa se ofrecen a precio "regalado", pero ni así logran venderlas.>

La zona sur de la ciudad también vive con preocupación las distintas oleadas delictivas, al igual que los vecinos y comerciantes del sector céntrico, donde las rejas y las alarmas parecen no alcanzar. ¿No será demasiado tarde?>