CARTAS A LA DIRECCION
Estadísticas docentes
Señores directores: Antes los alumnos tenían sólo dos "derechos": estudiar y portarse bien. Pese a que esto parece muy tiránico, salían egresados correctos, trabajadores y agradecidos de sus profesores. Mis alumnos de antaño -que ya no son jóvenes- tienen aún hoy atenciones para conmigo, muchas veces sublimes. Doy un solo ejemplo vinculado a mi salud, y puedo contar varios más. Un ex alumno, experto cirujano, debía operarme por una delicada afección y, al preguntarle cuanto costaría, me contestó que para "su" profesor: internación, cirugía, comida con acompañante, todo totalmente gratis. Al protestar y pretender que me cobrara me respondió: "íDisculpe profesor, mi bolsillo me lo cuido yo, no usted, y si lo opero lo hago gratis o no lo opero!". Y agregó sonriendo: "Puedo operarlo varias veces más, y siempre me sentiré en deuda con todos mis profesores". Señores directores, no tengo vergüenza en confesarlo, se me caen algunas lágrimas, pero si no lloro al recordarlo, ¿ícuándo voy a llorar!?... Querido Tucho. Ahora los alumnos conocen la moderna aplicación de "los derechos humanos" que, aunque nadie puede estar en contra de tan bella iniciativa, aplicada según "concepto argentino" tengo duda de que cumpla bien esa inmaculada idea, y se concrete el sentido "real" de su concepción. Porque parece que se trata de derechos que defienden a los "malos" y están ausente para los "buenos".> El alumno de hoy "siente" que tiene derechos pero no obligaciones. Para él, la "libertad es libre", puede hacer lo que quiera. Puede tomar colegios, romper pupitres y escritorios, quemar libros y documentos; puede robar las escuelas; impedir la asunción a "huevazos" de un directivo legítimamente elegido y, aunque sean detectados los autores de esas tropelías, no pueden ser sancionados por falta de respaldo hacia quien aplica la pena, o porque las leyes, al igual que los derechos humanos, los protegen.> "Al mejor alumno" que siempre fue el de las mejores notas, le quitaron la bandera en los actos del colegio...> Las estadísticas de los que fracasan al intentar ingresar a las universidades, con el antecedente descrito, no son brillantes. Por el contrario, es para desanimar a cualquiera, son horribles, parece que se anotaron asnos... ípido perdón! íretiro lo dicho!, escribí lo que piensa mi subconciente, pero eso se piensa ípero no se dice, qué cruel he sido!> Si una alta autoridad docente me "reprendiera" y me dijera: "íUsted profesor es "muy ponzoñoso"! se guía por conceptos pasados de moda, caducos, ídebe modernizarse!". Yo respondería con sorna: "íNo crea!, soy tan moderno como usted y tengo la forma de mejorar las estadísticas de los que fallan en el ingreso a las universidades". "¿Cómo lo haría, profesor, ya que dice poseer conocimientos tan modernos?". Cerraría el diálogo imaginario respondiéndole: "íModernamente, eso es muy fácil! Daría para que llevaran esas estadísticas al propio Instituto Nacional de Estadística y Censos de la Nación, Indec".> Me parece que mi respuesta tampoco le agradó, porque se retiró sin saludarme.> Prof. M. Carlos Visentin DNI. 2.389.173. |
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